sábado, 14 de enero de 2012

Sombras chinescas


Ni siquiera con el cambio de normativa que sufrimos entre 2008 y 2009 estuvimos tan a dos velas como se me antoja que nos acercamos a la temporada 2012. No me parece ni bien ni mal, entendedme, lo que pasa es que me sorprende, sólo eso.

Cuando Brawn barrió en 2009, todo quisque se la cogió con papel de fumar ante el inicio de la temporada 2010. Mercedes se segregaba de McLaren para volver a ser estrella de plata en solitario, y para ello retomaba la historia que dejó en mitad de la década de los 50 del siglo pasado, subiéndose a lomos del victorioso e imparable Ross, nada menos que con Michael Schumacher capitaneando el asunto sobre la pista, aunque aquello quedó como quedó a pesar de que el Doble Difusor había sido admitido como animal de compañía...

No sé, me da por pensar que nos falta punch para imaginar futuros posibles que no pasen porque Adrian Newey conoce el secreto de la piedra filosofal y puede estirarlo como un chicle.

En cierto modo es comprensible, pues tanto errar el tiro lanzado al aire en los inicios de cuantas pretemporadas podamos imaginar, este año que abriremos en breve parece una piscina rebosante de agua en la que aparentemente no hay riesgo alguno en meterse. Así las cosas, el nombre de Red Bull suena en todas las quinielas porque es un valor seguro. Dos temporadas barriendo enemigos es aval suficiente como para atreverse a asegurar que podríamos dar a la austriaca la victoria absoluta en ambos campeonatos sin que hicera falta ver rodar ni sus coches ni los otros, ni que compitiera nadie, por supuesto.

Supondría un ahorro considerable, sin lugar a dudas, dar a Vettel su tercer campeonato consecutivo, enmarcarlo como el tricampeón más joven de la historia del automovilismo deportivo tal que en marzo, y no en noviembre, tanto como elevar a los altares al RB8 sin que gaste un gramo de gasolina, como la culminación de una secuela mágica que comenzó cuando los padres de la cosa decidieron evitar las hegemonías técnicas en aras de buscar el espectáculo.

Pero por fortuna, esta nueva sesión, como las anteriores, aparece envuelta en brumas, no nos equivoquemos. Bien podría ser que Red Bull acertara de nuevo, pero también que no lo hiciera.

Alguna vez lo he comentado, creo. Tengo un amigo que sintetiza las espectativas reales que hay en la lotería o en cualquier otra modalidad de juego de azar, en un sencillo 50% de que te toque, y otro tanto de que no te toque... Sí, ya sé que hay mucho de filosofía vital en tamaña concepción de las cosas, pero precisamente por eso he traído por los pelos la anécdota a esta entrada, porque hasta que no podamos comprobar qué sucede a partir de Melbourne, todo lo que se nos está vendiendo como noticias o estimaciones, no deja de ser un sencillo espectáculo de sombras chinescas, con héroes premonitorios, con villanos, con fabulaciones y monstruos, o incluso con princesas de cuento que podrían muy bien no pasar del primer acto.

Os leo.

2 comentarios:

jose maria B G dijo...

yo,como ALONSISTA que soy,y viendo el soporifero año pasado que nos dió RedBull....deseo con todas mis ganas que,los de la bebida del toro no den con la tecla...y ojo,no digo que Ferrari sí dé con ella ... sólo pido más igualdad y competencia....ahí,Fernando es el MEJOR....con mayúsculas.

Touro Tolo dijo...

Esto me recuerda a los 90 y Renault. Llegó un momento que si una motorización Renault no ganaba se vendía como un absoluto fracaso de los del rombo y si ganaba se daba por hecho.

Acabaron largándose de la F1 oficialmente y volviendo, afortunadamente para Fernando Alonso, pocos años después.

Puede que con RBR pase algo similar. En el 2012 que no arrase será noticia y cada GP sin ganar será un fracaso. Por la contra, cada victoria de Sebastian estará llena de demérito.

No dejo de recordar 1994 (será porque la estoy siguiendo actualmente) y 1995. Michael era un supuesto tramposo que no merecía aquellos títulos.

El alemán acabó con siete entorchados y su "amigo" italiano retratado ante la afición de la F1.

Por cierto, Jose, ándate con ojo con el avatar de Jose María B G que anda que no montó un buen cristo su autor en un famoso foro de la F1.