domingo, 16 de enero de 2011

Parece que fue ayer...


No me he olvidado del RB6, que conste, pero entre que acabo de salir de un proceso gripal y que estoy metido en un barullo laboral que me ha impedido retomar el asunto con la tranquilidad que se merece, como que no he dado un palo al agua. En compensación he podido reposar algunos argumentos, pergeñar otros, y entre unas cosas y las de al lado he ido dando salida a las entradas con las que voy tomando el pulso al blog desde hace unos días.

Al hilo de esto, revisando el material correspondiente a los años 2006 y 2007, cuando Ferrari modificó el fondo plano de sus monoplazas (248 F1 y F2007 en Australia) logrando una superioridad que dejó pasmados a sus rivales y que a punto estuvo de costar un disgusto a Fernando en la consecución de su segundo título mundial, he vuelto a asombrarme ante lo compleja que resultaba la aerodinámica vigente durante aquellos tiempos, constatando que a pesar de que los vehículos actuales han visto reducidas sus prestaciones en esta disciplina, siguen desenvolviéndose con endiablada velocidad.

Parece una tontería, pero me ocurre a veces que busco referencias a lo lejos cuando en realidad están bien cerca, y esta vez no quiero tropezar con la misma piedra.

En esos años que he comentado, por ejemplo, el calor era un problema que cada equipo trataba de quitarse de encima como podía, mientras que a partir de 2009, de la mano del RB5 fundamentalmente, supuso una ventaja que hábilmente gestionada dio lugar a la apertura de una etapa en la historia del automovilismo deportivo a la que hemos tenido la fortuna de asistir sentados en primera fila, aunque tal vez no nos hayamos dado cuenta.

Como sabemos, para el año que ya viene va a volver a cambiar el escenario: desaparecen los dobles difusores, los alerones traseros se convierten en móviles, retorna el KERS, etcétera, etcétera…

Todos estos cambios suponen sobre el papel que el calor puede ser de nuevo un problema, pero como Newey ha advertido recientemente que con el RB7 va a seguir erre que erre explotando lo logrado en sus maravillas rodantes, sospecho que vamos a tener que armarnos de paciencia y estar muy atentos a la presentación de las nuevas soluciones que se desvelarán en breve, porque sin duda habrá que mirar como quien dice a la vuelta de la esquina para comprender su funcionamiento, ya que sin lugar a dudas ya habrán sido utilizadas hace casi nada, como si lo viera.

A la espera de poder echar un ojo a las sorpresas que nos tienen preparadas los ingenieros, voy a reconocer que esta es una de las cosas que más me encandila de la F1, donde percibo su auténtica magia en esa capacidad que tiene este deporte para reinventarse utilizando los mismos o parecidos elementos que le sirvieron para asombrarnos durante una sesión, otra, o incluso otra algo más alejada.

Parece que fue ayer, pero será mañana.

3 comentarios:

pulguitaatodogas dijo...

Los días de test, buscando detalles en fotografías y esperando los comentarios de los que están en los circuitos, son apasionantes; y ya no queda naaaaaaada.

Anónimo dijo...

3 contra 1 a que Ferrari se queda atrás respecto a Newey.

King Crimson

Orroe dijo...

Buenas noches.

José Luis ;) Se me están haciendo los dedos huéspedes esperando a escribir XDDDDD

King Crimson ;) Puesto que Adrian ya ha anunciado que sigue con la teórica de los RB5 y RB6, a lo mejor hay sorpresa... pero por si acaso no apuesto XDDDD

Un abrazote

Jose