miércoles, 7 de noviembre de 2018

Marussia... [24-07-2014]


El 5 de octubre de 2014 todavía quedaba lejos y a finales de julio de aquel año, cuando escribí estas líneas para Diariomotor, la escudería heredera de Virgin encaraba el futuro con una sonrisa en la boca. Jules había conseguido 2 puntos en Mónaco, la de Dinnington iba por delante de Sauber y Caterham...


En el caso de Marussia estamos hablando de un equipo pequeño que dispone de un presupuesto anual que muy posiblemente empiece a ser gestionado con cuentagotas a partir del Gran Premio de Bélgica. Después de la carrera en Hungaroring y tras el parón veraniego, es más que seguro que el MR03 no recibirá ninguna modificación importante, lo que nos pone en que la escudería rusa trabajará hasta final de temporada practicamente con lo que tiene.

Y aquí es donde la de Dinnington merece un aplauso aunque parezca contradictorio dárselo ya que ocupa el antepenúltimo puesto en la tabla de constructores, porque ante todo y sobre todo, Marussia ha medido perfectamente sus fuerzas para conseguir en la mitad inicial del campeonato 2014 todo el saldo necesario como para limitarse en la segunda, a gestionar lo conseguido.

En Fórmula 1, aunque a priori todo indique que todos los equipos participantes juegan en la misma liga, en realidad existen tres franjas bien diferenciadas: la de los equipos que buscan alcanzar el éxito en los puestos de cabeza, la de aquellos que luchan por mejorar o afianzarse en la zona media, y la de las escuderías que pelean a brazo partido por terminar como sea sin convertirse en el farolillo rojo. Obviamente, la escuadra con la decoración más fea de la parrilla participa en esta última liguilla, pero está venciendo en su particular batalla precisamente porque a finales de julio se sitúa por delante de una Sauber en horas muy bajas y de una Caterham que posiblemente esté recorriendo sus últimos kilómetros en la categoría reina.

No obstante, el milagro si es que existe, consiste como decíamos más arriba, en una increíble mesura de planteamientos y en un diseño de la temporada que ha puesto por delante de todas las demás expectativas, conseguir una fiabilidad que permitiera acabar cuantas más carreras mejor, con la intención de encarar las situaciones más inverosímiles estando en el lugar y en el momento adecuado, como sucedió en el Gran Premio de Mónaco, cuando Jules Bianchi conseguía terminar en nona posición, recabando 2 puntos para su equipo que valen su peso en oro.

Sin duda la segunda mitad de este Mundial va a ser bastante complicada para la rusa, pero gracias a haber entendido perfectamente que la mejor manera de alcanzar logros está precisamente en saber qué estatura se tiene y dónde se lucha, Marussia es de las tres escuderías colistas, la que más posibilidades tiene de salir airosa.

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