jueves, 25 de junio de 2009

¿Le Mans?


El otro día pude disfrutar de una película que ni siquiera conocía de oídas, uníco vínculo que mantengo con la realidad cinematográfica tras haberme topado con Los crímenes de Oxford, y de haber recuperado la confianza en mi buen olfato cinéfilo con Hellboy II y Los chicos del coro. Pues bien, Un buen año (A good year), de Ridley Scott, es una hermosa experiencia, impagable, aunque sea sólo porque en un momento de la cinta el protagonista pregunta a su jefe, un tipo triunfador cincelado a base de estereotipos, sobre cuánto tiempo hacía que no disfrutaba del auténtico Van Gogh que guardaba en una caja fuerte y que por precaución había sustituido por una copia que se exhibía en la sala donde se desarrollaba la escena…

Disculpadme la entradilla, la necesitaba porque de un tiempo a esta parte vengo observando que se están extendiendo, en blogs y foros, fundamentalmente, algunas afirmaciones un tanto sorprendentes —dicho suavemente y con todos mis respetos— que aluden a la resistencia como alternativa inevitable a la F1 actual. No voy a negar que la situación puede deberse a la reciente celebración de Las 24 Horas de Le Mans y al efecto vigorizante que ha tenido sobre las mentes de los formuleros tan grato evento, más si cabe cuando este año 2009 está resultando pesado y soso de narices, y aún más porque Gené ha hecho historia, pero lo que resulta evidente es que la salida es absolutamente falsa y harto tramposa.

Iba a desmontar el argumento tirando de hemeroteca y datos, porque ha habido épocas, y algunas recientes, en que la resistance suponía un puñetero truño, pero no me ha hecho falta, porque basta echar un vistazo a la lista de inscritos este año para ponerlo de relieve sin mancharse las manos. 55 participantes, una lista de ensueño según algunos, que se reduce a juntar cuatro categorías diferentes en una misma prueba, vamos, como si en lo nuestro nos lo montásemos con la F1, la GP2, la F3 Euroseries y las World Series corriendo todas juntas, abriendo de par en par la posibilidad nada desdeñable de que un tipo como Barba pudiera obtener la victoria absoluta por pura carambola o por desfallecimiento de los rivales, y con el agravante de que se consienten vehículos nuevos, del año pasado, del anterior, y del anterior, siempre y cuando se ajusten al reglamento, claro está.

Le Mans es una amalgama preciosa y por eso resulta tan magnética, porque hay de todo y cabe casi de todo, pero mirando con lupa, este año, como otros muchos, sólo ha habido dos novedades auténticas: los Lola-Aston Martin y los Audi R15, el resto, salvo alguna excepción que se me escapa, son ajustes o evoluciones, o apaños… Dos biplazas nuevos; tres, cuatro, cinco, seis a lo sumo, tanto da, entre tanta supuesta alternativa me sabe a demasiado poco (en la categoría LMGT2, por ejemplo, participaban 10 Ferrari, 5 Porsche, 1 Spyker y 1 Lamborghini, en total cuatro tipos diferentes de máquinas para 17 vehículos; y en en LMGT1, 4 Corvette contra 1 Lamborghini y 1 Aston Martin, sólo tres marcas para 6 coches), y es que la magia de la resistencia es otra muy diferente a la de la F1 y no cabe punto de comparación. Son como un Rodin y un Van Gogh, ambas gestas embelasadoras a pesar de sus respectivos soportes.

No, no cambio mi F1 ni por nada del mundo, de hecho me bajo ahora mismo a la caja acorazada para rescatar el Van Gogh original y ponerlo en lugar de la copia de la sala de juntas, sustituyéndolo definitivamente, para poder mirarlo día a día sabiendo qué es realmente, qué me debe, qué le debo; para disfrutarlo aunque haya quien se empeñe en que no lo hagas; porque no hay nada como mirar a la cara lo que amas y respetas, y verlo tal cual es, a pesar de que te arriesgues a descubrir que te ha sido infiel porque en el fondo le importabas una mierda.

8 comentarios:

Tadeo dijo...

Buenas noches

Hace tiempo que pienso que la resistencia es demasiado técnica para el gran publico. Siempre oimos que la F1 es el gran escaparate de la tecnología, pero creo que la resistencia es un banco de estudio enorme para las marcas de coches.

