domingo, 26 de septiembre de 2021

Un sexto en Sochi

Por razones que no vienen al caso no he podido ver de la carrera de hoy en directo aunque, a cambio, en cuanto publique estas líneas me serviré un vaso generoso de whisky y me dispondré a disfrutar de la IndyCar en Long Beach.

Mañana tempranito veré el Gran Premio de Rusia a pesar de que a estas horas sé lo que hay que saber y me he reído lo suyo en redes sociales comprobando, una vez más, lo jodida que es la vida y lo divertido que resulta vivirla, ya que los espesitos de 2017 y 2018, que cazaban alonsistas y daban consejos que no había pedido nadie sobre cómo ser un buen alonsista cabal y tal, llevan horas recibiendo jarabe de su propia medicina por hablar del Nano en términos adulatorios.

La verdad es que, por lo leído, el asturiano sigue siendo la máquina de aniquilar augurios oscuros que reconocemos tan bien los de su vieja guardia pretoriana, y está fetén que los de la chavalería del postureo se vayan acostumbrando, porque uno prueba la miel y no puede evitar sonreír con gestas que son consideradas pequeñas por quienes no reconocerían un fenómeno ni aunque se pasease en pelota picada por delante de sus narices.

Fernando partía sexto y sexto ha concluido en Sochi. En este sentido llevan razón los idiotas, ya que haber rodado tercero al final no ha servido de gran cosa ni para él ni para sus seguidores, como le ha pasado al bueno de Lando, que la alegría de ir primero y merecer la victoria se ha tornado tragedia griega en los últimos giros. Los números son así de fríos y de imbéciles y apenas queda más tela que cortar cuando tienes enfrente a un genuino hijo de la frialdad y la estulticia, tildes tan en boga ahora.

El caso es que en 2017 y 2018 nos tiraban piedras los mismos que las están soportando en estos instantes por admitir que han disfrutado igual, o más (me ahorro las mayúsculas), que disfrutábamos nosotros cuando el bicampeón firmaba una de las suyas para contentarnos con una mierda de plaza cuando todo había concluido. Éramos los malos aficionados entonces, los hooligans, los cuñaos, integrábamos la alonsada, pero Magic tiene entre sus atributos esa peculiaridad de llevarte, tarde o temprano, a que te veas rodeado de mononeuronales que dicen entender más que tú de Fórmula 1.

Les ha tocado a los chiquillos y bien está que así haya sido a 26 de septiembre de 2021, aunque también es verdad que nosotros celebrábamos quintos y ellos han sacado la euforia a pasear con un sexto en Sochi.

Os leo.

2 comentarios:

  1. Qué tal Maestro? Espero que las obligaciones por las que no has podido ver la carrera de Sochi hayan sido leves y llevaderas.

    Pues sí, la verdad es que está uno alucinando con lo que ahora dicen del Nano algunos que hace 3 años le denostaban por su carácter y sus declaraciones públicas y hete aquí que ahora le echan flores, valoran su excelencia como piloto -la que siempre tuvo- y dicen que ha cambiado mucho y que es otro a la hora de tratar con la canallesca en el corralito.

    Hombre, más retranca sí que gasta, pero por lo demás yo veo al Nano de siempre con algo más de experiencia y sobre todo con la tranquilidad de ánimo que entonces no tenía por el devenir de su etapa en Ferrari y el fiasco posterior en la McLaren del tito Ron.

    En esta carrera bien pudo haber subido al podio, pero la fortuna le fue esquiva, si bien nos ha permitido ver a un Alonso de nuevo afilado y competitivo en "wet conditions", algo que aún le faltaba este año.

    Lo de Lando fue una auténtica pena, pero así son las carreras. El chaval sacará buena lección de esto, a buen seguro. Por lo demás, estoy convencido de que si no llega a llover, Hamilton no hubiera sido capaz de adelantarle; el McLaren rinde ya a un gran nivel en trazados de baja y media carga, con el añadido de que bajo el capó lleva una UP Mercedes.

    Saludos.

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  2. Hola,

    Pues yo me pude ver la carrera de F1, en ligero diferido y gozar con Palou en la Indy. Con la chavalada, más vale tarde que nunca, a ver si es verdad que Alonso les va metiendo en vereda y aprenden de verdad lo que son carreras y emoción. La verdad es que este año estoy disfrutando de la F1 como hace mucho tiempo que no lo hacía.

    Ganó Hamilton, con todo de cara, y ganó Verstappen, con la calculadora para el campeonato. Ganamos todos, con la pedazo de salida de Carlos, y con Alonso jugándose el bigote por el exterior, y qué últimas vueltas!. Jugaron a la lotería y esta vez, la bola cayó en el boleto de Carlos y no en el de Fernando, pero ahí queda la lección a Pérez. Ganó también Norris, porque de este tipo de derrotas se sacan lecciones para toda la vida.

    Y ganó Palou, y el automovilismo en general, descubriendo que no sólo hay F1. Y ganó Adrián, que descubrió y apostó por Fernando, por Antonio o por Alex, y, desde el cielo debía estar esbozando una sonrisa con el yo tenía razón.

    Un fin de semana político, todos hemos ganado.

    Salu2!

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