lunes, 29 de abril de 2019

Pa la saca


Tras un comienzo de temporada que no ha sido lo que se dice para tirar cohetes, McLaren concluía el Gran Premio de Azerbaiyán con sus dos pilotos en los puntos, lo que acarreaba que se hayan comenzado a lanzar las campanas al vuelo como si fuese posible...

Sabéis lo que hay detrás de esos puntos suspensivos pero conviene que sigamos con los pies posados en el suelo. 2019 es un proyecto de tránsito para Woking, así se nos ha dicho y así hay que entenderlo. Se busca afinarlo todo para 2020, como pronto, y a la hora de valorar lo que está sucediendo, lo lógico sería que no perdiéramos esto de vista. 

Desde luego que son buenas noticias, pero tampoco nos amontonemos a la entrada del cine porque Carlos haya terminado séptimo y Lando haya hecho octavo, ni mucho menos porque los Renault Oficial Team quedaran echos unos zorros en tierras azerbaiyanas. Hay que trabajar mucho todavía, y si no me fallan las cuentas, en Barcelona próxima llegarán las evoluciones para la zaga del MCL34 y, seguramente, para la arquitectura de las supensiones, aunque a partir de España todo seguirá siendo continuar pasito a pasito, afinando la máquina, luchar por ser dominante en montonera.

Estoy razonablemente feliz. Tanto se nos había venido hablando del humo vendido por la británica en 2017 y 2018, que pensaba yo —ingenuamente, por lo que se ve— que mis pipas quemaban mal el tabaco, pero no, McLaren va bastante más sólida de lo que proponían los del «con Dennis se vivía mejor» o «Zak Brown, como le dejen, puede ser la perdición...»

Woking está creciendo aunque haya cambiado de ritmo. Lejos de asfixiarse como Williams, ha optado por reducir ritmo y aspiraciones. Quiere comprender la unidad de potencia Renault y a las evidencias me remito: está entendiendo el escenario mejor que la de Enstone. Cuarta en el Mundial de Constructores a pesar de que, como decía al inicio, la temporada había empezado para McLaren en tonos sombríos.

Norris, Sáinz, juramentados con el propósito de su equipo, hacen hoy de tripas corazón y mañana siguen dando el máximo, y cuando pueden, como sucedió ayer: concretan una bonita suma de puntos que para unos significa que con suerte podemos darle a Red Bull, y para otros, entre los que me encuentro, que lo importante es seguir sumando contra viento y marea. ¡Pa la saca!, ¡pa la saca!, que diría José Mota.

Os leo.

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