Os presento a Mario Theissen, protagonista de una de esas historias, tristes y alemanas, que desdicen toda la excelencia que rodea al sello Made in Germany, vamos, como cuando descubríamos hace décadas, que los aires acondicionados que montaban los Volkswagen y los Audi de la época, habían sido diseñados para las temperaturas del Norte de Europa y no contemplaban la más templada climatología del Sur del continente.
Tras su compadreo inicial con Williams, a la que proporcionó motores hasta 2005, La de Stuttgart se apañó Sauber en 2006 y comenzó a correr discretamente por su cuenta como BMW Sauber, aunque lo realmente interesante sucedería al año siguiente, durante el recordado 2007.