Es mucho mas parecido un motor de resistencia a los motores de calle que los motores de F1. En la resistencia se mide el rendimiento a "largo plazo", en F1 la potencia pura y dura, esto claro con todas las salvedades del mundo.

Frenos, suspensiones, sistemas de seguridad pasiva, hace años que creo que los exitos en resistencia se trasladan muy facilmente a la calle, y en F1 cuestan mas de llegar, no se vuestra opinion.

EL problema es que no puedes estar 24 horas prestando atención a un evento, por lo tanto no es televisivo. Le pasa lo mismo que a los rallies, son muy bonitos, pero nada televisivos, y así es dificil que salgan de su rincon, bendito rincon.

Saludos

csm dijo...

¡Vaya! Lo tuyo sí que es amor por la F1, (aunque ya lo sentíamos;P). Gracias por hacer contagiosa esa pasión.
Un beso

Mai dijo...

Me he leido de una tacada tus últimos posts, la verdad es que da gusto leerlos tranquilamente.

En cuanto a la F1 ya es un poco tarde para que yo me desenganche y menos leyendo blogs como el tuyo

Saludos!!!

winarthez dijo...

¿Cuantas partes de un F1 hay que cambiar despues de cada carrera, que como mucho dura 2 horas? Para adaptar un F1 a una carrera de resistencia habría que hacerle tantos cambios (y estoy pensando sólo en durabilidad de algunos componentes) que lo que quedara no creo que fuera competitivo. Son conceptos opuestos. Es como si pones a Usain Bolt a correr una maratón.

Por cierto:
http://www.marca.com/2009/06/26/motor/formula1/1245970361.html

A este va a haber que echarlo a hostias de la FIA, o a latigazos XD

S2

Orroe dijo...

Buenos días a todos ;)

Tadeo ;) Para variar coincido contigo XDDD Y el caso es que ambas disciplinas me atraen aunque no creo que sean comparables ni mucho menos que una u otra suponga una alternativa.

Concha ;) Disfruto viendo y entendiendo este deporte, y por eso me gusta matizar que tiene algo diferente que no tienen otras disciplinas. Como decía más arriba Tadeo, la F! es potencia pura y en corto. Tiene su estética, su definición propia y su indiscutible feeling. Es un amorcillo ;)

Mai ;) Se agradece ;)

Winarthez ;) Yo creo que ya está fuera, pero como buen «perverso» tiene que decir la última palabra, y espero acertar :P

Un abrazote

Jose

Aficionando dijo...

No, no, si lo de restistir está muy bien. Pero como espectador me importa un pepino si LeMans es un banco de pruebas o no y si las suspensiones luego van a ir montadas en un Audi 10...
LeMans es justo lo que ha dicho nuestro anfitrión tan diplomáticamente. Yo lo soy menos: es un pupurrí y un poco coñazo, la verdad.
Y lo de Gené, pues tampoco es para tanto: es un piloto de tres.
A mí me gusta el atletismo, pero no sé si apoyaría una carrera de relevos que durara 24 horas, francamente.

Carlos Barazal dijo...

A mi me va la poligamía. Quiero a mi mujer sobr todo, la F1, pero mantengo buenas relaciones con mis amantes apasionadas, WRC, IRC, LE MANS, América, DTM. Mientras el cuerpo aguante.

No se debe comparar la F1 con la resistencia. CIerto es que las novedades pueden ser pocas. Sobre todo porque estamos al filo de un nuevo reglamento.

Para mi no hay exclusiones ni debe haberlas. Si puedes disfrutar de varias cosas, hazlo. ¿Por qué conformarse con una?

un abrazo Don José.

Orroe dijo...

Aficionando ;) Pues hombre, una de relevos de 24 sería algo pesadita XDDD Pero me gusta Le Mans, y ha habido épocas, también, en que disfrutarla era una gozada ;)

Charly ;) Sí, me ha quedado pelín marcial lo de «No, no cambio mi F1 ni por nada del mundo» :P, dejémoslo en que ha sido una licencia poética XDDDD Porque llevas razón, se puede disfrutar de todo a la vez ;)

Un abrazo

Jose