jueves, 27 de agosto de 2020

¡Qué alivio!


Y en llegando la hora de la verdad, Lewis se ha rajao...

Os confieso que me da incluso cosica referir este acaecido en Nürbu, pero se me pasa en cuanto recuerdo su empeñito flanderiano en posturear a todas horas, incluso comprometiendo a compañeros [Leclerc muy molesto: “Es triste que me quieran hacer ver como un racista”]. 

La muerte de George Floyd parecía una buena oportunidad para hacerse notar, pero ahora también ha sido atacado Jacob Blake y el asunto se ha puesto peliagudo. Resultaba sencillo dar un golpe sobre la mesa, renunciar a correr en Spa-Francorchamps, pagar una multa, perder la posibilidad de hacer una nueva pole y llevarse a casa 25 puntitos, y todo ello sin poner en un compromiso a nadie más. Hamilton podía haber salido reforzado en su lucha por el Black Lives Matter, pero el británico no es de esos por mucho que Matt Bishop se empeñe en vendernos que su lucha es legítima. Bastaba un gesto, pero, a cambio, el hexacampeón nos ha brindado unas escuetas explicaciones [Hamilton not planning Belgian GP boycott after US protests].

Echo en falta que Ramón Trecet o Xoan Tallón no le hayan dedicado unas líneas como se las dedicaron a Alonso por cuestiones infinitamente menores, siquiera para explicarnos que el problema del racismo en los USA es sumamente complejo y no admite postureos de niños ricos. Leo que la NBA ha reculado, pero es que la competición norteamericana y nuestra Fórmula 1 no son comparables. Allí tienen las cosas claras y la sola intención de pararla ha servido de aldabonazo. Aquí no, en nuestro bendito deporte se toleran las posturitas porque no se advierte la presencia de fuego. Este año no pasamos por Austin... ¡qué alivio!

Y lo peor de todo es que ya lo sabíamos...

Os leo.

1 comentario:

  1. Que fácil se le han visto las costuras al Mierdas cuando la cosa ha de ir más allá del postureo. Espero que todos aquellos que fueron atacados por su flanderismo le estén corriendo a gorrazos por todo el paddock.

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