martes, 16 de septiembre de 2014

Run boy run


De vez en cuando reciclo mis creencias, no sea que sin darme cuenta caiga el muro de Berlín y el asunto me pille con los mismos pelos que adornaban mi cabeza en noviembre de 1989.

Red Bull no va a aplicar las órdenes de equipo de aquí a que lleguemos a Abu Dhabi, lo que nos pone en que o bien están mintiendo como cuando no las aplicaban con Mark enmarcado en la escuadra austriaca, o bien mienten porque habría que ser bastante idiota para no apoyar a muerte a Daniel Ricciardo en su caza a los chicos de Brackley. En todo caso es obvio que mienten salvo que sus intenciones tengan poco que ver con el resultado del Mundial, cosa que honestamente tengo que decir: me parece excesivamente descabellada.

El australiano está en la actualidad, recordemos, a 50 puntos de Lewis, el más asequible de los dos pilotos de Mercedes AMG, y mantiene 60 con respecto a su compañero Sebastian. La cuenta es sencilla de hacer: Daniel dispone de posibilidades aún pero las del tetracampeón del mundo son bastante remotas por no decir inexistentes, ya que su brecha con el británico se abre hasta los 150 puntos.

No obstante, Milton Keynes pretende que nos creamos que teniendo a uno de sus conductores a tiro de piedra y al otro al triple de distancia, va a dejar a sus hombres luchar sin interferencias del equipo, ¡amén!, y eso solo sería creíble si su interés no fuese alcanzar a la anglo-germana sino salvar el culo de quien en Yas Marina perderá irremediablemente el dorsal número 1.

Obviamente cada cual es libre de pegarse un tiro en el pie cuándo y cómo le plazca —ahí tenemos a Ferrari, por ejemplo—, pero con la prohibición de mandar listas de la compra a través de la radio, las cosas en los garajes de la cuatro veces campeona del mundo van a tener que estar muy claritas antes de que Ricciardo y Vettel suban a sus repectivos coches.

Llegados a este punto, tengo que decir que comprendo y aplaudo que no haya trascendido que Sebastian va a hacer a partir de Marina Bay de escudero de lujo de aussie junior, pero por si me equivoco de plano, le recomendaría al tipo que nunca estuvo allí, al individuo que hoy por hoy está salvando la cara de Red Bull sin encontrar en casa una adecuada respuesta a su incontestable hazaña, que no pierda de vista a sus amigos porque en esta vida hay que saber dónde están los enemigos, por supuesto, pero sobre todo, dónde se encuentran quienes en lo que dura un abrir y cerrar de ojos podrían vender tu espalda por un miserable plato de lentejas.

Eso, que no borre su sonrisa, y que escuche a menudo Run boy run hasta que memorice su letra.

Os leo.

2 comentarios:

  1. Es una tragedia. Que un piloto que no es oro molido le esté sacando sesenta puntacos a la reencarnación de Senna, todo un tetracampeón, es una tragedia, sobre todo si echamos un vistazo al historial de Ricciardo.
    Veamos: ganó la F3 británica, vale. Como Alguersuari.
    Segundo en las World Series, detrás de un tal Aleshin, del que se habla de cuando en cuando.
    Fichado por Hispania para sustituir al indio (no recuerdo sin Chandhook o Kartikeyan). Corrió mas pruebas que el indio pero quedó por detrás en la clasificación final.
    Toro Rosso: 14 y 18 en sus dos temporadas. Ganó una vez a su compañero y otra quedó por detrás. Su mejor temporada hizo menos puntos que Alguersuari.

    Y de repente pasa a Red Bull y brea al tetra y fiene posibilidades (estadísticamenre hablando) de ser segundo...

    Ya digo, una tragedia. Para él.

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  2. Carlos ;) Vista la carrera de ayer, solo tengo que decir que a Red Bull se les ha ido totalmente la pinza :P

    Un abrazote

    Jose

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