viernes, 2 de febrero de 2018

Dos vueltas buenas


He pasado la tarde con Ernesto y el martes que viene almorzamos juntos en Gorliz Ismael, Borja y yo, él llegará a los postres o cuando sea, le esperamos...

Compartir, esa palabra que se ha quedado tan en desuso, poder charlar una hora o dos, o tres, sobre esas dos vueltas buenas que hiciste una vez en tu vida, siquiera por carambola, y que los demás te escuchen y te crean o te digan en cambio: de qué vas si te salió una y de chiripa, mamón, que lo vimos porque estábamos allí, jodido...

Fernando ha descubierto en su aventura en las américas un mundo vedado a sus coetáneos, el del compadreo. Esa intimidad en la que cabían fenómenos como Teresa. La copa o el café después de la fiesta, la charleta después de haberse jugado el pellejo sobre el asfalto, ese instante en que lo de menos era la edad de los contertulios o su género.

Stirling parece decirle a Chueco que lo cuente de nuevo y atento que anda René a cómo responde el más grande. Phil escucha como ajeno a lo que está sucediendo pero esperando la respuesta, mientras Fangio no rehuye la emboscada de Moss, pensando tal vez: ¡qué cabrón, pequeñajo, lo que te queda por delante!; y Dan y Maurice, ahí, observando qué se cuece y qué se puede sacar de un momento único e irrepetible que se perderá como lágrimas en la lluvia antes de que abra los ojos el primer Nexus-6.

Así fuimos y así nos está devolviendo a la realidad un asturiano que ha tenido la ocurrencia de pensar más allá de la comodidad que ofrece la Fórmula 1. 

No es que haya adelantado a Michael en la 130 R de Suzuka cuando era antigua y difícil como pocas, es que ha dejado a sus rivales en el banquillo. 

La prensa british, que ni se coscó de que Nico causaba baja en la defensa del territorio ganado en 2016, ni de que la intentona en la Rolex 24 at Daytona no era una mera preparación para una carrera sino el primer estímulo para un campeonato paralelo, no da crédito a lo que ven sus ojos: un tipo que debía haberse retirado según los cánones al uso, según Johnny Herbert, hace redoble de tambor y origina que las 6 Hours of Fuji WEC anden buscando a estas alturas del calendario cambio de hora y jornada, con tal de que el ovetense pueda reconciliarnos allí también con nuestro pasado.

Las fuentes, los abrevaderos. Aquel nuestro ayer compartido no cambiará nada si no lo hacemos un 22 de octubre de hace tantos y tantos años, pero se ha transformado con el tiempo en una oportunidad para deshacer lo andado y para mirar con la cabeza alta lo que nos queda por recorrer juntos. 

¿Merece la pena. No la merece? Yo diría que sí. Abrir caminos nuevos no es tan complicado. Basta imaginarlos. Cuatro, cinco o seis tipos alrededor de una idea o un recuerdo que suena a todos. Una pasión común, y uno de ellos que dice a otro: nárrame otra vez cómo dices que lo hiciste porque a mí me sobra una vuelta al circuito... Te quiero, lo sabes, pero no me salen las cuentas...

¡¿ Dos vueltas buenas?! ¡Anda y que te jodan, mamón!

Os leo.

2 comentarios:

enrique dijo...

Lo que esta haciendo Fernando es de otra época. Esa que narras tan bien. Algún dia, algún Tellaetxe que ahora no sabe que es Tellaetxe, escribirá sobre esto del asturiano.

Cao Wen dijo...

Los ingleses (no inventaron chovinismo pero lo elevan a diario a sus más altas cotas) han creado un mito más falso que un chándal Adidas de 2 rayas a costa del más grande después de Schumacher; eso lo sabe todo el mundo y eso es lo que quedará en la historia del automovilismo.