sábado, 27 de agosto de 2016

El hombre que siempre se va


Desde que Jessi no está con Jenson, la presencia de éste en los medios se ha reducido a servir de cobertura a noticias agoreras. 

Siempre he pensado que Button era la excusa perfecta para que la prensa publicara fotografías de Michibata. Michi tenía tirón, el protagonista de esta entrada, sin embargo, es de esos tipos a los que cuesta reconocer lo que valen.

Cuando ganó el mundial 2009, por ejemplo, tuve que recordar aquí mismo que se había partido la cara de tú a tú con la Ferrari de Schumacher en 2004 y en evidente inferioridad de condiciones, y tras ello, convencer al personal de que la temporada que pillaron a Bar-Honda haciendo trampas no había sido aquel año sino el siguiente, 2005... Varias veces, además, tuve que explicar que mi afán por denunciar los tejemanejes de Ross Brawn sobre Rubens Barrichello no tenía nada que ver con valorar a la baja las aptitudes del de Frome, sino muy al contrario: quería verle ganando el título sin necesidad de los algodones que le colocaba alrededor su escudería.

Confiaba entonces en Jenson y sigo confiando en él. 

Lo descubrí durante ese 2004 que relataba antes y me vine arriba a su lado cuando en 2008 le cantó las cuarenta a Honda, advirtiendo a la japonesa que su material era una mierda y lo arreglaba pronto, o la dejaba plantada. No hizo ninguna falta cumplir la amenaza. 2009 supuso un potente viento de cola que Button supo aprovechar como nadie. La Fortuna le debía una y se la estaba pagando en monedas de oro y piedras preciosas, pero de no ser por aquel encuentro entre la diosa y el conductor de bólidos, Jenson sería uno más, cuando no ha dejado de ser jamás alguien muy especial dentro y fuera de la pista.

Por desgracia, sin aquello, tampoco se recurriría a él cada vez que hay que dejar libre un asiento, ya que en este sentido, Jenson es a la vez el comodín del 50%, del público y de la llamada. Como un necio, yo también caí en la trampa [El último gentleman].

Eran los comienzos de 2015 y los primeros pasos del proyecto McLaren Honda. Button se arrastraba intentando cumplir con su trabajo amén de generar de titulares a cual más jocoso. Hablé de pundonor entonces [A los airados], y me pregunto un año y pico después, si algún integrante de los medios sabe qué cojones significa esa palabra.

Stoffel es el futuro, nadie lo discute, pero el presente de Woking lo dibujan Fernando y Jenson, y es éste último el que ha pasado a Q3 en Bélgica y quien saldrá mañana desde la posición nona. ¿Qué parte de la fábula no hemos entendido?

De un tiempo a esta parte Button es siempre el hombre que se va, pero lo cierto es que todavía no hay razones para preparar su entierro como piloto ni mucho menos para ningunearlo como profesional. McLaren pone dos coches en pista, y uno de ellos lo conduce Jenson, un individuo al que acabaremos echando en falta cuando ya sea demasiado tarde.

Os leo.

3 comentarios:

Pablo Aranda dijo...

La gente suele subestimar a un piloto que para mi, tiene una de las mayores características que puede tener un piloto de F1: constancia. Puede que no sea el más espectacular, pero si al final es cierto que este año cuelga los guantes respecto a esta categoría, seré yo el primero en echarlo de menos. Ojalá se quede aunque sea un año más, igual los rumores sobre Williams son verdad... un saludo y a disfrutar de la carrera de mañana!

chema dijo...

No se que mas debería demostrar Jenson. Campeón del mundo, ha peleado de tu a tú con los mejores, ha vencido a compañeros de equipo TOP, inteligente como pocos y un caballero dentro y fuera de la pista. Sería extraño no verle competir en 2017.

Anónimo dijo...

Aceptará conducir para Williams el año que viene? En oposición a lo que ha manifestado (quedarse sólo si tiene coche competitivo en 2017), yo creo que sí... No creo que un micrófono con el logo Sky le satisfaga lo que cualquier volante. Será un activo valioso para cualquier escudería emergente.