domingo, 13 de febrero de 2022

Nos vemos en un par de semanas

Mañana inicio una de mis tradicionales inmersiones a gran profundidad y no quiero que nadie me eche demasiado en falta. 

Sin duda saldré a superficie estas próximas semanas, sobre todo si completo en ratos sueltos las entradas correspondientes a 1977 y 78 de las 24 Horas de Le Mans [#24LeMans], que van muy avanzaditas, pero, en líneas generales, os digo hasta muy pronto y ya, que don Mariano se me ha adelantado afirmando que ha escrito hace poco un libro, ha dicho de él sin atisbo de rubor que es magnífico, y ha puntualizado que alguien tiene que hablar bien de uno mismo, retomando así la senda marcada por Erasmo de Róterdam: «Tan necesario es que cada cual se lisonjee a sí mismo y se procure una pequeña estimación propia antes de que se la otorguen los demás.»

Pero como esta bitácora va esencialmente de Fórmula 1 y jamás me he arrugado de considerarme alonsista tanto en público como en privado, con mi anuncio de retirada estratégica va un nuevo consejo que no me habéis pedido, y creo que es el segundo que os brindo en pocos días: huid de la mentira como de la peste y, en lo posible, pillaros un piloto auténtico que siempre vaya de cara.

Lo digo porque el tipo de la foto de entradilla fue tildado de arrogante y soberbio tras su pulso con Michael Masi durante el pasado Gran Premio de los USA, y hoy, los mismos que entonces lo apuñalaron aviesamente y por la espalda, alaban y cantan a los cuatro vientos el firme compromiso de Lewis Hamilton por una F1 más justa, total, porque el Director de Carrera australiano no hizo en Abu Dhabi lo que debía, o eso se considera.

Al «martillo pilón» enarbolado por Antonio Lobato entre 2003 y 2013 en las retransmisiones en que fue indiscutible protagonista, le ha seguido, sin que nadie pestañee por la cutre traducción, el bastardo y postizo «hammertime» de los chicos de Sky Sports a partir de 2014. Olvidar la historia supone condena a repetirla, y aquí entra Toto Wolff y su parvularia reflexión sobre el sol [Rey Sol], ejecutada con alevosía y nocturnidad después de la cita en el COTA y antes del Hermanos Rodríguez, en la que reclamaba a Fernando un poquito de por favor que no ha tenido cojones de exigirle a Lewis desde que terminó la temporada pasada.

Son falsos —ellos y sus mamporreros—, os lo tengo dicho desde el 3 de agosto de 2007; pero si seguís creyendo en su hipocresía estructural, los culpables seréis sólo vosotros...

No me enredo. Nos vemos pronto. Os leo.

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