martes, 15 de mayo de 2012

¡Ahí va Kimi!


«A mí, lo único que me gusta es competir. Toda la mierda que hay 
alrededor de la F1 no me interesa en absoluto.» 

[Kimi Raikkonen. El País Semanal, 13 de mayo de 2012]

A diferencia de la cautela y prevención, y por qué no decirlo, también rechazo, que levantó el retorno de Michael Schumacher, el de Iceman parece haber sido recibido con los brazos abiertos por una buena porción de la afición, no solo española, y por gran parte de los medios especializados.

Kimi es un tipo especial, no se puede negar ni aunque quisiréramos. Tan especial que el domingo pasado, en el podio de Montmeló, parecía estar levantando un saco de papatas en vez de a Pastor Maldonado durante el improvisado homenaje que inició Fernando para festejar la primera victoria del venezolano y cuya imagen ha recorrido medio mundo.

Venía diciendo que el finlandés tiene sus cosas, que hemos aprendido a respetarlas y que aquí me perece que está el quid de la cuestión por la cual nos sigue pareciendo a la mayoría un tipo majo, a pesar de que haya empujado a algún fotógrafo y a que su indolencia, a veces, podría resultar incluso ofensiva. Porque a ver, imaginemos por un momento que en vez del finlandés, son Schumacher, Alonso o Vettel, quienes en mitad de un aguacero que tiene detenida la carrera, abandonan su coche para quitarse el mono, ponerse unas bermudas, y comerse un helado como si supiera cómo iba a terminar todo...

Y es que él ha construido su imagen alrededor de las pruebas, en un por y para las carreras que le sirve de paraguas ante las inclemencias que azotan a otros. Encerrado en sí mismo, concentrado o quién sabe con la cabeza en qué sitio, entendemos a Kimi y su volante como un todo, milite en McLaren, en Ferrari o en Lotus. ¿Que las cosas se tuercen como se torcían en aquel campeonato que llevaba su nombre, en 2005? Con el mismo semblante que si hubieran ido de perlas. ¿Que se duerme porque lidera una prueba? Se saca de la manga una vuelta rápida para espabilarse, y a otra cosa mariposa. ¿Que le aprieta el vientre? Lo dice, ¿qué pasa? ¿Que gana su corona mundial? Se toma unas copas para celebrarlo, se disfraza de gorila, y a pensar en el mañana. ¿Que tiene que hacer de escudero? Pues cumple, y espera pacientemente a Felipe en China... ¿Que a Bernie no le gusta cómo gestiona la imagen de campeón del mundo? ¿Y a quién le importa lo que diga el viejo?

Se marchó de Ferrari porque no estaba a gusto. Por la presión del Santander, porque tenía que hacer sitio a Fernando, porque se sentía incomprendido, porque los aires mediterráneos de La Scudería no iban con él... Por lo que fuera; se marchó y listo, a los rallys...

El año pasado se flirteó con la idea de que estaba negociando con Lotus Renault para un regreso en el que nadie creyó. Éste, se resucitaba la idea, primero con Williams como protagonista, y posteriormente con Lotus en el mismo papel. Y llegó el día en el que no cupieron ni más dudas ni más bulos. Raikkonen se vestía de negro y oro para que pudiéramos verlo de nuevo acariciando las curvas, corriendo como sólo el sabe, volando como un arcángel a ras de suelo...

Kimi es sinónimo de velocidad porque como decía antes, la arquitectura de su imagen deportiva se ha labrado exclusivamente sobre el asfalto; porque fuera de él no le hacen falta excusas una vez se ha quitado el mono de trabajo y ha dejado el volante sobre su monoplaza; porque no se siente atado a ella; y por tantas y tantas cosas que jamás sabremos. Razones todas ellas que lo convierten en un puente con aquella época de la que muchos nos amamantamos hasta hartarnos de F1; cuando los pilotos vivían auténticas vidas; cuando no se limitaban a ser simples escaparates de mil y un patrocinadores; cuando rara vez pagaban servidumbres e iban de aquí para allá con sus cascos, buscando la oportunidad de medirse contra ellos mismos y los otros, única y exclusivamente sobre la pista, sólo por y para competir.

Cuando alguien me dice que el finlandés no tiene sangre en las venas, le recuerdo Spa 2008. El ataque furtivo de Lewis en Bus Stop, y la respuesta de Iceman hasta que terminó contra las protecciones. Kimi tiene sangre, y de la buena, de la que hierve, lo que pasa es que la economiza y sólo la muestra cuando realmente hace falta.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

que piloto es kimi! Tiene un aura especial y un carisma que no se bien como hace para atraer atencion.. y todo sin buscarlo. supongo que sera porque siempre se muestra natural en todas las situaciones y no esconde lo que piensa

VivaMansell dijo...

Bajo mi punto de vista es el mejor piloto de la F1 actual, si calificase un poquito mejor sería perfecto.

Saludos!!!

Lola dijo...

Sí, nos caiga mejor o peor, es una alegría verle de nuevo en la F1, da un toque especial a lo encorsetado que se ha vuelto todo este mundo. Supongo que es especial, aunque desde luego le viene muy apropiado el apelativo de Iceman, pero...forma parte de él.

silf1 dijo...

Amé esta entrada!!! soy fan de kimi, y me preguntan como me gusta si es borde o lo que sea, no sé él tiene algo especial, algo único, él es él, y tú lo has descrito perfectamente.. saludos

Supen dijo...

Increible este blog,me apena no haberlo descubierto antes, ;).respecto a Kimi si fuera mas rapido a una vuelta como parece que lo es Grosjean seria imparable,aparte de tener un carisma extraño que tanto nos recuerda a los legendarios pilotos de antaño (que pena ser tan joven y no haber podido disfrutar de ellos como me gustaria).felicidades por este pedazo de blog y a partir de ahora a no perderme ninguna entrada.saludoos!!!

Luis Alaiz dijo...

Kimi en la rueda de prensa de la Fia post carrera en finlandés "Feliz dia de la madre a mi madre y a las demas madres tambien. Eso es todo. Gracias" Este tio es grande. Grande Kimi.

csm dijo...

Recuerdo las imágenes de un vídeo en que un niño, entre la multitud que le seguía por el pit lane, le tendía un papel para que le firmara un autógrafo. Sin querer, Kimi, le empuja y el niño cae al suelo...No sé si llegó siquiera a exclamar "Upss"! y siguió adelante sin pararse. Estando las cámaras grabándole, podía haber disimulado, o sonreído, o haberse detenido cuidando su imagen...pero es que, realmente, a Kimi se la ... todo. Todo lo que no sea enfundarse el mono y correr, correr, correr...
A veces pienso en esa "atracción" que suscitan aquellos que no nos hacen demasiado caso, aquellos que de verdad, se ponen el mundo por montera y reparten los desplantes que tanto nos gustaría a nosotros repartir. Estoy convencida de que Kimi no sería "Kimi" el personaje que es, si su actitud fuera cercana, afable, comunicativa...
Kimi es un "icono" a su pesar, y un auténtico pilotazo.
Yo no le cambio .
Un besote

Tadeo dijo...

Es un grande y nos ha hecho disfrutar mucho, tendría que tener dos mundiales y no uno, el 2003 fue un ao raro, raro, raro, pero estoy seguro que acabará su carrera con un mínimo de dos mundiales.

Saludos