sábado, 2 de diciembre de 2023

Lo volvería a hacer


Las primeras notas de diciembre se han llevado consigo a Blancanieves y en el bosque queda un silencio seco y frío, difícil de llenar...

Donde quedamos los demás, en la tierra de los hasta luego y hasta nunca, el tiempo, ese cabrón de siete suelas que acecha desde la luz y las sombras y del que únicamente sabemos que pasa y no volverá, continúa haciéndose el orejas ante nuestras miserias y hazañas vitales; convirtiendo en polvo todo lo que toca, desatendiendo que se dejaran encargados los pastelitos de cumpleaños y pagada la primera ronda de cafés, e impidiendo, al que resiste su mirada desde el horizonte, evitar la sensación agridulce de no saber hasta qué punto se ha acariciado y besado lo suficiente mientras los segundos se agotaban como agua entre los dedos, sin saberlo, claro.

El otoño languidece y el invierno se acerca otro año a la puerta. Queda mirar atrás esquivando la nostalgia, y preguntarse de nuevo si lo volveríamos a hacer a pesar de que siempre hay un mayo con tu sartén en la mano, y sí, volvería a hacerlo porque mereció la pena entonces no dejarlo para mañana.

1 comentario:

Antonio L. dijo...

Para los que ya peinamos canas, nos queda la sabiduría de los años y los pequeños achaques de la edad. Mirar atrás y recordar los buenos momentos me sirven para volver a degustar en mi mente aquellas vivencias por las que merece la pena transitar en este mundo.

Un saludo, abrazos y demás carantoñas para todos los que pululan por este blog de Antonio L.