miércoles, 10 de noviembre de 2021

Desenfoques gaussianos

Si me joroba  esta densidad de pruebas a las que nos somete Liberty es porque apenas queda espacio para reflexionar un rato y disfrutarlo después. Estamos en la antesala del Gran Premio de Sao Paulo (el de Brasil de toda la vida) y hay tanto que valorar sobre el de Ciudad de México que da pena no estar de vacaciones o carecer de obligaciones, para poder echar el ratito sobre Charles, Carlos, Sebastian, Lando, Daniel, Kimi o Fernando, etcétera.

Intuyo que existe detrás un claro interés en que el populacho hable exclusivamente de lo que quieren los señores y señoritos, una censura impuesta por exceso de temas que tratar y escasez material de tiempo para desarrollarlos; una forma, como otra cualquiera, de que luzcan sólo las vedettes...

En fin, por fortuna podemos permitirnos el lujo en Nürbu de traer a colación a Pierre Gasly en el Hermanos Rodríguez. El francés clasificó quinto y desde esa posición arrancó el domingo con vía libre por delante. Iba sexto en la embocadura de la curva número 1, pero Bottas había frenado y Ricciardo golpeaba el coche del finlandés y, bueno, nuestro protagonista escapaba de la emboscada a través de la escapatoria para cerrar el grupo de cabeza a la salida de la 3 cuando Michel Masi decretaba bandera amarilla. 
 
En la reanudación era cuarto y ahí se quedó hasta que su paso por garajes lo relegó tres puestos tras haber navegado brevemente tercero cuando Lewis entró a cambiar gomas... 
 
No me enrollo. Pierre Gasly terminó detrás de Checo Pérez después de haber gestionado una carrera limpia en la que estuvo detrás de Carlos Sáinz hasta que éste entró a boxes, y, posteriormente, no hubo manera de apearlo de allí por la pésima lectura que hizo Ferrari de la situación, que a lo peor sí o a lo mejor no, y el caso es que si delante del Alpha Tauri hubiese ocurrido un percance su conductor habría pisado el tercer cajón del podio.

Seguramente —de haber sido como digo, claro—, alguien habría hablado de suerte [La suerte de Pierrot] y Gasly ocuparía algo más de un párrafo en las crónicas sobre el Gran Premio o, acaso, plano de comparsa en la ceremonia del podio. Pero si la suerte es importante, más lo es buscarla con ahínco, y para ello hay que trabajar bien tus oportunidades en pista, que es, precisamente, lo que hizo Pierre en el Hermanos Rodríguez aunque su repercusión haya sido mínima.

Os leo.

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