viernes, 17 de abril de 2020

Cinco mil setecientas...


Paul Simon pone voz a Duncan y el mundo suena un poquito mejor aunque el demonio haya rasgado esta mañana una parte de mi adolescencia para la que no hay zurcido reparador. Tampoco hay hilo ni aguja, suele pasar. Cuando la realidad te golpea así te quedas desarmado y sólo conversar con Amama esta tarde me ha sacado de las temibles escolleras de la melancolía y me ha devuelto a mar abierto. El abuelo Antonio y sus correrías de chiquillo, a quien siempre pillaban porque llevaba a la pequeña Gori a sus espaldas.

Y la casualidad que se alía con la fatalidad: 5.700 entradas con ésta y Gonzalo no podrá leerla...

Donde quiera que estés, brother, siempre te dije que había sitio para ti en Nürbu, aunque jamás imaginé que fuese así ni tan temprano. Te quiero.

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