miércoles, 3 de abril de 2019

Un lujo desapercibido


Poneros en situación: Michael Schumacher hace unos test para Pirelli y la prensa, el malafollá ricitos de oro, su amiga la bicho y don RD, hacen como que no ha pasado nada...

Bueno, uno al menos ha encontrado quien lo lea en Argentina, que para eso se curró un fervor por Pechito que traspasaba el más mínimo respeto por el sentido común. Lo dije cuando se les vieron las orejas y lo repito ahora: la mierda en redes sociales surgió desde el momento mismo en que mientras un montón de gente intentaba compartir su afición por el automovilismo deportivo, los más apasionados buscaban trabajo, posición, el parné de toda la vida o seguidores, a la vez que señalaban quiénes eran los buenos y los malos.

Andoni, en un momento de debilidad, seguro, me presentó a una personaje que entonces residía en Besalú, provincia de Girona.

El barbudo estudiaba Biológicas, ahora va de Bellas Artes en el sur de España. Tanto da, ha borrado todo su historial comprometido en Twitter para pasar de ser una vettelista que cazaba alonseros (sic), a una proactiva seguidora de Verstappen de toda la vida que se ríe de los afanes de otros porque hay cosas que la superan (sic, sic, pimpampún), pero así y todo, cuando sus amigotes fueron elegidos como cabeceras de ciertas retransmisones, afirmaba en público que incluso en catalán ella lo entendía todo —imagino que por haber residido en Besalú antes de su nueva vida...

Me alegro por RD y sus denuedos haciendo ver que él siempre estuvo aquí, incluso cuando Pedro y Pablo tramitaban las curvas del rocódromo de Piedradura. También por mi camionerito bonito, y cómo no, por el granaíno que afirma que si para ensalzar a Fernando Alonso tienes que irte a sus números, es que no has entendido absolutamente nada...

Tirar la piedra y esconder la mano es un bonito deporte, como callar como putas ante el hecho de que Schumacher haya estado probando las Pirelli. Bueno, no ha sido Michael exactamente, ha sido Alonso y eso lo explica todo...

Pero a lo que vamos, unos amamos este deporte desde diferentes posiciones y otros buscan ganar cuota de pantalla para terminar haciendo caja —mi camionerito políglota, ni eso—, y resulta normal, entonces, que lo de Fernando a bordo de un MCL34 de este año, en Barhein, currando a ciegas para la milanesa, les haya pasado totalmente desapercibido o carecido de importancia.

Son así. Buscan cosas diferentes a nosotros aunque van de guais comprometidos, pero a nuestra cuenta cae hacerles caso, porque está visto que dan importancia a las cosas que suceden en Fórmula 1 según sea el apellido del protagonista. El Nano de nuevo en McLaren podía joder a Sáinz y Norris, pero laburando para Pirelli, como que no...

Os leo.

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