miércoles, 2 de septiembre de 2015

Je suis également Charlie


Disculpad que os joda la cena. El simple hecho de que me lo haya pensado dos o tres veces antes de abordar esta entrada, supone en sí mismo un serio problema. Para mí, por supuesto.

Y me lo he pensado, no creáis, mientras intentaba una y otra vez quitármelo de la cabeza porque me pesaba como una losa. No puedo hacer nada, no puedo remediar una tragedia tan cruel que resulta difícil de digerir y a la que es complicado enfrentarse, pero estamos tan acostumbrados a sentirnos víctimas sin mancharnos las manos que he pensado, que a lo mejor era buena idea vencer mi propio miedo y compartirlo con vosotros.

Ahí fuera suceden cosas. En el exterior de nuestra burbuja de problemas domésticos, muere gente crucificada o degollada o quemada viva por ser cristiana, o por ser musulmana en el bando equivocado. O por ser fea, o guapa, o por no ir tapada, o por ser adúltera u homosexual o vaya usted a saber por qué mil y una razones. No nos engañemos, siempre hay excusas para que mueran seres humanos de manera injusta.

Occidente libra una guerra contra un fantasma que destruye ciudades, reliquias arqueológicas y sueños de ingenuidad en Youtube, y mientras ambos contendientes piensan en cómo mover sus fuerzas sobre el terreno o cómo demoler la moral del contrario, parece que no contemplan qué sucederá con los inevitables desplazados, pero los tienen bien presentes en sus oraciones para que sirvan como agentes desestabilizadores y sembradores del caos aquí, allá, o donde sea.

Y a pesar de que injusticias como ésta ocurren casi todos los días, nunca habíamos visto una criatura así y eso es lo malo, que no lo imaginábamos.

No sé si el chiquillo se llamaba Charlie. Lo desconozco, pero quiero llamarle Charlie porque volvemos a comienzos de enero pasado, cuando lo de Charlie Hebdo. La realidad llama a nuestra puerta practicamene todas las fechas del calendario, pero hoy parece que nos golpea con más violencia que otras veces, simplemente porque la vemos retratada en toda su crudeza. No puedo hacer nada, no puedo evitar sentir una mezcla de impotencia e infinitas tristeza y rabia. Pero sí puedo poner el cronómetro a cero como he hecho puntualmente en otras ocasiones, siquiera porque mañana, cuando vuelva a escribir sobre Fórmula 1, quiero hacerlo sabiendo que no estoy tan muerto y roto por dentro como me siento ahora mismo.

Disculpadme si podéis. Os leo.

8 comentarios:

Javier TheSantF1 dijo...

Aunque muchos puedan pensar, incluso yo lo he pensado, ¿qué carajo hace este hombre hablando de injusticas sociales en un blog de F1?. Pues bien, después de meditarlo durante varios minutos diré que, GRACIAS don José por abrirnos los ojos, por despertarnos de esta anestesia en la que vivimos sumidos y que nos hace pasar por encima de todas esas malas noticias, que en el mundo de hoy en día nos llegan en cascada por todas a partes y que ya casi no nos afectan por que estamos tan acostumbrados a oirlas que nos parecen algo normal y cotidiano. ¡BASTA YA! ¡DESPERTEMOS DEL LETARGO!

Un saludo,
@TheSantF1

Jesús dijo...

No me has jodido la cena, Jose, puesto que la imagen ya la había visto sobre las 6 de la tarde, y ya me hizo incluso derramar alguna lagrimita. Antes era muy duro con todo esto. Me daba una pena muy grande, pero como que lo superaba con un "la vida es así de injusta" y a seguir.
Ahora ya no soy así. A día de hoy tengo dos hijos, uno de 6 y otro de 2 apunto de cumplir 3. Y cuando vi la imagen ayer, vi a mi peque en lugar de a ese niño sirio. Y me dio mucha rabia, pena e impotencia. Y pensé qué haría yo en su situación, viendo cómo caen bombas todos los días cerca de casa, y cómo no tengo trabajo, y cómo no puedo comprar ni agua, y...

Y sí, también cogería una barcucha encomendándome a Dios, y que fuese lo que él quisiera.

Hace ya unos años, tras pensar en todo esto bastante, llegué a la conclusión de que lo único que podemos hacer es cuidar de los nuestros, conseguir que sean lo más felices posible en su vida y ayudar al prójimo en lo que podamos. Aunque sea tan sólo no haciéndole daño porque no tengamos recursos para hacer mucho más.
Y en esas estoy. Criando, trabajando y viviendo sin olvidarme de todo esto, pero asumiendo que poco o nada puedo hacer.
Y todos los días pensando y deseando que lo que llamamos Naciones Unidas de una vez lo sean, y que tomen parte de una vez en todas estas cosas, y que se erijan como policía mundial, velando por la paz y derechos humanos. Pero no hay nada que hacer, porque el que manda es el interés, y ese interés podemos llamarlo poder, influencia, dinero...

No me has jodido la cena, Jose.

Anónimo dijo...

No dejemos de ver que, tras bambalinas, los dueños del mundo siguen convencidos de aquello. La guerra es la paz, y la paz... Es la guerra.

El horror del 11S se extiende mucho más allá de la escombrera de acero, cemento y vidas inocentes. Pueda haber sido la operación de falsa bandera más increíble de la historia. Nos la han vendido bien, la verdad.

Aficionando dijo...

Hay gente que se queja de la foto. Para mí es necesaria. Quizás sirva para que este horror acabe y no haya más Aylan -así se llamaba el niño-. Después de tres años empezamos a ser conscientes de que en Siria hay una guerra y que no hemos hecho nada para pararla. Estos son los lodos de aquella lluvia.

Interlagos dijo...

Yo también tengo un hijo de dos años y esta mañana, cuando he visto la foto, he sentido una rabia, una impotencia y una infinita tristeza. Llevo todo el día sin quitármelo de la cabeza, y te agradezco Jose que nos brindes la oportunidad de desahogarnos, aunque sólo sea para pedir por su ALMA y las de su familia. Llevamos mucho tiempo mirando para otro lado y hoy nos hemos daqdo de bruces con la realidad.

Un abrazo a todos!

GRING dijo...

En abril unos 800 seres humanos jóvenes que buscaban una nueva vida en la vieja Europa fallecieron al naufragar frente a la costa de Libia el barco en el que viajaban. Lampedusa, el Estrecho,...Este año está siendo muy trágico. Si esta foto no se hubiera difundido en las redes no habría llegado a las portadas: Sería entonces como si nunca hubiera pasado. Nos olvidaremos hasta la siguiente. pero las noticias seguirán hablando de Catalunya, de las elecciones, de la Bolsa, el partido del siglo, el último modelo de smartphone... de nuestro absurdo modo de vida basado en el sálvese el que pueda que señala Jesús y en la explotación del prójimo que señalo yo. Volverá a pasar. Sigue pasando ahora mismo.

J-CAR dijo...

¡Gracias, José!

Anónimo dijo...

A mi este mundo nuestro me supera. Es más dura ver la imagen del niño y su hermanos vivos despues de conocer su triste historia. Una más entre millones. Pero el mundo no es wonderfull, el ser humano no es extraordinario y la guerra, cruel e injusta, es el mayor negocio de los .... que dirigen nuestras vidas.

Susana