lunes, 2 de noviembre de 2015

2017 son los padres


Uno nunca sabe si tomarse estas cosas a choteo o a risa, pero Le petit Napoleon amenaza con tomar cartas en el asunto éste de que la prometida igualdad que venía enlatada en el nuevo reglamento, nos ha salido a todos bastante tiro por la culata.

Todt, que yo sepa, ya estaba allí cuando se organizó el tenderete, firme al timón del deporte. Incluso cuando en palabras de Bernie Ecclestone, Mercedes-Benz pudo verse beneficiada por algún tipo indeterminado de información confidencial proveniente de la FIA, mucho antes de que la institución que preside el francés aceptara jubilar los V8 para dar paso a las temibles Unidades de Potencia que todo lo iban a resolver.

Jean Todt ya era presidente cuando después del Gran Premio de España 2013, Mercedes AMG y Pirelli decidieron hacer manitas aprovechando la oscuridad circundante. Él era el máximo responsable de todo cuando a la de Brackley la castigaron con ponerse de cara a la pared por haber hecho trampas, y a la milanesa, no la pudieron meter mano sencillamente porque no contrata con la FIA sino con el FOM y por ello, el reglamento deportivo se la trae al pairo.

La culpa es de los equipos, nos dicen, pero esto se pasa cualquier madrugada del 6 de enero cuando descubres que los Reyes Magos son los padres y que por imperativo económico, jamás recibirás como regalo el soñado Scalextric. A partir de ese instante creces porque no te quedan más bemoles. Nadie vendrá a salvarte jamás y lo sabes. El General Custer también son los padres, y así todo.

Pero a lo que íbamos, que no es otra cosa que Jean Todt pretende lograr el equilibrio de rendimiento entre unidades de potencia a las bravas, tirando de meter un fabricante independiente (aplicando el Balance of Performance, que dicen). Y sí, la idea mola porque particularmente me gusta que haya libertad de elección, y cuanto más generosa, mejor. Pero ingenuamente, el niño que llevo dentro se pregunta si todo esto no será una artera maniobra de los padres para que sigamos creyendo en los Reyes Magos o en que el sexo es cosa de abejas, flores y cigüeñas.

2017 queda lejos incluso para las promesas de McLaren. Se puede soñar, sí, pero ¿qué coño hacemos con 2016. Lo tenemos a la vuelta de la esquina?

Os leo.

3 comentarios:

  1. Pues con el 2016 hacemos lo mismo que este año ... tirar de Pirelli ¡fiel perro! para beneficiar e intentar perjudicar. Pero visto lo visto, ni por esas va a cambiar el monocolor. Ya se sabe, lo difícil no es coger al tigre por el rabo (si está durmiendo) es soltarlo.

    ¿Y a que no tienen web's para poner 3 coches por equipo? que el descojone iba a ser histórico. Todos los circuitos vacíos y está por ver que pasaría en México.

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  2. Yo hace tiempo que pienso que la F1 tenía razón de ser cuando la ingeniería y la tecnología estaban en pañales. Entonces era una competición de I+D aparte de los bemoles que ponian sobre la pista los pilotos. Pero ahora los ingenieros han llegado a un nivel de excelencia en el que si les dejan libertad absoluta, hacen unos coches tan perfectos que van sobre raíles.
    Entonces hay que limitarlos. Y poner leyes para limitar que los F1 sean la máxima expresión en tecnología y diseño es, en mi humilde opinión, limitar la F1 en sí misma. Por eso cada vez los coches son peores y no encuentran la solución para parar el declive de la F1.

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  3. Esto suena a "vamos a cambiarlo todo, para que al final se quede todo igual".

    Qué razón tienes Josetxu!, pero yo que tengo niños pequeños disfruto un montón con su alegría e inocencia al pensar en que llegan los Reyes Magos.

    Abrazotes!

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