domingo, 24 de abril de 2011

1958, Mike Hawthorn


John Michael Hawthorn, Mike, nació el 10 de abril de 1929 en Mexborough, condado de Yorkshire, para convertirse en 1958 en el primer piloto británico de la historia en conseguir el título mundial de F1, y el hombre que dio a Ferrari su primer triunfo en el Mundial de Marcas.

Empezó su trayectoria llena de luces y sombras en 1950, debutando con un Riley 1100 en el Brigton Speed trial, vehículo de pequeña cilindrada con el que consiguió el triunfo en su categoría. Dos años más tarde, a los mandos de un Cooper Bristol, iniciaba su andadura en F2, precisamente un lunes de Pascua, en el mítico circuito de Goodwood, llamando la atención de los expertos por la bravura e inteligencia con que luchó con Froilán González, ganándose el apodo cariñoso de Golden Boy por sus cabellos dorados y cuidada forma de vestir.

Durante esa temporada compite en el mundial de pilotos y gana el cuarto puesto de la salida del G.P. de Bélgica, primera prueba en que interviene. Así mismo planta cara a Ascari y Taruffi en el de Gran Bretaña, y en el de Holanda se mantiene a la estela del milanés para cruzar la meta en cuarta posición, comenzando a disputar a Stirling Moss y Peter Collins el título de «mejor promesa británica».

Las evoluciones de Mike en los Países Bajos no pasan desapercibidas para Lampredi y Ugolini, directores técnico y deportivo, respectivamente, de Ferrari, quienes le ofrecen participar con la de Maranello en el G.P. de Italia. En 1953 se integra en La Scuderia junto a Ascari, Farina y Villoresi, relación que se prolonga durante 1954 y 1955, año en el que tiene el triste honor de ganar la edición de las 24 Horas de Le Mans en la que murieron Levegh y casi 90 espectadores en un accidente del que durante mucho tiempo se consideró responsable a Golden Boy por haber iniciado la maniobra que desató el desastre.

Hawthorn vuelve a pilotar oficialmente para Ferrari en 1957. Sin embargo, es ésta una sesión extraña donde el británico de cabellos rubios consigue calificarse brillantemente en los G.P. de Francia y Alemania, pero en la que sólo consigue destacar en Nürburgring, quedando segundo después de haber liderado la prueba, tras la arremetida final de Fangio.

En 1958, sin el argentino en pista y contando con el magnífico Ferrari Dino 246F1 en sus manos, Mike rubrica que es un piloto más constante que brillante. En Argentina queda cuarto después de haber calificado tercero. En Mónaco, falla la bomba de gasolina de su monoplaza y tiene que retirarse. En Holanda termina quinto. En Bélgica logra ser segundo y se lleva, además, la vuelta rápida en carrera. En el G.P. de Francia vence sobre Moss y su Vanwall, consiguiendo de nuevo la vuelta rápida, pero sufriendo una dentellada que le marcaría indeleblemente, pues su compañero Musso se mataba en un intento porque Golden Boy no se escapara.

El destino tenía otra carta marcada para Mike, y se la presentó pronto. En Gran Bretaña ganaba Peter Collins, el hombre que cedió su coche a Fangio en la última prueba de 1956, y Hawthorn se situaba a su estela cruzando la meta en segundo lugar. Pero en la disputa del G.P. de Alemania, el 3 de agosto de aquel año, Collins se estrellaba fatalmente en la vuelta 10, y el británico abandonaba en la vuelta siguiente por un supuesto problema de embrague.

Fuera cierto o no, el caso era que Golden Boy había acusado recibo de las pérdidas sufridas y a punto estuvo de renunciar a luchar por el campeonato. Al final se repuso y logró tres segundos puestos en Portugal, Italia y Marruecos, logrando superar en puntos a Moss (Stirling había ganado 4 carreras) con una sola victoria en las manos.

Hawthorn era el nono campeón mundial de F1, pero decidió retirarse renunciando a defender su corona. A seis semanas del anuncio, Mike fallecía en un accidente de carretera el 22 de enero de 1959.

3 comentarios:

manuel dijo...

Además de Collins, Musso también murió en el ´58.

Castelloti y Portago en el ´57. Todos eran pilotos de Ferrari.

F-1 A.L.C. dijo...

No sabía de la vida de este piloto, una carrera meteórica y limpia, un final austero

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenos días.

Manuel ;) Fueron años trágicos. Musso, como comentaba en la entrada, murió intentando no despegarse de Hawthorn, al límite de sus capacidades, como corrían todos.

Luis ;) Lo curioso de todo esto es que vemos en el pasado figuras que nos suenan de hace poco: Ascari como Senna, un instinto apesadumbrado. Fangio como Prost, inteligencia y estrategia a los mandos. Y Hawthorn podría ser como el gran Keke Rosberg... ¿Quién los sabe? ;)

Un abrazote

Jose