jueves, 29 de octubre de 2009

Optimismo


En apenas unos días, la temporada 2009 será pasto del recuerdo, y como tal quedará vista para sentencia según cómo quieran mirarla unos u otros ojos. En lo que a mí respecta, no puedo hacerlo con benevolencia porque ha sido (aún está siendo) más agria que anodina, y escribiendo ésto tomo conciencia de que ya llevo algunos años pidiéndole demasiado poco a la F1.

Tal vez porque los sucesos de este año sobre el que pasaremos página este próximo domingo han sido de todo menos deportivos y gratificantes, o porque la gripe A campa por sus anchas en casa, o porque con un dolor de cabeza que no se me quita lo veo todo turbio, el caso es que tengo la sensación de que cualquier tiempo pasado fue mejor y la ilusión de que cualquiera venidero tiene que ser por cojones mejor.

Viene todo esto a cuento porque últimamente me está dando por preguntarme demasiadas veces sobre la razón que me lleva a seguir anclado a este mundillo que me ha deparado tan gratos momentos y del que ahora me cuesta tanto sacar alguna alegría con que alimentar mi alma, y con más gravedad si cabe, puesto que observando a mi alrededor siento que todo se desmorona sin que nadie tome cartas en el asunto, no sé, poniendo un andamio, apuntalando alguna pared, o simplemente avisando de que el edificio amenaza ruina, que la amenaza. Sí, ha llegado ya el nuevo Gran Maestre de la cosa (Todt acaba de ser investido) pero me temo que aún pasarán algunos meses antes de que podamos atisbar por dónde van a ir los tiros venideros, incluso si existe alguna dirección en el horizonte hacia donde enviarlos que no sea la misma o parecida por donde se han movido estos últimos años…

Queda mucho por hacer, me lo parece, y el caso es que no percibo síntomas de que haya salida al follón montado por Max Mosley y su colega Bernie Ecclestone, de aquí que ande pelín apesadumbrado y tristón, mortecino que decía aquél, porque la F1 me ha gustado hasta hace muy poquito y encontraba en su interior suficientes alicientes como para sentarme frente al televisor cada fin de semana en que había carrera, o para devorar las revistas o las páginas webs temáticas con auténticas ganas.

Sea como fuere, hoy no es así, y aunque la culpa la tenga la gripe ésa para la que se va a vacunar a la población a partir del próximo día 16, se me ocurre que con nuestro amado deporte puede estar sucediendo lo mismo: que para cuando llegue la solución ya sea demasiado tarde, y la cosa me acongoja.

Quiero ser optimista, lo juro, pero cada vez me quedan menos razones.

3 comentarios:

PiratF1 dijo...

Hola Jose,

Yo también ando ramplón y no es de gripe. Llevo mucho menos tiempo que tú en esto, ya lo sabes, y vengo del mundo donde los aviones se crearon para despegar su sombra del suelo en lugar de pegarla a él cuando lo que desearían es volar.
Esperaba mucho de esta temporada y la empecé con mucha ilusión y tengo que reconocer que aprendí a disfrutar de cada cambio técnico y de las intenciones ocultas de cada forma moldeada en cabeza de genios.
La desvirtuación de la competición empezó muy pronto y se me ha ido quitando la ilusión, poco a poco. Espero que este descanso invernal me cargue las pilas y siga buscando innovaciones en pretemporada, pero la verdad es que en este momento me siento como tú.

Te sigo leyendo, Jose, aunque hablemos de almendros en flor, de tapas y vinos o de qué bonito es el atardecer con tormenta... o de F1.

Un abrazote sobre railes

Lola dijo...

Yo siento lo mismo, un aburrimiento grande, pero además de aburrimiento, también un poco de nostalgia de aquellos tiempos en los que sentarme delante de la tele a las 6 de la mañana era emocionante y me hacía olvidar las tragedias de la vida (creo que esto me salvó la vida en 2007, que murió mi padre).
Este año he perdido la ilusión, pero creo que la volveré a recuperar el año que viene, eso quiero pensar por hacerlo en positivo, y porque tengo ganas de que eso pase.
Mejórate de tu gripe, y, tranquilo, lo malo siempre pasa, aunque se nos haga eterno.

Orroe dijo...

Buenas noches ;)

Juan ;) No hay mal que por bien no venga, o como sea, pero todo esto se ha acabado y hay que ir pensando en la que viene. Por cierto, ¿se sabe algo del reglamento para 2010, o habrá que esperar?

Lola ;) Aquello era una gozada, ni punto de comparación, pero sé que volverá, entre otras cosas porque más bajo no se puede caer :P Ya estamos mejor, gracias ;)

Un abrazo a los dos

Jose