domingo, 27 de diciembre de 2015

Aston Martin nunca dijo sí


Estamos en la Fórmula 1 que no cabe un tontería más ni aunque nos la inyectasen en vena. Si ya es malo que en las pistas, este año 2015 puede pasar a la historia como uno de los peores para los aficionados —se han olvidado de 2014 y 2013 después del verano—, las noticias que rodean la actividad tenen menos consistencia que los buñuelos de viento.

Venía Audi pero no vino. Venía Volkswagen pero no vino. Venía Cosworth pero no vino. Venía el séptimo de caballería a salvarnos, pero tampoco vino, como no vendrá Aston Martin porque no lo ve claro, y porque en el fondo, sospecho, mojarse los pies en esto no le supone ningún activo ni ahora ni cuando se habló de que venía además de esta temporada, la anterior y la otra.

Hay algo perverso en todo esto, no me digáis que no. Tampoco me voy a poner moñas porque de estas cosas hay en todo los sitios, pero tanta venta de esperanzas que nunca se concretan no me parece que resulte bueno para el negocio. Como en el cuento de Pedro y el lobo, tanto advertir que viene, que viene, que viene sin que la ocasión llegue, origina una sensación de desinterés que a la larga terminará por pasar factura, si no la ha pasado ya.

En el caso que nos ocupa, sería sumamente sencillo arremeter contra los medios y su candidez a la hora de picar en los anzuelos que encuentran ante sí, si no fuera porque estos están atados a su respectivo sedal y éste, suele estar en manos de alguien del paddock que muestra intención de que los paganos, los tontos de siempre, terminemos por dar credibilidad a lo que nunca dejó de ser una fabulación con interés espurio.

Desconozco los términos del supuesto preacuerdo de la británica con Force India, del que se ha hablado estos últimos meses sin saber realmente si llegó a existir. No sé tampoco, qué veía Aston Martin antes que no ve ahora. Se habló de 30 millones de euros para 2016 por cambiar los colores y el nombre a la formación india. La unidad de potencia seguiría siendo la actual, Mercedes-Benz. Vijay Mallya se dejó querer...

Todo indicaba que era una operación cosmética más que otra cosa, por eso mismo me chasquea que ahora se diga que Aston Martin dice no a la Fórmula 1, cuando sospecho que nunca dijo sí.

Os leo.

1 comentario:

Urko Fernández dijo...

Lo de Audi y Wolkswagen era todo humo.. xD
Saludos Jose .. sigue así!