martes, 21 de diciembre de 2010

La juventud es un grado


A tontas y a bobas casi se me va el año sin haberle dedicado unas miserables líneas a nuestro reciente campeón del mundo de F1.

Aunque debo reconocer que no comencé a seguir sus pasos hasta que lo vi despuntar como suplente de Robert Kubica en el Gran Premio de EE.UU. de 2007, a bordo de un BMW, lo cierto es que a partir de ese preciso momento Sebastian pasaba a formar parte de ese pequeño elenco de pilotos que me encandilan en la actualidad.

Tras aquel breve destello, su paso por Toro Rosso durante el año siguiente no me dejó indiferente, sospecho que como a nadie. A pesar de que cuestioné su triunfo en Monza por haber sido obtenido en buena medida gracias al Coche de Seguridad (siempre cuestiono este tipo de victorias, que conste), la circunstancia no deslucía las enormes cualidades del jovencísimo alemán sino que las enfatizaba, pues hay que disponer de una gran madurez para sobreponerse a la presión de salir primero llegando en el mismo puesto a la línea de meta, amén de unas grandes dotes de seguridad en uno mismo para gestionar una carrera tan bien encarada sin cometer ni un solo error. Sobre su indiscutible capacidad para conducir sobre mojado ya no había nada que decir.

Vettel conseguía sus galones en Red Bull, durante 2009, consiguiendo un meritorio subcampeonato tras Jenson Button a tan sólo 11 puntos del británico, lo que ponía de manifiesto que continuaba ganando enteros a pesar de que su forma de conducir en seco seguía produciendo algunas dudas más que razonables.

Sin embargo, 2010 me ha supuesto un pequeño desencanto pues durante buena parte de la sesión a Sebastian le han podido las prisas. Siendo honesto debo admitir que la culpa del desigual comienzo de temporada se inclina hacia el lado de su entorno inmediato porque es indudable que hasta pasado Spa al alemán se le ha visto demasiado inseguro, cuando no excesivamente atolondrado.

El RB6 ha sido de largo el mejor de la parrilla, y aunque servía al de Heppenheim para calzarse 10 poles, las manos del piloto sólo conseguían certificar 5 victorias. Es cierto que el monoplaza austriaco no ha resultado sencillo de conducir, pero Vettel ha tardado demasiado en hacerse con él, tiempo durante el cual ha sometido a su máquina a algunos esfuerzos innecesarios o a lances desafortunados que han supuesto a la postre la pérdida de un buen puñado de puntos. Por otro lado, el rocoso Webber salía respondón y no se lo ponía fácil a su compañero de escuadra hasta que no le ha quedado otra que ayudar con la mejor cara posible al tendido de la alfombra roja que llevaba a éste a conseguir su primer título en Abu Dhabi.

El saldo, no obstante, ha sido positivo. Vettel es un digno campeón mundial, y a pesar de que me pasa como me ocurriera con Lewis Hamilton, lo cierto es que el piloto alemán ha sabido sacar la cabeza en el momento adecuado, regalándonos un final de temporada donde ha vuelto por sus fueros para inscribir su nombre entre los grandes de la F1 por méritos propios, y como el campeón más joven de la historia…

¿Se trataba de eso, no?

6 comentarios:

csm dijo...

Alguno habrá por ahí que tire de estadística y cifras de ordenador para convencernos de la aplastante superioridad del alemán frente a su inmediato compañero, (y "of course" frente al resto de la parrilla) sin embargo, el aficionado de "a pie" -entre los que me incluyo- lo que percibe es que este chico ha perdido los nervios con mucha frecuencia, ha sido incapaz de contener algunos gestos feos (¿quién decía qué de Fernando a Petrov? XDD), ha contado con el fervor de la casa "Marko" y evouluciones y alerones reinventados y, sobre todo, ha sufrido misteriosas averías que le han apeado de la victoria demasiado a menudo. Y ahí voy, ¿eran estas averías fallos del coche o contaba también esa precipitación de sus gestos dentro del cokpit?.
Que es merecido campeón...pues lo será, quizá por eso que dices de que la juventud cuenta, pero, si es así, si cuenta, hay que saber templarla para ganar con mayor rotundidad y capacidad de convicción.
Un besote

Felipe Reyes dijo...

Vettel me cae muy bien pero este año no he disfrutado con él. Coincido en que se le ha visto nervioso y sin carisma, y en que la presión de su entorno ha sido la culpable. Esperaremos a ver cómo evoluciona el año que viene. Sin un buen coche creo que puede volver a perder los nervios.

