jueves, 22 de octubre de 2015

¡Váyase, Sr. Ecclestone!


Estamos en que anda el mundo de las conspiraciones algo revuelto. Tanto que los tradicionales escépticos de toda la vida se devanan los sesos pariendo engendros intelectuales a cuál más cachondo, no sea que cuando termine todo, se queden sin su bien merecido trocito de pastel, de ése que dicen, juran y perjuran, no haber pretendido probar bocado jamás.

Reconozcamos que algo debe tener el minuto de gloria, que la peña se parte la cara por disfrutarlo al menos una vez en la vida. Bien por ligar, bien por parecerse a los demás, bien por mitigar la soledad sin necesidad de recurrir a la medicación prescrita por el médico que hace tardes que no tomas. Y así, los supuestos librepensadores se convierten en agentes de la Stasi, los hermanos del alma en Caín para sus correspondientes Abeles, y los acosadores de libro, en hermanitas de la caridad que buscan con ahínco que la verdad reine sobre todo el orbe.

Ecclestone es el problema pero no hay narices para pringarse hablando de él. Es mejor hablar de otras cosas, de señalar con el dedo a otra parte. No sea que venga alguien luego, y nos recuerde lo que escribimos cuando éramos jóvenes y verdes.

Sin ir más lejos, con todo esto de los motores para arriba y motores para abajo, se nos está pasando que Bernie tuvo que poner algo de su parte para consentir en que hayamos llegado a estas arenas tan feas como hediondas, ya que cuando la cosa no va con él o sus intereses, o simplemente sale torcida, no se corta en afirmar «No creo que debamos obtener su consentimiento [equipos]. Creo que deberíamos hacerlo y decirles: si no te gusta, puedes ir al tribunal de arbitraje.»

Unabomber Ecclestone viste piel de cordero, hace de viejo venerable, se deja querer, permite que le llamen su santidad. Se divierte y hace bromas con los amigos... Pero a la hora de la verdad, acaba siempre por interpretarse a sí mismo.

No sabe hacer otra cosa, seamos sinceros. En fin, honestamemente pienso que tampoco podemos recriminárselo. 

Hemos reído durante tantas temporadas sus gracias —las mismas, por aquello de concretar—, que ni nos parece mal que lejos de enaltecer la figura de Lewis, ahora que el piloto británico está casi a punto de coronarse tricampeón del mundo si Nico no lo remedia, la bruja de Blancanieves le escupa diciendo que tiene mucha ayuda de su muro y garaje, como si a ése que sabéis, no se la hubiesen dado a cucharadas. Yendo incluso más lejos en su verborrea senil, el figura delata como si hubiese descubierto el Mediterráneo, que la Fórmula 1 es ahora una competición de ingenieros...

Inocente de mí, me pregunto si al final no será que llevaba razón Fernando cuando dijo que peleaba con Newey entre 2010 y 2013, o si la llevaba Hamilton cuando apuntó a que las cosas que le pasaban se debían a que era negro. En todo caso, quepa decir aquí que el que queda como el culo es ése del que no pretendo mencionar el nombre. Triunfó igual que el de Stevenage si no con más facilidad. Pero a él le valía con ser blanco y rubio, alemán en vez de meridional, y sin duda el preferido del Tito, quien jamás mostró remilgos en alabarle o justificarle, o en arroparle con el edredón Pirelli para que no pasara frío cuando se metía en la cama.

Juro por lo más sagrado que tanta fachería me tiene hasta los bemoles.

Oscarizado por lo más ramplón de nuestra afición, Bernie camina sobre las aguas mejor que yo, que ya es decir. Nadie osa meterse con él, muy pocos anteponen el más mínimo sentido común a decir las cosas como son. Y ahí que vamos, sin frenos y cuesta abajo, a toda pastilla, aceptando ahora pulpo como animal de compañía, cuando no hace tanto, fardábamos de paladares finos.

Debe ser la edad o que nunca me han fascinado este tipo de personalidades. Pero retomando el hilo, el viejales nos deja una herencia envenenada que pasa por un presente en que hay motores A, B y especificación Z y un futuro con sólo dos escuderías que cuentan de las once que participarán el año que viene.

Es cuestión de hacer unas sencillas sumas y restas. Renault ha perdido un tiempo precioso y sería de locos contemplar a Honda como challenger en 2016 —que a lo mejor me da por ahí, ya os aviso—, lo que nos pone en que de momento sólo están Ferrari y Mercedes-Benz para pelear por el territorio venidero, ya que sus clientes van a ser eso: clientes no más, que dicen en el Distrito Federal. Comparsas en una competición que se dice de élite.

