jueves, 26 de noviembre de 2009

Nassío pa’ganar


Las virtudes del BGP001 son incuestionables. Nadie en su sano juicio puede poner en duda que el vehículo que ha dado a Brawn GP su primer y único título mundial de marcas (el año que viene la escudería se denominará Mercedes GP), ha dominado la primera parte del campeonato 2009 de forma absoluta, si acaso ligeramente ensombrecida por las bondades del RB5 de Red Bull. Terciada la sesión y hasta su término, el monoplaza se ha defendido a la perfección porque ha supuesto una plataforma casi sin resquicios, dócil, equilibrada, y con el Mercedes FO 108W propulsándola.

Hasta aquí todo bien, nada que oponer, vamos; sin embargo, y por salpimentar un poco la enjundia de este blog, creo llegado el momento de reiterar lo que he comentado alguna vez, y que no es otra cosa que a mi modo de ver el proyecto Brawn GP comenzó sirviendo para una cosa y ha terminado haciéndolo para otra. A ver si me explico.

Por un lado, teníamos a comienzos de temporada un panorama empapado por la filosofía KERS, en la que sólo cabían dudas al respecto de cuál de las propuestas podía resultar más eficaz, y en el que dos colgados (Red Bull y Toyota) y dos pobres (Force India y Toro Rosso) apostaban por partir sin él en la cita australiana que abría la sesión —Williams se sumaría a ellos por la falta del suficiente desarrollo de su propia iniciativa—. Y por otro, que ante la ausencia de Honda, se barajaba la posibilidad de permitir un tercer coche a McLaren y Ferrari para rellenar la mermada parrilla, en aras de poder cumplir con los contratos televisivos que estipulaban un mínimo de 20 coches sobre el asfalto.

En este escenario, Brawn GP resultaba ser la escudería heredera de Honda en F1 sólo cuando la práctica totalidad de equipos ya se habían presentado, y este matiz es importante recordarlo porque hasta casi finales de febrero pasado nadie daba un chavo por la continuidad del entramado de Brackley. De esta manera, el proyecto veía la luz bajo un ambiente que resultaba todo generosidad y desparpajo paternalista por parte de la FIA, y sonrojante connivencia por parte de los interesados en que los contratos citados en el párrafo de arriba, no se perdieran (Bernie y la FOTA, mayormente), porque nadie intuía que fuese a ser un lobo disfrazado de cordero.

Lo cité en su día, y me parece de recibo recordarlo ahora, pero intuyo en todo lo que ocurrió una infantil manera de encarar las cosas que consintió en atribuir al equipo de Ross Brawn el papel de zanahoria en la propuesta de Max Mosley para fomentar una F1 de bajo coste. Los ingredientes resultaban a todas luces atractivos: una escudería prácticamente nacida de la nada, sin patrocinadores y con presupuesto limitado, podía ganar carreras…

Pero ahí andaba Ross y su inteligente aprovechamiento de la mano tendida, y lo que a priori se presentaba como una oportunidad para dos o tres pruebas, se volvía némesis del orden establecido. El BGP001 no sólo contaba con las ventajas del doble difusor y el motor Mercedes (ambas gracias a la permisividad de unos y otros, y haciendo escepciones en el reglamento), sino que aprovechaba la que le otorgaba el excedente de peso permitido para que los vehículos incorporaran el KERS, convirtiéndolo en estratégico lastre. Sumamos algunas veleidades de los comisarios para sazonar el invento, y se desataba el pánico porque el británico era un monoplaza nassío pa’ganar y no había forma humana de pararlo, porque tenía un salvoconducto que habían firmado ingenuamente todos, y toda la temporada por delante para avasallar.

Hablaba al principio de que el proyecto comenzó sirviendo para una cosa y ha terminado haciéndolo para otra, y aunque he hecho un apunte sobre lo que creo que ocurrió en lo que respecta a lo primero, todavía ando dando vueltas a lo que se refiere a lo segundo. Disculpadme, me he precipitado o me ha faltado espacio... Otra vez será.

2 comentarios:

Martín Herzog dijo...

Ese coche es la mejor máquina que se ha inventado en la F1, porque eso es lo que se necesita para hacer campeón a Jenson Button, un dominio aplastante.

Cuando debutó en los tests en pretemporada me fijé en lo bien terminado que estaba el coche y lo comparé con el force india, que parecía recién salido del taller de soldadura de un chapuzas de barrio bajo. Pensé que ese coche estaba muy bien terminado, y viendo los tiempos me chocó que nadie lo quisiese.

Orroe dijo...

Buenas noches ;)

Martín ;) Ando cazándome a mí mismo XDDDDD así que salgo poco por ahí afuera. De todas formas, en unos días me pongo al día en todos los frentes XDDDD

Sí, estoy de acuerdo con lo que dices, parece un monoplaza hecho de una sola pieza ;)

Un abrazo

Jose