lunes, 28 de diciembre de 2015

[Lotus] Una de rehenes


Con un diseño menos arriesgado que el E22 y por tanto, a priori más solvente, el E23 de este año prometía lo suyo para Lotus, sobre todo con la unidad de potencia Mercedes-Benz sustituyendo a la Energy by Renault que tantos quebraderos de cabeza dio el año pasado y ha seguido originando esta sesión en las filas de Toro Rosso y Red Bull.

Tras la desastrosa temporada 2014, nada parecía indicar que 2015 iba a resultar cuanto menos tan chusca aunque con mayor cosecha de puntos. Sin embargo, la estrechez económica que ya afloró en 2013, y lo dilatado de la operación de compra de la escudería de Enstone por el fabricante galo, han dado lugar a un escenario en el que es difícil concretar si ha habido algo bueno, si todo lo sucedido ha sido malo, o si la cosa no daba para más.

Dejando aparte que la de Stuttgart puede convertirse en sinónimo de mal fario para aquellos equipos que deciden cambiar de proveedor de UP (los problemas de Manor no han hecho sino empezar desde que anunciaron que se pasaban a Mercedes-Benz), lo cierto es que la de Lopez las ha pasado putas, y disculpadme la expresión, fundamentalmente desde el verano al final de temporada.

Comprenderéis que sería de ingenuos exigir algo de cordura en este escenario.

Viviendo de prestado y con la ayuda inestimable de Bernie Ecclestone soltando calderilla a cuenta de los derechos televisivos, Lotus ha vivido practicamente al día media campaña, incluyendo en este sinsentido el meritorio tercer puesto obtenido contra todo pronóstico, por Romain Grosjean en el Gran Premio de Bélgica.

A partir de ahí: el caos, que diria aquél.

Sin evoluciones palpables, con los garajes cerrados los viernes a la espera de noticias que no vinieran con el cobrador del frac, Lotus desaparece como escudería y lo hace ocupando el quinto puesto por la cola, sin duda, más que por capacidad pura y nivel de respuesta, por ese salvavidas que lleva vitola con estrella de tres puntas.

A un paso de ser engullida por Toro Rosso —de no haber tenido la fortuna de que los chicos de Faenza sufrieran lo indecible con la plataforma Renault que les ha tocado en suerte—, la de Enstone ha quedado a 58 puntos de Sahara Force India a igualdad de propulsor y quién sabe si con mejor chasis, a resultas de lo cual, no es muy complicado imaginar dónde se habrían ido de haber seguido con la del rombo.

En este orden de cosas, alabar o criticar a Pastor Raldonado y Romain Grosjean, los pilotos oficiales esta temporada, supone un acto de infidelidad con nuestro deporte. No había coche, y cuando lo había, a saber cómo estaba, que diría mi abuela... 

En fin, rehén de sus problemas económicos, la primera y última aventura de Gerard Lopez en Fórmula 1 termina como un enorme pelotazo: ganas unas perrillas y conoces a gente importante, y cuando vienen torcidas, vendes por una libra, un dólar o un euro, y le pasas el marrón a otro. Sin duda, si viviera el siempre genial Colin Chapman, acababa corriendo a gorrazos a quien ha convertido a Lotus en esto.

Os leo.