lunes, 30 de marzo de 2015

Como lágrimas en la lluvia


No quiero ni pensar en cómo tiene que sentirse Daniel Ricciardo en este comienzo de sesión. 

Todavía estoy esperando a que los aficionados de toda la vida, los que veían Fórmula 1 cuando lo de Noé y el diluvio, se atrevan a mirar la temporada pasada con ojos limpios de legañas ya que hace tiempo que he dado por imposible, que al menos dediquen unas miserables líneas al sustituto de Webber en la tetracampeona del mundo. 

No saben escribir sin resultar pastosos. Es tanto su miedo a que les pillen en un renuncio que prefieren emboscarse en la foresta para tirar piedras adornadas con nombres míticos, escondiendo luego la mano. Si por ellos fuera, el mundo se habría parado en el impreciso instante en que se reconocen ahora felices cuando ni lo fueron, ni lo son ni lo serán, porque en el horizonte siempre amanece un molesto testimonio que sopla lo suficiente, como para que el idílico castillo de naipes se venga abajo.

Ricciardo es el grano en el culo de toda esta gente y es preferible no mirarle a la cara, evitar decir su nombre, olvidar que 2014 le fue arrebatado por su propia escudería cuando siendo un rookie en el mejor equipo del mundo, se puso éste a la espalda sin molestarse en preguntar si algún día se lo pagarían.

Que no se lo han pagado ni tienen intención de hacerlo, sincerémonos. Porque si il padrino Ferrari siempre se sintió en deuda con Alboreto por la mierda de cacharro que le dieron al italiano en 1985 [El otro 27], Milton Keynes, después de la castaña de sesión anterior, prefiere en estos momentos seguir haciendo guiñitos a Maranello en vez de ponerse las pilas para restañar cuanto antes la herida que tiene abierta desde hace meses, en la figura del piloto que sacó las castañas comunes del fuego cuando la mala suerte asediaba medio garaje de la austriaca y la mala entraña, la otra mitad.

238 puntos de los 405 que hicieron a Red Bull subcampeona del mundo. Labrados en tres victorias (Canadá, Hungría y Bélgica), cinco terceros puestos (España, Mónaco, Gran Bretaña, Singapur y EE.UU) y un segundo (Australia) que se perdió como perdió Manolo Escobar su carro, además de un puñado de buenas actuaciones que lamentablemente, ya son historia.

Nueve podios de diecinueve instantáneas. Él más que nadie, fue el que primero se enfrentó con éxito a la todopoderosa Brackley aunque a día de hoy nadie quiera recordarlo. Pero navegó solo aceptando que le tocaba disfrutar de las evoluciones como segundo plato y asumiendo que en una decisión totalmente ilógica y con el subcampeonato todavía al alcance de la mano, Red Bull, su escudería, decidió que lo pertinente era garantizar la igualdad entre sus pilotos así se viniera abajo el mundo.

Y hablo esta tarde de él porque a tenor de la manía de reescribir la historia que tienen los que tiran piedras para no molestarse en mover un dedo, me imagino en un futuro pluscuamperfecto pulsando la etiqueta «Ricciardo» en este mismo blog, para redescubrir las tantas veces que he escrito sobre el ninguneo constante al que se ha sido sometido a aussie junior, y para poder contestar con un sonoro ¡a la mierda! a quien me diga con datos en la mano, que Daniel Ricciardo es un piloto del montón que no supo aprovechar su momento.

«I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched C-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in rain. Time to die.»

Os leo.

8 comentarios:

Alberto Alhambra dijo...

Eres muy bueno, José, un chamaquito guerrero. Brillante exposición y toda la razón que te llevas. Ricciardo duele y es penoso verlo en ese paquete que se donomina RB-11. Espero ansioso tu opinión sobre el ruso de los rublos. Un abrazote, como dices.

Interlagos dijo...

¡Qué mundo más hipócrita! Ahora vemos cómo Red Bull se queja, gime y llora de dolor porque han perdido la hegemonía. Y sin embargo eso es bueno: al menos vemos como Horner, Marko y cia. defienden lo suyo y no tiene que ser su piloto, el bueno de Ricciardo, el que se desfonde, se queme y se gaste ante la prensa.

En Ferrari ha sido todo lo contrario: la labor que tuvieron que hacer otros la tuvo que hacer Fernando y mira ahora cómo se lo pagan.

Ricciardo, el tipo de la eterna sonrisa, espero que tu valía algún día sea reconocida. Da pena esta F1 donde Ricciardo o Alonso han sido condenados por no se sabe qué mano ejecutora a ser meros comparsas y actores secundarios del circo.

Un abrazote!

Anónimo dijo...

Me pelee con muchos hace unos 4 años sosteniendo el gran nivel del "Pipa" como me gusta llamarlo. Daria una fortuna por verlo con el dorsal de Grove :)
Pero el potencial está ahi con él, y no se olvidará de ir a buen ritmo. Ojala RB mejore, y sii no, que consiga un buen coche.
Saludos de Jorge Eduardo

Erathor Elensar dijo...

Hoy te has lucido...
La sutileza de utilizar a Roy Batty... El replicante que fue más humano que muchos... No digamos Bernie...

Erathor Elensar dijo...

Tengo que seguir escribiendo. Qué homenaje al piloto de verdad por encima del circo. Por desgracia,...
The Truth Is Out There.

Jota Efe dijo...

Vale que es una pura anécdota, pero Ricciardo consiguió el mejor tiempo de todos los pilotos de F1 que hayan corrido en la pista de Top Gear. Que si, que es todo un jiji jaja y que corrian con un Suzuki Liana, pero es lo mas parecido que ha habido nunca a una prueba objetiva de pilotos de F1 (misma pista, mismo coche...) y él lo hizo mejor que Webber, Hamilton, Vettel...

https://www.youtube.com/watch?v=KOs2SAkVbp4

Lamentablemente Alonso no ha participado... ni lo hara jamas, vito lo visto :(

Anónimo dijo...

Tienes en cuenta tiempos que toma una mujer con un cronometro en la mano,con un coche que no siempre es el mismo (tienen 3 modelos), que no todos dan las mismas vueltas (Hamilton estuvo todo un dia), que TIENEN EL VOLANTE A LA DERECHA y... venga que es Top Gear. De cualquier forma en coches de calle cualquier variacion de las presiones o del viento cambian drásticamente. Lo dicho no lo tomes en serio porque no lo es.

Anónimo dijo...

José, ahí tienes una parte de los problemas de Ricciardo y el por qué no disfruta del apoyo de otros.




http://motor.as.com/motor/2015/04/01/formula_1/1427904950_332438.html



King Crimson