domingo, 26 de octubre de 2014

Pago en especie


Cuando los nubarrones parecen no disiparse y no hay momento en que no hablas con alguien que se cisca en Bernie y en toda su familia, mencionando que tras la caída de Caterham y Marussia esto huele cada vez peor, tal vez os sirva de algo si os confieso que yo también comienzo a volar demasiado bajo.

Posiblemente nadie se atreva a escribir a estas horas sobre la posibilidad de que aún exista cierta esperanza o quizás sí, pero seré yo quien os recuerde desde estas líneas que a pesar de la abundante porquería que rodea al paddock y todo lo que se menea en su interior y exterior, cada domingo de Gran Premio hay un puñado de hombres dispuestos a reventar los dictados del destino conduciendo sobre el asfalto, poniendo en riesgo sus vidas mientras los generales observan las evoluciones de la batalla y sus propios errores desde las colinas circundantes. Lejos en todo caso del fuego enemigo y las responsabilidades.

Lo he escrito tantas veces que me produce cierta pereza reproducirlo de nuevo, pero soy de esos aficionados a los que les gusta la figura del piloto de carreras —Ferrarista hasta la médula, sin dudarlo, pero como también he repetido hasta la saciedad, entendiendo que las consignas de Il Commendatore contra los conductores pasaban siempre porque Maranello dispusiera de los mejores y a poder ser, antes que nadie—.

No os aburro. Mientras los pilotos sigan poniendo el alma a la máquina sobre la pista, el destino, aunque no quiera, siempre ofrecerá resquicios para que la diosa Fortuna introduzca sus uñas en ellos y cambie el rumbo de la novela. Y es que estos tipos son los que me siguen acercando al televisor, a las estadísticas, la mecánica, la aerodinámica y como estoy haciendo hora mismo, al teclado para seguir insistiendo en que por muy oscuro que parezca el futuro cercano, más allá de las nubes sigue brillando el sol.

¿Y Ayrton en la imagen de entradilla?

Para recordaros que a pesar del mercantilismo que nos asfixia, más allá de las cifras y el volumen de los emolumentos percibidos a fin de mes, esta gente también cobra en especie, en intangibles, que dicen. McLaren-Honda y el número 1 sobre la nose... Y ahora mismo un piloto que podría estar luchando por el campeonato no para quedarse en Mercedes AMG sobre un vehículo ganador en 2015, sino por cumplir el que quizás fue su sueño más grande cuando chiquillo.

Suena bien, demasiado bien, pero me han silbado al oído que en Woking no han desterrado esta posibilidad y si allí piensan que aún puede ser posible, quién demonios soy yo para enmendarles la plana.

Os leo.

3 comentarios:

  1. Pienso que si en Austin hay anuncio: honda.
    sino hasta finales de temporada/mes
    mercedes.
    Geroarte

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  2. "Mientras los pilotos sigan poniendo el alma a la máquina sobre la pista..."
    Incluso estos bestias:
    http://youtu.be/7L6u4zMsV8Q
    ... se emocionan cuando les cantan una bella canción al oído:
    http://youtu.be/Vcc0VVCASSI

    Digo, que está bien admirar a las máquinas, pero al final solo son herramientas, con todo lo que ello implica. ;)

    ¡Saludos!

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  3. Buenos días ;)

    Joseba ;) Me temo que nos va a tocar esperar hasta Abu Dhabi para saber cómo queda la parrilla 2015 XDDD

    J-Car ;) XDDD Estos en vez de bailar, terminarán conduciendo un monoplaza, ya verás XDDD

    Un abrazote

    Jose

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