jueves, 22 de octubre de 2009

El pequeño 125


Con ocasión de la mención a Julio González-Pola, destacaba el otro día que en la fotografía que encabezaba la entrada aparecía el pequeño 125, cuestión que me servía para situar a nuestro primer compatriota sobre Ferrari en el circuito de Pedralbes (Arturo González-Pola corroboraba mi afirmación), y me apetecía hoy dedicarle una reseña, porque el 125F1 (C según algunas referencias) era un vehículo de batalla relativamente corta, lo que lo hacía muy vivaz en su conducción, amén de reconocible debido a su acabado compacto y redondeado.

Pero lo importante de este coche no era su aspecto de líneas claramente distintivas, sino que iba a ser el primer monoplaza salido de Maranello que correría en competición, y a tal fin debutó el 5 de septiembre de 1948 en el Gran Premio de Italia, con Farina, Sommer y el Príncipe Bira al volante.

El 125F1 estaba impulsado por un motor diseñado por el ingeniero Giacchino Colombo con la colaboración de Giuseppe Busso y Aurelio Lampredi, con un cubicaje de 1.500 cc. repartidos en 12 cilindros en V a 60º, que arrojaba 230 c.v. a 7.000 rpm. gracias a la contribución de un compresor monofásico Roots, grupo propulsor que estaba colocado en posición adelantada sobre un chasis tubular de acero que soportaba también el puesto del piloto y el depósito de gasolina en su espacio posterior, todo ello recubierto por una carrocería de paneles de aluminio pintados de rosso. Los diferentes reglamentos vigentes (hasta 1950 no se unificarían los criterios) permitian la participación de motores de 1500 cc. sobrealimentados por compresor, o aspirados de 4.500 cc., y Ferrari, siguiendo la estela de Alfa Romeo, marca para la que había preparado vehículos y cuyo modelo 158 era un claro referente de la época, eligió la primera opción por ser la que mejor conocía, aunque destinaba una versión sin compresor para equipar los ejemplares de 125S (categoría Sport).

El monoposto italiano lograría sus primeros éxitos un año después, en 1949, con Farina, Ascari, Villoresi y Whitehead al volante (durante la disputa del G.P. de Suiza en el circuito de Bremgarten, Alberto Ascari y Luigi Villoresi obtuvieron un sonoro doblete), prologando su participación en grandes premios hasta 1950, momento en que obtendría un brillante segundo puesto con Alberto Ascari, de nuevo, en el G.P. de Mónaco —el 12 cilindros utilizado disponía de dos árboles de levas a la cabeza en vez de uno, además, el compresor volumétrico de una sola cámara fue sustituido por otro de dos, aumentando la potencia a 260 cv., mejorando la autonomia y la capacidad del depósito, mientras que la distancia entre ejes habia sido alargada y la posición de las ruedas en ellos se había ensanchado—, para diluirse después dejando paso a los modelos 275 y 375 que presentarían batalla a los Alfa Romeo en los albores del Campeonato Mundial de F1 que hoy seguimos disfrutando.

Inicialmente se mostró excesivamente pesado y glotón de combustible, lo que mermó sus prestaciones, pero supuso el primer jalón de La Scudería, y como tal cabe hoy reconocerlo. Llegó a alcanzar los 280 cv. a 8.000 rpm., pero siempre fue el pequeño 125, a su manera el primero de los grandes.

5 comentarios:

PiratF1 dijo...

Hola compañero,
parece increíble que pudieran sacarle ese provecho a los motores con esos medios pero es lo que hablábamos el otro día tú y yo a cerca de la realidad de los CFD. Yo tenía un compañero de "curro" que ajustaba los carburadores aspirando los gases de escape atrayéndolos hacia sí con la mano a modo de abanico, gesto que venía de familia ya que su padre se había dedicado a los carburados desde jovencito y te puedo asegurar que eran famosos muchos kilómetros a la redonda por la finura de sus puestas apunto.

Una joya este 125, una joyita en paño.

Un abrazote.

Juan

Salva dijo...

Me gustan este tipo de artículos. Muchas gracias por repescar en la historia.

Orroe dijo...

Buenas noches a todos ;)

Juan ;) Eran otros tiempos, un poco más atávicos, pero aún recuerdo cuando limpiaba yo el carburador del viejo 127 familiar XDDDDD Sí, una joyita que levantaba 280 c.v., que se dice pronto XDDDDDD

Salva, bienvenido ;) Repescar en la historia, como dices, es siempre una delicia porque se descubren máquinas irrepetibles, pero sobre todo sueños que aún perviven ;) ¡Gracias por pasarte!

Un abrazo

Jose

Anónimo dijo...

Hey are you a professional journalist? This article is very well written, as compared to most other blogs i saw today….
anyhow thanks for the good read!

Orroe dijo...

Anónimo ;) Thank you very much.

Jose