martes, 7 de abril de 2020

A cuentagotas


Lo más tedioso de este asunto del coronavirus es que todo va llegando a cuentagotas cuando el horizonte deportivo tendría que estar más limpio que una patena a estas alturas de la película: la pandemia se va a comer el verano y posponer las decisiones gruesas sólo crea ansiedad.

Ha caído la cita doble de Detroit en IndyCar y en estos instantes el cerco se sitúa sobre el rutero de Indianápolis y, por supuesto, sobre la Indy 500. En lo que atañe al rutero, hay confirmación de que se disputarán dos carreras en el mismo escenario, pero como las dos previstas para el Belle Isle Park eran un fijo hace una semana y media escasa y hoy ya no están —y eso que iban para finales de mayo—, conviene tomar todo esto con mucho papel de fumar porque como la crisis sanitaria apriete más en los Estados Unidos de lo que está haciendo en estos momentos, en unos días conoceremos (me temo) que el mes de las flores se nos va a quedar limpio en cuanto a carreras norteamericanas...

No pretendo ser agorero, pero como decía mi difunto abuelo: si ves las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar. Y eso, que yo comprendo que Roger Penske esté ahora mismo intentando salvar los muebles, pero el coño bichito no atiende ni a fronteras ni a colores de los respectivos gobiernos. El cabroncete está atacando con saña y con todo lo que tiene, y mal que nos pese está imponiendo su ley y sus tempos...

No bajéis la guardia. Hay mucha gente que depende de que nos quedemos en casa... Os leo.

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