viernes, 12 de febrero de 2016

La canción de las noches perdidas


El bueno de Joaquín cumple años. Los canallas no son lo que eran, corren malos tiempos para la lírica y tal, pero Sabina sólo nos queda uno.

En días como hoy aunque de otras fechas, en que el reloj se pone a cero para mis conocidos o mis seres queridos, o para mí mismo, pienso sin querer en Michael Schumacher —concretamente en ese momento suyo que muchos tifosi no quieren reconocer porque se fue con otra, con Mercedes AMG para ser exactos— y en cómo las vibraciones cósmicas le hicieron errar el tiro en su retorno, cambiándole las sábanas de la cama sin avisar siquiera.

El Kaiser me ha servido de compás muchas más veces de las que me gusta reconocer, lo que no me impide estarle infinitamente agradecido. Será la edad, pero su frase «es como ir pisando huevos» a cuenta de lo que le suponía andar cuidando neumáticos en las estrellas de plata, cuando lo suyo había sido devorar asfalto y rivales sin preocuparse de tan estúpidas menudencias, define el momento exacto en que deberíamos haber vuelto la espalda a todo esto.

El piloto seguía siendo relativamente importante en 2010, cuando a la sombra del Gran Caimán crecía Nico Rosberg, a quien por cierto, le cortaron las alas a partir de Mónaco de aquel año precisamente para facilitar que el heptacampeón no sufriera más de lo debido en sus tres años de contrato. El joven padawan, quién sabe si aleccionado por su padre, aceptó el papel asignado. 

En 2013, tras el retiro definitivo de Michael y con Lewis Hamilton en la escudería, el piloto alemán pudo haberlo hecho pero Ross no le dejó. En 2014 se cruzaron las órdenes de equipo a partir de Spa y en 2015, es de sobra conocido que el hijo de Keke no ha estado a la altura salvo cuando su equipo le ha dejado...

Cuando hablo de Carlos Sáinz siempre pienso en Nico Rosberg, por eso le pido al madrileño algo más de mala leche a la hora de encararse a Max y a Toro Rosso. El tiempo pasa demasiado rápido. Hace tan sólo un año, por ejemplo, Sabina cumplía 66 y hoy araña los 67, si fuesen 69 a saber en qué postura lo estaría celebrando, pero a Nico se le está pasando el arroz siendo leal hasta el desfallecimiento, cosa que no quiero para Carlos. 

Sabéis de sobra que no compro el papel que interpreta Rosberg en la anglo-alemana. Siendo sincero, ni Jackie Stewart ni David Brabham lo han comprado. Sí, ya sé que al rubiales le llaman Britney o Príncipe de Beuckelar, o sobrevalorado, que Niki tiene los ojitos puestos en Lewis y que al chaval de Rosberg el vikingo sólo le da consejos en plan amigo, pero la representación jamás ha llegado a convencerme.

Si algo tengo que decir de Nico es que como hombre de equipo no tiene igual en la actual parrilla. Dócil con las órdenes recibidas, parece lo que no es y como he dicho repetidas veces, es infinitamente más jodido saber retenerse cuando conviene, que desatarse a las primeras de cambio. Ahí Rosberg gana por goleada a Hamilton. Como en los tsunamis, primero la playa se hace inmensa mientras el agua se retrae antes de golpear la orilla con todas sus fuerzas.

Quisiera pensar que 2015 ha sido un silencioso preludio. Espero y deseo que este año Mercedes AMG deje pelear sin interferencias a sus dos pilotos, y que por fin podamos ver con nuestros propios ojos, cómo seis años sirven de algo mientras Joaquín nos regala otra vez La cancion de las noches perdidas.

Os leo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...



“Hace tiempo que el tiempo
ni es oro ni cura el dolor
Hace tiempo que todo es mentira
hace tiempo que el mundo no gira a mi alrededor.

Hace tiempo que el tiempo se esfuma,
Hace tiempo que nadie perfuma mi vieja canción
Hace tiempo que el sol tiene pecas,
Hace tiempo que las discotecas no tienen razón”

Cao Wen dijo...

2016 es el último año de supremacía (comprada/vendida, pero ese es otro tema) del W05 Hybrid de Mercedes; es posible que, como dices, les dejen pelear entre sí, aunque veo una segunda opción: Inglaterra (Brackley), ya se ha llevado dos títulos con Lewis, inglés. Alemania (Ingolstadt) podría pujar por Nico, alemán, en pos del título que les queda por conseguir. Las últimas carreras del campeonato pasado habrían sido la antesala de este arreglo.

chema dijo...

Es cierto que Mercedes ha controlado férreamente la pelea en cabeza entre sus pilotos, también lo es que Hamilton ha estado un punto por encima de Nico los dos campeonatos, sobre todo en ritmo de carrera. El principal problema de un pilotazo como Rosberg es competir con un Hamilton pletórico.