lunes, 12 de abril de 2010

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Me he ido notando espeso conforme iba pasando la tarde, sin razón aparente, si acaso por ese tipo de porquesí típicamente estacional que acostumbra a asaltarme en primavera cuando no sé de qué demonios hablar. Pero la extraña sensación se ha disipado en cuanto he echado una ojeada por ahí, porque quitando algún eco reverberante sobre Michael Schumacher, tres o cuatro sentencias sobre Red Bull o Sebastian Vettel, y algún pasapalabra que tiene a mi Felipe como centro de atención, tengo que reconocer que aquellos quince días que pronosticaba tremendos hace nada, se han quedado en pólvora mojada a la vuelta de la esquina de la séptima jornada posterior al G.P. de Malasia.

Con el espíritu algo más sereno por saberme náufrago entre náufragos, me he topado con la enésima reflexión poética de Lewis Hamilton, hallándome a la sazón haciendo pie en ella para armar la entrada de hoy, porque sus palabras me han recordado aquel aciago G.P. de China donde a Ron Dennis se le escapó que McLaren luchaba contra Fernando.

domingo, 11 de abril de 2010

Perra vida


En la búsqueda de excusas con que mellar la solvencia de nuestro bicampeon mundial, hay quien ha encontrado estribo en el buen comportamiento que está mostrando el R30 a manos de Robert Kubica, con la intencion de evidenciar no se sabe qué hechos incuestionables al respecto del comportamiento del R29 que conducía Alonso en 2009.

Me lo han puesto a huevo, como decía aquél, aunque voy a ceder el espacio de hoy a algo más constructivo que a recordar que defendí al Renault que llevó el Nano la temporada pasada en este mismo blog, y que sigo manteniendo que el esquema principal de su sucesor, el R30, es muy similar al coche que bauticé como ornitorrinco, máquina que cedió la rodilla ante la falta de presupuesto allá por el mes de agosto del año pasado.

jueves, 8 de abril de 2010

Cuadrando el círculo


La aerodinámica que afecta a los neumáticos es una de las partes más complejas de abordar a la hora de encarar el comportamiento cinético de un vehículo, y si éste no va carenado, como es el caso de los monoplazas de F1, el asunto se las trae con abalorios.

Sintetizando mucho podemos decir que las ruedas se componen de un elemento rígido, la llanta, y de otro que goza de cierta elasticidad, el neumático, que giran en conjunto sobre el suelo, originando que el coche se desplace. Sin embargo, y a pesar de lo que puede parecer, las ruedas nunca se enfrentan al terreno de manera perpendicular, de la misma manera que nunca ruedan paralelas sobre su eje de giro. Si a todo ello sumamos que para facilitar las maniobras, las delanteras se desplazan horizontalmente en ángulos diferentes, y que hay multitud de factores más que afectan a todas ellas, que dependen de la arquitectura de las supensiones, o de circunstancias de diseño que tratan de resolver el comportamiento del monoplaza mientras se optimiza el rendimiento de los compuestos, vemos rápidamente que estamos ante un elemento cuya complejidad es extrema en cuanto a valoración aerodinámica, pero cuya incidencia es innegable.

miércoles, 7 de abril de 2010

Cosas que cambiarán


Toca hablar de Ferrari aunque no quiera. Han saltado las alarmas, y después de tres miserables pruebas ya hay quien ve funestos horizontes al fondo de la temporada; y lo malo es que no hay medio que no hable de ello, o conversación en la que no surja el asunto, hasta el punto de que si te atreves a meter mano tratando de quitar hierro, quien más o quien menos te mira como si fueses un alucinado.

Entendedme, no se trata de que mi optimismo me lleve a negar que a la de Maranello le sigue faltando ese plus de consistencia que tenía en épocas no tan lejanas, y cuya ausencia he denunciado tantas veces, pero prefiero tomarme las cosas con un poquito más de tranquilidad, al menos hasta que la sesión no llegue a su ecuador.

martes, 6 de abril de 2010

El viento que susurra en la colina


El regalo que nos hizo Fernando Alonso sobre el infernal asfalto malayo, el domingo pasado, tragándose una carrera completa sin embrague hasta dar en la cuneta tras reventar su motor, ha entrado a formar parte indiscutible de la cosa esta que nos gusta tanto y que entienden tan poco los imbéciles que la gobiernan.

Miren ustedes por dónde, después de años y años de darle vueltas al tema de cómo incentivar la competitividad de las fieras que alegran nuestros fines de semana alternos mientras dura la temporada, uno de ellos ha mostrado de qué va realmente el asunto, como ya lo demostraran hace mucho tiempo, y menos tiempo, otros iguales o parecidos a él.

domingo, 4 de abril de 2010

¡Ay, Señor, Señor! [Malasia]


La fotografía es de ayer, cuando comenzaba a complicarse todo, y empiezo por decir que adoro este tipo de estampas en las que el F10 se retrata sin artificios ópticos, con la punta inferior de su escudo lateral apuntando sobre la «n» del logograma del patrocinador español de La Scuderia; con el nacimiento de las salidas de los escapes casando perfectamente sobre la tercera raya del código de barras de Marlboro que decora el cubrecapot; todo al desnudo, bien situado y en crudo; para continuar afirmando que si no existieran días como el de hoy, seguir este espectáculo supondría un completo bodrio en el que Michael Schumacher continuaría ganando campeonatos, uno tras otro.

