miércoles, 22 de octubre de 2008

El truco final


Reconozco que en cuanto leí la noticia de que Uri Geller había ayudado al hijo de Anthony Hamilton a relajarse un poco en China, lo primero que me vino a la cabeza fue la imagen de Aramís Fuster y Rappel dándose de gorrazos por ver quien de los dos era el primero en ponerse en contacto con Montezemolo para ofrecerle sus servicios. Luego, con el susto todavía en el cuerpo, se me cruzó un cable y visualicé algunas piezas de los Ferrari de Kimi y Felipe doblándose como cucharillas de café. Por último, pensé en que tal vez todo el rollo este del mentalista era una simple cortina de humo.

A ver, el fin de semana pasado hemos asistido a una serie de circunstancias, uhm… digamos que curiosas, que han tenido al equipo McLaren como foco, y sin embargo llevamos dos días leyendo opiniones sobre la catastrófica estrategia utilizada por Ferrari en Shanghai, sobre cómo la casa de Maranello ha dejado el título en manos del number one de Woking, sobre cómo la presión ha podido a Massa, etcétera… pero ni una puñetera palabra sobre la estúpida estrategia usada por McLaren en el mismo circuito, en su hipotético y serio asalto al título, y que a la postre ha supuesto el desperdicio de una oportunidad única e irrepetible, a mi modo de ver, para haberse hecho con el mundial de pilotos sin tener que esperar a Brasil.

Analizada sin ruidos ni interferencias, la carrera del domingo no tiene nada de extraordinaria, y conviene que empecemos a poner las cosas en sus sitio. Los Ferrari no estuvieron, así que el chico de las pelotas de oro tenía todas las bazas para haberla ganado sin necesidad de intervenciones esotéricas; además, el muchacho salía desde la pole, lo que nos pone en que salvo error u omisión (no los hubo), también estaba cantado que alcanzaría la victoria, porque no suele desperdiciar esa posición a menos que se aturrulle o sucumba a la presión.

Así las cosas, para completar el cuadro sigue faltándome una razón para encajar a Heikki y la estraña serie de acontecimientos en la que que se vio inmerso desde el sábado, porque lo lógico, como decíamos aquí mismo hace unos días, habría sido que el finlandés hubiera estado arriba, ayudando a su compañero, y no sumido en el pelotón y con un vehículo de saldo.

Sabiendo de antemano que Kovalainen no ha disfrutado ni una maldita vez de mejor estrategia en carrera que el británico, el esclarecimiento de lo sucedido tenía que pasar inevitablemente por valorar otras cosas. Constatado el dato de que efectivamente Heikki iba con 3 vueltas más de gasolina (su compañero paraba en la vuelta 15, y él en la 18), se hace la luz y cabe preguntarse a qué coño estaban jugando en McLaren, porque a sentenciar el mundial no parecía. Es cierto que el año pasado a Ron Dennis se le escapó en este mismo trazado que no luchaban contra Kimi sino contra Fernando. ¿Estarían éste peleando con Heikki y no nos hemos enterado?

Sigo sin una miserable explicación, ni para justificar la suicida estrategia de la de Woking dejándolo todo en manos del primogénito de Anthony, ni mucho menos para justificar que todo esto haya pasado desapercibido y sólo quede el estrepitoso fracaso de Ferrari en este último tramo de la competición.

Mientras continúo cavilando, os propongo que miremos en la fotografía que decora esta entrada, las «erres» que delatan que los mecánicos no se equivocaron de lado en el cambio de neumáticos, y que analicemos detenidamente las palabras de Whismarth en las que anuncia la enorme preocupación que embarga al equipo sobre la supervivencia del motor del hijo de Anthony Hamilton en Brasil, porque a mí me da que ya están preparando el terreno para justificar su oportuna sustitución, vía artículo 28-4/f, para la disputa de la prueba en Interlagos.

¿Qué nos tendrán preparado como truco final? Pagaría por saberlo, porque creo que están jugando con fuego.

5 comentarios:

keke rosberg dijo...

Amigos, una predicción del futuro en imágenes:

http://www.youtube.com/watch?v=JZPpSL9_SNM

Mai dijo...

Estos de McLaren son peor que la mafia. La madre que los parió. Espero que pronto vuelvan a tener el coche que merecen, uno como el del 2006 para ser más exactos.

Nah dijo...

la caña el video XDDD

javi dijo...

Para mi todo es muy simple: quitarle competencia a Hamilton, pero sin pasarse para tener a los 2 en cabeza. Además es lógico que ambos compañeros vayan con estrategias diferentes para cubrir diferentes opciones de carrera (otra cosa es que siempre uno vaya con la mejor).

Si Kovalainen no hubiera tenido problemas, y hubiera dado la talla, podría haber sido 2º o 3º. Pero no lo fue.

Saludos

Un saludo

Orroe dijo...

Hola a todos ;)

Javi, sí es lógico contemplar dos estrategias, Ferrari también lo hizo, pero con una vuelta de diferencia. 3 son excesivas porque suponen un lastre brutal en calificación, y por tanto en carrera.

Y sinceramente creo que a Kova no le dejaron dar la talla en ningún momento.

Un abrazo

Jose