domingo, 3 de febrero de 2019

Le retour!, 1939 [#24LeMans 16]


Mientras probaba un vehículo de la fábrica, Jean Bugatti fallecía en un desafortunado accidente tres semanas antes de que Adolf Hitler abriera las puertas del infierno al ordenar iniciar la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939. 

La Guerra Civil española había concluido unos meses antes pero para Europa ya era tarde en todos los sentidos. El ambiente prebélico hacía tiempo que impregnaba la atmósfera del viejo continente. Ese mismo año, el Tercer Reich había culminado su intención de aniquilar y anexionarse Checoslovaquia amparado por el Tratado de Múnich (1938), en el cual se había demostrado que las potencias vencedoras de la I Guerra Mundial carecían de fuerza para contener la bestia que habían ayudado a crear durante el periodo de entreguerras.

Asfixiadas por la inflación y los problemas económicos arrastrados desde el Crack del 29, ni Francia ni Inglaterra son un escollo para los planes de Hitler. Así las cosas, el verano del 39 supone un episodio de tediosa espera de acontecimientos. Todo el mundo intuye lo que está a punto de suceder pero muy pocos se atreven a intentar neutralizarlo...

L'Automobile Club de l'Ouest se dispone a celebrar la decimosexta edición de Les 24 Heures du Mans el fin de semana del 17 al 18 de junio con una incripción previa de tan sólo 50 vehículos frente a los 58 del año anterior, lo que viene a ser un síntoma más de lo delicada que está la situación. Sin embargo, el evento sigue concitando espectadores y participantes en número suficiente como para asegurar un nuevo éxito.

El protagonista del párrafo inicial es importante para nuestra historia porque Bugatti está acusando los efectos de la crisis económica y la localidad donde radican sus instalaciones, Molsheim, fue alemana antes de la Gran Contienda y aunque en este instante es francesa, está demasiado cerca de la frontera. Además, Ettore Bugatti no muestra ningún interés en participar de nuevo en la carrera de La Sarthe. El récord de distancia conseguido en 1937 (3.287'938 kilómetros) permanece imbatido y el esfuerzo que requeriría una nueva intervención se le antoja excesivo.

Será precisamente Jean quien le convenza de que resultaría de sumo interés para la marca que pudiese mostrar ante el mundo su fortaleza y vitalidad venciendo otra vez en las 24 Horas. Ettore cede finalmente pero pone un único requisito a su hijo: sólo disputará la prueba un coche, y la condición es innegociable.

Bugatti no puede empezar con peor pie. Durante los entrenamientos del jueves día 15, el Type 57C Tank rompe un pistón y el bloque muestra una inquietante grieta. Ante lo complicado del arreglo y la urgencia porque las fechas están encima. Se baraja la posibilidad de abandono pero al final se decide solicitar piezas nuevas a Molsheim que serán acopladas a un bloque totalmente nuevo que llegará desde el concesionario oficial de París a Le Mans, donde será montado el conjunto, quedando listo el mismo sábado por la mañana.

Jean-Pierre Wimille lo prueba sin carrocería. Se han perdido horas de entrenamiento, el equipo está exhausto por el trabajo acometido en tiempo récord. El coche va bien pero no ha rodado lo suficiente. No es lo idóneo, pero al menos servirá para salvar el honor de la aventura.

Toman la salida 42 participantes, entre los que destacan tres flamantes BMW 328 y un pequeño Adler Trumpf que correrán defendiendo el pabellón de la esvástica nazi. También está presente Raymond Sommer, esta vez sobre un Alfa Romeo 6C 2500SS, además de los Talbot, Delage, Delahaye y los impresionantes Lagonda V12.

Bugatti prefiere guardar sus cartas. Una jornada completa da lo suficiente como para realizar un correcto rodaje antes de soñar con atacar. Lo de menos ahora es batir el récord de 1937, lo importante es que el Type 57C Tank sobreviva al menos hasta la mañana del domingo, luego ya se verá...

Los primeros compases de la carrera están marcados por la velocidad de los contendientes más potentes. Las posiciones van bailando. Empieza pegando fuerte el Talbot T26 de Luigi Chinetti a quien sustituye Louis Gérard con su Delage en la cabeza cuando no se ha consumido una hora de la prueba. Detrás se va abriendo hueco de manera uniforme. Los Delahaye parecen ir bien pero los Lagonda están defraudando aunque aún es pronto para asegurarlo. Bugatti no rueda como se preveía, pero claro, su motor trabaja a un régimen inferior, algo que no saben ni el público ni sus rivales.

El ritmo vertiginoso empieza a cobrarse víctimas. Para el atardecer sólo quedan 31 vehículos en pista, en las horas posteriores caerán tres más a los que se sumarán otros tantos antes del cambio de día y un nuevo trío de coches sin que hayan dado las cuatro de la madrugada, entre ellos el Talbot de Chinetti y Mathieson. Mucho después, también abandonará el incombustible Raymond Sommer.

El Type 57C Tank va mejor de lo esperado y el equipo decide que es tiempo de forzar y atacar, aunque Veyron sufre un pequeño inconveniente en su coche que le obliga a parar. Solucionado, se lanza en pos de la cabeza con casi tres giros perdidos, algo que quedará resuelto a primeras horas de la mañana del domingo 18 de junio. Gérard lidera en esos instantes sobre su Delage D6-3L, pero la arremetida del Bugatti parece incontestable. Va a ocurrir sí o sí. El motor del Type 57C trabaja a tope de rendimiento y sin mostrar fisuras. Incluso batir el récord de distancia obtenido en 1937 se antoja ahora asequible...

El Delage termina acusando el esfuerzo realizado alrededor de las 12 del mediodía del domingo. Dos pasos consecutivos por garajes le suponen perder toda opción incluso logrando volver a la carrera. Bugatti vuela.

Con 3.354'760 kilómetros recorridos, la victoria de 1939 será para el Bugatti Type 57C Tank que han conducido durante 248 vueltas Pierre Veyron y Jean-Pierre Vimille. A tres quedará el Delage D6-3L de Louis Gérard y Georges Monneret. Más descolgado (239), la tercera plaza la ocupa el Lagonda V12 de Arthur Dobson y Charles Brackenbury.

No habrá edición en 1940 y será necesario esperar hasta 1949 para que La Sarthe vuelva a acoger otra vez las 24 Horas de Le Mans. La II Guerra Mundial y las penurias de la posguerra lo impedirán.

Os leo.

< Los tapados, 1938 [#24LeMans 15]
> Ferrari, 1949 [#24LeMans 17]

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