lunes, 12 de diciembre de 2011

La felicidad de Heikki


Heikki se estrenó como volante oficial en F1 como escudero de Fisichella y sustituto de Alonso en Renault, en 2007, mostrando unas dotes sobresalientes sobre un coche malparido como el R27, con el que conseguiría superar en la tabla de conductores a Giancarlo. Su paso a McLaren, de nuevo sustituyendo a nuestro ovetense aunque esta vez como sombra de Lewis Hamilton, parecía la necesaria proyección para una promesa en ciernes que necesitaba de un vehículo noble y puntero para demostrar lo que podían hacer sus manos y cerebro...

Durante el inicio de la temporada 2008, Kovalainen cumplió con creces su cometido en la de Woking, hasta el punto de que fue renovado a mitad de sesión contra todo pronóstico. Sin embargo, la aparente recompensa suponía el inicio de un calvario del que el finlandés escapaba a finales del año siguiente, cuando firmaba por la Lotus de Fernandes.

Hoy es el día en que Heikki se reconoce como feliz, y también el día en que prefiere no hablar de su paso por McLaren, escudería a la que ha dedicado recientemente una de las frases más duras que se puede decir de un equipo que se supone que está ahí para sacar lo mejor que llevas dentro: «por varias razones y no hay necesidad de profundizar demasiado en ellas, pero el resultado final fue que perdí la confianza y había perdido la libertad. La conducción no debería ser tan difícil.»

Cualquiera que haya sufrido mobbing o acoso moral en su faceta laboral, sabría reconocer inmediatamente el profundo calado que tienen las palabras de Kova, pero para aquellos que han tenido la fortuna de no vérselas con ese demonio lamentablemente tan extendido, baste decir que consiste en algo tan perverso como la lenta y constante anulación de la confianza que tiene la víctima en sí misma, hasta el punto de que cualquier trabajo, por pequeño que sea, le requerirá a partir del ataque, un esfuerzo sobrehumano para ser desempeñado, circunstancia que ahondará perniciosamente en el proceso, pues siempre conlleva la aparición de un terrible círculo vicioso del que es muy difícil de escapar porque quien se ve envuelto en él, jamás encuentra recompensa a sus actos.

Aunque parezca complicado, quebrar la confianza de un individuo es relativamente sencillo. Basta con peyorizar lo que hace, con aislarlo lentamente, con someterlo a una leve presión al principio que va adquiriendo un gradiente descomunal con el paso del tiempo, gracias entre otras cosas, a que el sujeto que lo sufre, sin quererlo y sin saberlo, acaba colaborando con su maltratador en cuanto muestra cualquier tipo de rechazo...

No me extiendo aunque podría. Amén de que es numerosa la bibliografía que existe al respecto, también cabe mencionar que los manuales de tortura psicológica utilizados por algunos ejércitos, si no todos, profundizan en este asunto de conseguir la docilidad de la presa a cualquier precio, fundamentalmente dinamitando su personalidad, destruyendo para ello su necesaria autoestima.

Intuíamos que en Woking se las gastaban feo, al menos hasta hace un par de años, y hay que agradecer a Kovalainen que haya puesto en palabras lo que Fernando todavía calla, y lo más importante desde mi punto de vista, que se haya recuperado aparentemente de un proceso que la mayoría de veces termina produciendo un panorama yermo y desolador, cuando no nuevos acosadores y monstruos.

Heikki parece feliz, y no sabéis cómo me alegro.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Aprovechando que este año se le ha puesto de vuelta y media a Trulli, tengo ganas de que contraten a alguien "competente" en Caterham, para ver realmente el nivel de Heikki y el del monoplaza en sí.

En mi "anónima" y modesta opinión, Heikki ya demostró en el 2008 y 2009 que carecía de la velocidad como para merecer un asiento en un top-team y creo que ni siquiera él ha demostrado el lugar donde estaba el Lotus en el 2011. Cierto que en ocasiones ha obtenido clasificaciones mucho mejores que Trulli, pero en la mayoría de los GPs la diferencia entre ambos apenas ha superado la décima, y teniendo en cuenta que lo estamos comparando con un piloto que estamos deseando jubilar lo antes posible, creo que tampoco dice mucho sobre Kovalainen.

Lo dicho, haber si llega sabia nueva al equipo y vemos a Heikki en su verdadera dimensión.

Touro Tolo dijo...

Cualquiera diría que el que sufrió mobing en 2011 fue Lewis.

En serio, Heiki es el claro ejemplo de cómo un piloto con calidad no llega a lo máximo porque se descubren sus carencias.

Por mucho que se pueda discutir del 2007 una cosa está claro. Fernando Alonso dió la cara, por mucho que se la partieran. Otro hubiera bajado los brazos.

Martín Herzog dijo...

Coincido con los anteriores comentaristas, y es que Kovalainen me ha decepcionado grandemente, y le faltan capacidades para estar en lo más alto. Quizá en McLaren esperaban algo más de él, y por eso pueda ser que esté ardido ;)

Es un piloto que me maravilló en GP2. Era casi el sucesor de Alonso, un piloto cabal, rápido y con gran cabeza, como el asturiano... no penséis mal. Pero saltó a la F1 y se diluyó.

Son duras las palabras de Kovalainen, pero no dejo de entrever cierta ambigüedad en ellas, una falta de concreción que hace que no me fíe demasiado de lo que dice.

saludos

Noe_Izumi dijo...

Heikki es un auténtico amor, tanto que dudo mucho que dijera eso si no tuviera razones. Sobra decir que Kate, su novia y psicologa deportiva, se iba a ver las carreras al box de Renault porque NO SOPORTABA hacerlo en McLaren.
Desde sus tiempos de probador en Renault, Heikki siempre tiene una sonrisa, un chiste, una palabra amable, una sonrisa, una cara divertida, una travesura. En McLaren NUNCA sonreía, excepto con Hamilton, del que sigue siendo muy amigo.
Y ahora, sin podios, sin posibilidades de podio, está más feliz que cuando los tenía...

J. Arce dijo...

Apoyo la moción: Kovalainene destaca en equipps pequeños, pero dale un coche ganador y no sabrá qué hacer con él. Algo bastante más habitual de lo que algunos "expertos" quieren reconocer. El típico "piloto fraude" que se pasa la vida clamando por un coche bueno y cuando lo tiene se pasa la vida diciendo lo malos que son los demás con él. Fretzen podría ser otro ejemplo claro. Como Trulli, Fisichella...

csm dijo...

No sé qué más muestras tiene que dar un piloto del Mc Laren de 2008 para resultar creíble. Yo le creo a pies juntillas, porque el hecho de que o un profesional de alta competición pueda sentirse feliz de conducir un coche mediocre tiene que ser, forzosamente, porque le compense y mucho, a nivel personal. Ser feliz bajando un peldaño en el escalón tiene que ser por algo.
El día que podamos saber toda la verdad de Fernando en 2007, alguno de los que hoy miran a otro lado se rasgará las vestiduras...
Un besote