sábado, 25 de junio de 2011

Ha llegado la hora


¿Qué sería de esta puñetera vida si no hubiese retos que superar, muros que derribar, bocas que callar, sonrisas que andan buscando abrirse paso para iluminarnos la cara?

Fernando ha estropeado su tercera plaza en la parrilla de salida porque intentaba atraparla entre los dedos jugando a lo que mejor sabe. Ir al límite en todo momento acarrea poder perder algún dedo, porque los pilotos como él corren descalzos sobre una cuchilla afilada en milésimas de segundo, apurada hasta lo indecible, templada en los fuegos alunados del riesgo. Se yerra o se acierta, se gana o se pierde mientras el monoplaza devora jirones de viento, y no hay más. Es así y siempre va a seguir siendo así, porque la sangre de los tipos como el Nano hierve apostando por el todo o nada aunque el saldo sepa a migaja.

Salimos cuartos, sí, pero hay buenas noticias: queda una carrera en la que pelear por romper algún que otro augurio, en la que buscar derribar algún que otro muro, en la que encontrar algún que otro sortilegio, y el de Oviedo parecía hoy dispuesto a intentarlo por mucho que haya quien diga que ha llegado el momento de bajar la persiana.

Mañana a mediodía nos vemos sobre el asfalto de Valencia, porque es allí donde el reloj dice que ha llegado la hora.

2 comentarios:

  1. >Que poetico jeje ^^ eso me sube más el ánimo, pero no sé.. no me caracterizo por ser muy optmista, pero veremos que se hace.. saludos!

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  2. Buenas noches, SilF1 ;)

    Más poético ha quedado el segundo puesto de hoy, ¿eh? XDDDDDD

    Un besote

    Jose

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