martes, 16 de febrero de 2010

Todo al 8 rojo


Por respeto a los que viven lejos de nuestro planeta y no entieden que haya en este país quien se sienta orgulloso de un asturiano de los muchos que existen, que se distingue del resto de sus paisanos y compatriotas porque es doble campeón del mundo de F1 y conduce un Ferrari, como hicieron en su día Pola, Portago y Godía, o en otro plano, Marc Gené, he mantenido hasta hoy un discreto silencio sobre Fernando Alonso. Por respeto, digo, me he abstenido de nombrarlo, de referirlo, de insinuarlo.

Bien sabéis los que me seguís en este blog desde el principio, que en pretemporada acostumbro a vislumbrar en el tradicional buen comportamiento de la de Maranello un fugaz destello de la fortuna que la esquivará una vez se ponga a rodar el campeonato, pero confieso que este año me siento un poco descolocado, entre la espada y la pared, digamos, porque esta vez albergo la sensación de que el periodo triste está llegando a su término, aunque por cautela no me atrevo a confirmarlo.

No es sólo un pálpito, entendedme, hay algo más que todavía no acierto a concretar pero que como aficionado sé que anda por ahí rondando y que tarde o temprano será desvelado.

Felipe conduce el F10 y concreta. Fernando toma el relevo y asienta. Ferrari avanza sin titubeos, cumpliendo objetivos y quemando etapas, pero esta vez como un algo sólido, compacto, que tiene poco que ver con lo que vimos en 2007 y 2008, menos con lo observado en 2009. Es más, otros años La Scuderia buscaba los circuitos rápidos para estrenarse, entrenar, y no nos engañemos, ocultar sus vergüenzas y miserias ante circuitos lentos, pero en éste no ha puesto reparos en correr en Cheste o en abrirse paso en Jerez, a pesar de que sobre el papel la batalla del F10 es algo más larga y adecuada a trazados como los surcados hace apenas doce meses por el coche al que sustituye.

Puede ser que sea por la presencia de Fernando, por esa calidad incuestionable que tiene y que replandece salvo para los que recurren a que tributa lejos para desmerecerlo, sin caer en la cuenta de que de incumbir a alguien ese aspecto debería ser a nuestra Hacienda Pública, la misma que vela por todos y que sentó a Lola Flores en el banquillo, o que recientemente ha metido un puro a Arantza Sáchez Vicario sin despeinarse. Como digo, todo este cúmulo de nuevas sensaciones que parecen envolver a Ferrari pueden muy bien deberse a la presencia de nuestro asturiano en sus filas, el mismo que bajo la batuta de Flavio Briatore afiló Renault hasta convertirla en doble campeona del mundo de pilotos y constructores en 2005 y 2006; o que tocó con su varita mágica a una McLaren que en 2006 no obtuvo ninguna victoria, para contribuir en 2007 a que consiguiera nada menos que ocho...

No me extiendo. Siento algo que no sé precisar y que poco tiene que ver con la chuleta que está pegada en el interior del habitáculo del F10 que aparece en la fotografía de más arriba, y mucho, tal vez demasiado, con las manos que se aferran al volante y por supuesto con ese cerebro cuyo envoltorio oculta el casco.

6 comentarios:

csm dijo...

Pues sí señor, doy un paso al frente y digo ¡todo al ocho! porque la ilusión, la "química" inexplicable que se produce entre eso que va "envuleto" en el casco y el vehículo hacia el que se prolonga, queda muy por encima de la técnica y de lo obvio...hay algo tremendamente motivador en el ambiente, ojalá se vaya confirmando.
Muy bueno, Josetxu ;P

Alvaro dijo...

aupa, aupa.

Tadeo dijo...

Buenas noches

Empecemos a desmontar:

http://www.thef1.com/noticias/noticias-2010/febrero-2010/alonso-cambia-su-domicilio

Si leemos el ultimo párrafo, vemos que muchos pilotos son vecinos. Anda, Pedro Martínez de la Rosa también.

Saludos

seeyouinthenextlife dijo...

La salsa se está haciendo con los mejores ingredientes y con las manos del mejor cocinero del momento.

Lola dijo...

Me parece que yo también me tiro a la piscina y tengo un pálpito por este número 8 y por el color rojo. Espero que así sea porque necesito este año alguna que otra alegría, y en otros tiempos me "salvó la vida" este espectáculo que se llama F1, y, mira por donde, una persona llamada Fernando Alonso, de la que puedo decir con la voz muy alta, y sin temor a lo que diga nadie,que me siento muy orgullosa.
Nos espera un año fantástico.

Orroe dijo...

Buenos días.

Concha ;) Mola ese 8 rojo XDDDDDD

Álvaro ;) ¡Aúpa!

Tadeo ;) Lo de la filiación para pagar impuestos tiene su tela, pero como el caso es criticar, pues se agarran a lo que pueden :P

Seeyouinthenextlife ;) Creo sinceramente que este año tiene algo que no había en los anteriores, y que rodea a Ferrari, por supuesto XDDDDD

Lola ;) ¡Que así sea! :)


Un abrazote

Jose