Saludos

Anónimo dijo...

Vettel ha hecho un final de temporada muy serio y centrado, supongo que desde que tuvo claro que el equipo estaba 100% con él y era el favorito. Si no hubiera contado con el apoyo total del equipo, si Red Bull de verdad hubiera practicado su tan cacareada igualdad, el campeón hubiera sido Fernando. Con todo, ha tenido un coche ganador, muy por encima del resto en la pole y ha necesitado de un regalo de Ferrari para ganar. De no ser por la pifia monumental de los italianos no hubiese ganado... que sí, que errores cometen todos, pero como el de la última carrera... tremendo. Este enigma sí que merece una serie....
Tengo ganas de escuchar la próxima profecia de tito Berni, quien es su piloto favorito para ganar el mundial en 2011. No suele fallar.

Un saludo Orroe

Susana

pulguitaatodogas dijo...

Lo siento, pero no nos engañemos: si no es por la cagada final de Ferrari, Vettel hubiera fracasado hundido en sus propios errores, desperdiciando la maravilla de coche que Newey puso en sus manos y que es quien se merece el mérito.

J-CAR dijo...

La valoración de la dignidad es un asunto muy muy subjetivo. Cuando en frente tenemos la objetividad matemática de que quien suma más puntos al final es el campeón, generalmente acabamos por otorgarle también el título de “digno” para evitar discusiones interminables, porque en algún momento hay que hacer borrón y cuenta nueva, o porque si se discuten algunas cosas alguien nos puede llamar mal perdedor y eso es una cosa fea. ¿Cuántos de los que cuestionaron la dignidad de Fernando como posible campeón antes de Abu Dhabi lo habrían mantenido después si lo hubiera conseguido? ¿Lo habrían sido menos Mark o Lewis? ¿Quién habría sido un campeón más digno en el 97? ¿Y en el 89, o el 90?
Quien suma más puntos es campeón. Indiscutible. ¿No? Pero la propiedad conmutativa, al eliminar el elemento histórico, genera algunos espejismos. Como la cuestión de cuando Fernando y Ferrari perdieron el campeonato. Que si fue el problema con los motores, o la lenta evolución del F-10 en la primera mitad. Que si los errores en Melbourne o Mónaco, o las decisiones en Valencia o Silverstone. Cuando, de hecho, todos estos problemas iniciales ya habían sido compensados y llegaban con ventaja a la última carrera, y a ella llegaba Seb como un digno candidato a ser tercero. El mundial se ganó y se perdió con todas las circunstancias de Abu Dhabi y sobre la dignidad de esas circunstancias se seguirá discutiendo, le pese a quien le pese. Igual que con las de los 81, 89, 90, 96, 97, 08, 09…
La juventud cuenta. Sobre todo cuando ahora parte del negocio consiste en esquilmar a esos jóvenes que pretenden llegar a ser algún día como Ayrton, como Michael, o como Fernando. O usar su imagen de joven promesa para esquilmar a otros. Curioso que ninguno de los tres últimos “campeones más jóvenes” ha tenido que pagar, pero su juventud ha contado. ¡Vaya si ha contado!
Perdonad la parrafada y felices fiestas a todos, anfitrión e invitados.

Orroe dijo...

Buenas tardes.

Concha ;) Sinceramente espero que recobre ese puntito que le ha hecho tan especial a los ojos de mucha gente, pero este año le he visto muy borroso :P

Felipe ;) Yo creo que buena culpa también la ha tenido lo cojonudo que ha resultado el RB6, cuestión que le ha engañado sobre la facilidad conque contaba... Con un coche peor a lo mejor se encuentra más cómodo, sin tanta responsabilidad y más en sus salsa. ¡A ver, como diría aquél! ;)

Susana ;) XDDDDDD En cuanto acabe con el enigma de Red Bull te prometo que recojo el guante para resolver el de Ferrari XDDDDDDD Y en cuanto a Bernie: ¿qué sabe él siempre que no sabemos los demás? XDDDDDDD

José Luis ;) Bueno, a Newey ya se lo han reconocido con el campeonato de constructores, pero llevas más razón que un santo en lo de Vettel ;)

J-Car ;) El debate es consustancial a todo esto, eso es indiscutible, como también que nunca llueve a gusto de todos, pero me hace gracia constatar que en los años que has mencionado ganan los de la mitad de la década de los noventa para acá... ¡Ay la FIA y la madre que la parió! XDDDDDD

Y sí, la juventud es un grado ;)

Un abrazote navideño a todos.

Jose