Podría haber sido de otra manera y aunque las cosas parezcan indicarnos que llueve como le llueve a Mariano Rajoy, sin que nadie sepa cómo ocurre o a qué se debe, Bernie estuvo allí, tuvo que estar allí, donde está siempre: dibujando las líneas maestras de la patata caliente que tenemos en las manos. No podía permitirse el lujo de perder a la de Stuttgart y Brackley renació de las cenizas gracias a la intervención del proveedor único, allá como a mediados de 2013. Tiempo antes, necesitaba atraer pequeñas aventuras que rellenaran la parrilla, y se alió con Brawn y aquella fábula de que en un pispás, se cambiaba un motor japonés por uno alemán y ya se tenía un cebo arrasador dispuesto a recibir nuevos anunciantes. No podía permitirse el lujo de que la prórroga del Pacto de la Concordia no se concretara, y Red Bull le dio alas, y él se las devolvió, of course! Intuía la que le venía encima, y ha hecho migas con Ferrari a finales de 2014...

Uno está vivido y empieza a mirar de reojo todo lo que se menea. Sé que moriré solo, tal vez por eso me importa un bledo meterle el dedo en salva sea la parte, y una vez más, a un individuo que debería haber desaparecido hace lustros. Y con el maestro de marionetas, a todos esos meapilas indecorosos que miran a otra parte por no ensuciarse las botas ayudando a que el mundo sea un poquito mejor.

Tontos hay en todas partes, pero para ser tonto útil hay que hacer un máster. O hacer un pantallazo para reírse de quien sólo muestra su opinión. O para hacer amigos manchándose las manos con sangre de otros amigos. O para mitigar la soledad haciendo ver, que ser un puto friky es lo más normal del mundo... que los raros siempre son los otros y Bernie es imprescindible.

Así viene la noche y así os la cuento. Os leo.

7 comentarios:

  1. Pos sís, Jose. No por mucho repetirlo deja de ser cierto y conveniente decirlo.

    Y va el Wolf, como el mejor y más genuino "Inmundo Boca de Sauron" y repite el credo como si fuera una sesuda y descarnada verdad evangélica.

    Nos toman por estúpidos. No me estraña.

    Un saludo a Jose y a todos.

    ABB

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  2. Jodidamente magistral esta entrada, sublime, por lo que a mi respecta no morirás solo en la guerra contra este cáncer andante que es Bernie.

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  3. Arropado entre sus Pirellis. Jaja! Hay que proteger la inversión, claro está. Muy buena entrada, José.

    Hay dos preguntas que me atreveré a hacerte. La primera es respecto de tu libro. Entiendo que habrá uno pronto?

    La otra es un gran interrogante para mí, y quisiera conocer tú opinión al respecto. Por qué unidades híbridas? Voluntad de quién, y con qué objeto? Va más allá de la FIA? Poder, petróleo?

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  4. Tal y como te he comentado más de una vez, cabreado escribes mejor. Cuando escribiste ésto, estabas muy cabreado.

    Un abrazo

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  5. Vergonzoso espectáculo de la FIA. Tomadura de pelo. A tomar por c... Bernie!

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  6. Buenos y retrasados días ;)

    ABB ;) Llevamos años diciendo lo mismo, una y otra vez. Parecemos Aramís Fuster o la Bruja Lola, pero el canoso sigue erre que erre llevándose la Fórmula 1 consigo a la tumba. Asquito es poco :P

    Jorge ;) Me temo que al paso que vamos, antes entrego la cuchara yo que el jodido bernie ¡ja,ja,ja,ja,ja!

    Anónimo ;) El libro va viento en popa y a toda vela y sí, espero poder anunciaros que ya está listo para un poco antes de Navidad ;)

    Y en cuanto a tu segunda pregunta, como hemos comentado en más de una ocasión, el petróleo se estaba poniendo por las nubes, los controles sobre la contaminación cada vez eran más duros y la industria pretendía ir por ese camino :P

    A cambio tenemos en la actualidad un precio del crudo muy barato, ha llegado Volkswagen (en realidad todo el grupo VAG) y ha hecho polvo el sueño verde, y la industria no ve con tanto recelo el volver a los motores convencionales...

    Sintetizando: estuvo bien mientras duró, pero a algien se le fue de las manos ;)

    Vuelvo en unos minutos ;)

    Jose

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  7. Ya estoy aquí ;)

    Tadeo ;) Sí, lo estaba ¡ja,ja,ja,ja!

    Interlagos ;) A esta gente creo que no le queda ni un gramo de vergüenza en el cuerpo. Bernie tiene demasiadas deudas de honor y las va pagando sacrificando trocitos de deporte... Y así, ad nauseam :P

    Un abrazote a todos ;)

    Jose

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