martes, 25 de septiembre de 2018

Kingston 2014 [#McHonda 02.2]


Los dejábamos ayer [Isla Tortuga 2014 (#McHonda 02.1)], en que la Fórmula 1 estrenaba en 2014 un escenario que no encuentra parangón en toda su historia como deporte. La tecnología híbrida resultaba extremadamente cara para los equipos, incluso para los oficiales, y tenía ante sí un horizonte muy exigente en lo económico que comprometía la viabilidad de la competición y el espectáculo, ya que se hacía necesario un ingente esfuerzo intramuros que difícilmente iba a percibir (y entender) el aficionado.

Además, la delicada situación de la parrilla amenazaba con reducir los clientes para 2015 mientras que todo el mundo estaba avisado de que Honda se incorporaba por esas fechas para complicar, aún más, el frágil equilibrio existente.

2014 es importante para nuestra historia porque en esta temporada se vislumbra, y muy fácilmente, cómo resulta mucho más sencillo destrozar a un rival lejos de la pista que dentro, ya que fuera hay menos testigos. La japonesa suponía un problema pero resultaba simple neutralizarla mediante el reglamento técnico, siempre y cuando se crease con anterioridad un estado de opinión favorable, claro está.

Martin Whitmarsh se había precipitado. Si su intención a comienzos de 2013 era enmascarar los pobres resultados de McLaren y anatemizar de paso los fantasmas que había revelado la salida de Lewis Hamilton con dirección a Brackley a finales de 2012, desvelar tan temprano la futura entente con Honda había puesto en aviso a los rivales, y lo peor de todo: les había dado tiempo, en lo que supone, de toda la vida, un error que no se le ocurriría ni al que asó la manteca.

Imagino que Ron Dennis no vio todo aquello con buenos ojos, aunque a estas horas es bastante irrelevante mi opinión. El caso es que estrenamos temporada 2014 en Australia y después de la exclusión de Daniel Ricciardo (Red Bull), Kevin Magnussen y Jenson Button quedan inmediatamente detrás de Nico Rosberg, pero en el muro de Woking está Éric Boullier y al frente de la escudería británica, el propio Dennis. Whitmarsh había sido sustituido antes de que se iniciase la pretemporada.

Y bien, McLaren lo tiene todo para postularse como segundo equipo en liza, incluso por delante de Ferrari. El MP4/29 parece un gran monoplaza que, además, disfruta de la mejor unidad de potencia de la parrilla, la PU106A de Mercedes-Benz, pero a Mercedes AMG no le interesa lidiar con un oponente tan fuerte y en un par de carreras Dennis ya se está quejando de que Stuttgart no está proporcionando material de primera calidad, circunstancia que alcanzará su clímax en octubre cuando el patrón de la británica acusa directamente a Mercedes-Benz en una entrevista para Sky Sports: «But it’s really not having access to the source code that allows you to both harness and harvest the energy-recovery systems and that’s crucial for getting a well-balanced car» [Ron Dennis denies that McLaren have already signed Fernando Alonso for 2015].

¡¿Qué, cómo se os ha quedado el cuerpo?!

Prosigamos. Entre pitos y flautas, McLaren va a encadenar su segunda temporada con resultados desastrosos. Si en 2013 ha terminado quinta a 474 puntos de Red Bull, en 2014 repite posición a 520 de Mercedes AMG, por detrás de la propia Mercedes AMG, Red Bull, Williams y Ferrari. Pero serenidad en el frente, ¡que viene Honda...!

Os leo.

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