martes, 12 de febrero de 2008

Julio González-Pola (?-1974)


El ídolo venezolano Julio Pola es nada más y nada menos que el piloto español Julio González-Pola, el primero de nuestros compatriotas en subirse a un Ferrari en la primera intervención oficial de la todavía desconocida escudería italiana (Penya Rhin, Barcelona, 1948).

A pesar de haber protagonizado un hecho tan relevante, su historia es un perfecto enigma envuelto en brumas, hasta el punto de que es casi un desconocido en nuestro país. Hijo del escultor asturiano Julio González-Pola García, al parecer nació en Madrid, y debió ocurrir durante el periodo comprendido entre finales de 1909 y 1916, años en que su padre trasladó su estudio y familia a la capital mientras realizaba los monumentos al Capitán Melgar (inaugurado en 1911), a los Héroes del Caney (1915), y la placa conmemorativa de la inauguración de la nueva sede del centro del Ejército y la Armada (1916).

Inquieto, solvente y muy motivado por el mundo de las cuatro ruedas, en 1948 logró alquilar el asiento de uno de los tres Ferrari 125 inscritos por el equipo en la Penya Rhin de 1948, celebrada en el circuito barcelonés de Pedralbes, compartiendo escuadra con el Príncipe Bira y Giuseppe Farina, quien a través de un común amigo había intercedido por él para que lograra su propósito. González-Pola no terminó la carrera, y aquella sería su única intervención en un Grand Prix.

Un trágico accidente de tráfico en el que mató a un ciclista, dio con sus huesos en la cárcel, de la que salió gracias a algunas influencias, para huir de España e instalarse en Venezuela (cuya nacionalidad adopta), donde su familia tenía grandes y buenas amistades desde la época en que su padre trabajó en Sudamérica (Colombia y Puerto Rico, entre 1930 y 1945).

Nuestro gran Antonio Creus lo describe como uno de los mejores pilotos que jamás había visto, y debió serlo pues a partir del momento que acabamos de relatar, Julio González-Pola desaparece sin dejar rastro para abrir sitio a Julio Pola, un piloto estimadísimo por la afición venezolana, que labraría su carrera en la década de los 50 junto a nombres como José Froilán González, Alfonso de Portago, Juan Manuel Fangio, Graham Hill, Eduardo Landi, Mauricio Marcotulli, Ettore Chimeri o Rodrigo Borges, conduciendo sports Ferrari, Mercedes y Maserati, fundamentalmente.

Su fiabilidad al volante, su agresividad y tesón lo convirtieron en un piloto muy querido y admirado por sus compañeros de profesión, y como muestra baste mencionar que entre sus éxitos más reseñables se encuentra la consecución del segundo lugar en la Palmarejo-Caracas de 1959 (IV Gran Premio de Venezuela), carrera en la que compartió volante con el mítico Félix Varona (mecánico sobresaliente y respetado en toda hispanoamérica por la importancia que le otorgaban las grandes marcas europeas, de las que fue estandarte), a los mandos de un Ferrari GT.


PD: espero que este breve, incompleto y titubeante acercamiento a su figura, sirva para que alguien recoja el testigo y concluya la biografía de uno de nuestros grandes pilotos de la historia.


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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola soy Arturo González-Pola soy familia de Julio G-Pola aunque notengo mucha más información que Vd.Hay en Madrid un familiar más directo de Julio y podría ponerle en contacto si tiene interés. Mi e-mail es arturogpola@gmail.es
Un saludo

Orroe dijo...

Estimado Arturo.

No puedo explicar el enorme orgullo que me ha embargado al leer sus amables líneas.

Estoy pasando por un momento familiar un poco complicado, pero en cuanto me libere, gustoso me pondré en contacto con Vd. para ver si entre todos podemos hacer más reconocido a Julio González Pola.

Un abrazo sincero, y gracias

Jose