domingo, 30 de agosto de 2020

Poca broma


Scott Dixon está enchufado y se llevaba la primera carrera de las dos previstas este fin de semana en el asimétrico Gateway (World Wide Technology Raceway Gateway), un óvalo que tiene como principales características el diferente radio de sus dos únicas curvas y una cuerda que apenas supera los 2 kilómetros (1 milla y cuarto).

El Bommarito Automotive Group Race to MEGA Savings 250s Race 1 no había comenzado cuando nos proporcionaba una monumental colisión múltiple durante la vuelta de lanzamiento que descartaba a Veach, Carpenter, Rossi y Andretti, obligando, así mismo, a que Pagenaud y Askew pasaran por boxes para arreglar los desperfectos en sus alerones delanteros. De forma que la prueba arrancaba en régimen de Pace Car con Will Power liderándola y Álex Palou cumpliendo una sanción, bastante tontorrona a mi modo de ver, que le hacía perder golosas posiciones.

Las primeras 50 vueltas transcurrieron sin demasiados alicientes, como suele ser habitual en óvalos. Power mandaba con relativa comodidad mientras que Pato O'Ward había escalado plazas y presentaba sus credenciales pero sin inquietar (todavía) al líder. El primer pit-stop sí tuvo relevancia. El de Arrow McLaren SP adelantó su parada sorprendiendo al australiano de Penske y permitiendo al mexicano ponerse en cabeza. No obstante, alrededor del ecuador de la carrera comenzó a llover sobre el trazado de Madison (Illinois), en consecuencia se desplegó el segundo periodo de caution, y mientras el Pace Car comandaba la parrilla se inició un auténtico baile en la calle de boxes.

El mayor beneficiado fue Scott Dixon, quien se puso inmediatamente detrás de O'Ward en la relanzada, tras 12 interminables giros en los que incluso se barajó la posibilidad de neutralizar la cita hasta que las nubes abandonaran la vertical del trazado. Hubo suerte, la lluvia amainó y el de Arrow McLaren y el de Chip Ganassi protagonizaron un largo rifirrafe que duró hasta el inicio del último relevo, que se decantó a favor del piloto neozelandés pero con el flamante vencedor de las 500 Millas de Indianápolis como invitado inesperado. Sato se fue inmediatamente a por O'Ward y, superado éste, puso su diana en Dixon, aunque el asunto estaba muy caro ya que el actual líder del campeonato tiende a mostrarse intratable cuando ocupa la primera plaza.

Ganaba Scott Dixon, quien se asienta con mayor comodidad al frente de general de la Serie. Segundo fue Takuma Sato y en tercera posición acabó un Pato O'Ward que está pidiendo a gritos ser contratado por cualquiera de los Teams más importantes, dicho esto sin a´nimo de empañar la fabulosa actuación de Arrow McLaren SP. Palou únicamente conseguía terminar en la plaza 15 tras desenvolverse en una carrera áspera que se le puso muy cuesta arriba desde el minuto uno. El español sigue ganando experiencia y esto es lo más reseñable de su actuación. Aprender cuesta lo suyo, y Álex está demostrando que sabe responder a la confianza que ha depositado en él su equipo.

Os leo.

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