Por suerte, jornadas como las vividas este fin de semana nos recuerdan que aún queda algo de épica en este deporte, porque desvelan por qué Enzo Ferrari, quien alardeaba de que la máquina hacía grande al hombre que la conducía, buscó siempre a los mejores pilotos para conducir las suyas. Y es que la de Maranello ha fallado estrepitosamente al ceder de manera idiota la ventaja obtenida en las dos carreras anteriores. Primero con el descuaderne que supuso ayer que sus monoplazas no entraran en la Q2; y segundo, mostrando esta tarde las entrañas de su debilidad, pues Sauber monta Ferrari y ninguno de ellos ha completado la carrera por desfallecimiento del propulsor; y porque para colmo de males, uno de sus vehículos oficiales, el de Fernando, para más señas, partía quebrado con la luz verde del semáforo que daba la salida.

sábado, 3 de abril de 2010

Singin' in the rain


Dicen que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, y afirmo yo que si hay pasta de por medio, tropezará con cualquier pedrusco, en una y mil ocasiones con tal de seguir medrando en la tarea de llenarse el bolsillo.

El Gran Premio que se disputa a unos kilómetros de Kuala Lumpur es un bonito ejemplo de lo que digo. El año pasado, con el cambio de horario por aquello de cumplir con las audiencias, Sepang se convertía en un choteo, hasta el punto de que fue la única prueba de la temporada que puntuó la mitad porque no llegó a cumplir el recorrido previsto como mínimo por el reglamento, aunque sospecho que en el fondo todo el asunto fue un castigo divino (versión colleja monumental, cabe decirlo), sencillamente porque el irreverente Kimi pasó de todo, regalándose un helado mientras sus colegas deshojaban la margarita de si pararía de llover a tiempo, embutidos en sus respectivos monos de trabajo a pie de pista.

viernes, 2 de abril de 2010

Flores en el lodo


El domingo pasado, Kamui Kobayashi perdía el control de su Sauber a poco de comenzar la prueba, sufriendo un brutal accidente que involucraba a Hulkenberg (Williams) y que en menor medida afectaba también a Buemi (Toro Rosso). La versión oficial ha hecho trascender que en la telemetría del vehículo del japonés se observaba que con anterioridad al desprendimiento del alerón delantero, algo indefinido lo había golpeado. Sin sustentación en la punta, la deriva errática del C29 daba lugar a una sucesión de circunstancias funestas que podrían haber tenido gravísimas consecuencias de no haber surtido efecto todas las medidas de seguridad, pues la pista estaba repleta de vehículos.

El accidente, en sí, fue espectacular, y me recordó al sufrido por Robert Kubica en el G.P. de Canadá, en 2007, aunque para suerte del piloto nipón, el final de su trayecto fue mucho más blando que el que encontró el polaco. Dicho esto, y por resaltar un poco que desde la llegada de Todt a la presidencia de la FIA hay multitud de señales que confirman que el escenario está cambiando a mejor, diré que me sorprendió gratamente que las ruedas del Sauber no salieran botando, pues las sirgas correspondientes cumplieron con su cometido de manternerlas firmemente sujetas al chasis; y también me alegró la rapidez con que hizo acto de presencia el Safety Car, logrando minimizar los riesgos que comportaría que la carrera siguiese discurriendo.

jueves, 1 de abril de 2010

Out of Melbourne [Mercedes MGP W01]


Mercedes GP, a día de hoy, descansa sobre los hombros de Nico Rosberg, a quien hay que reconocer el apuntalamiento de las opciones de la escudería en Australia. Schumacher todavía no se encuentra cómodo, y al coche le falta todavía algo de trasiego para volver por los fueros que hizo del Brawn BGP01 un monoplaza solvente que puso en jaque a sus rivales durante la temporada 2009.

Por lo tanto, aún es pronto para valorar lo que pueden dar de sí tanto el coche como los pilotos, de manera que ante Sepang, intuyo que el equipo de Ross tratará de afianzarse en el puesto que ocupa tras McLaren en la tabla de constructores, intentando acercarse lo más posible a la británica, mientras se esperan las evoluciones que se implementarán en China, y que supondrán el aperitivo de lo que sin duda veremos una vez el tinglado desembarque en Europa.

Out of Melbourne [Ferrari F10]


Ferrari salía reforzada de su actuación en Australia. Distanciada en el mundial de constructores gracias al tercer y cuarto puestos conseguidos por Massa y Alonso, respectivamente, los dos espadas han ampliado su ventaja con sus más directos rivales en la general de pilotos, aunque Jenson Button se ha sumado furtivamente a ellos.

En este orden de cosas, la de Maranello debería encarar Malasia perseverando en el camino iniciado, aprovechando la debilidad de algunos de sus oponentes (fundamentalmente Red Bull y Mercedes), y a mi modo de ver, evitando caer en la trampa que supone una McLaren exultante después de su paso por Albert Park. El F10 va bien, y aunque el consumo de combustible y de gomas parece situarlo algo alejado de la cabeza en cuanto a comportamiento óptimo, el buen hacer del piloto asturiano en las dos carreras anteriores, augura que los problemas están bajo control, al menos en el coche número 8.