viernes, 30 de octubre de 2009

Ya se acaba


Entre pitos y flautas estamos en la antesala del final de un desesperado y penoso tránsito por el desierto. Queda lejos el momento en que Fernando decidía poner fin a su relación con Renault por primera vez, hace casi cuatro años.

La escudería de Enstone, por aquel entonces, tenía ante sí un futuro incierto. Los augurios pronosticaban que la temporada 2006 podía ser la última en F1 y el asturiano decidía firmar por la británica McLaren, sin embargo, y contra todo pronóstico, aquella resultaría la del segundo doblete.

Después vendría el paso a la de Woking, las promesas, los nuevos aires, el sujetarse a la filosofía de la casa comenzando por el corte de pelo y el afeitado bien apurado, el comenzar a compartir espacio con la estrella incipiente recién llegada de triunfar en la GP2, y poco después, el infierno desatado por la incapacidad de Ron Dennis para gestionar la voracidad de su sueño postrero, y la debacle…

Antes de finalizar 2007 se perfilaba la inevitable vuelta a casa mientras los pretendientes merodeaban al de Oviedo, y también mientras el jerifalte inglés vociferaba a los cuatro vientos que no soltaría su presa… Pero al fin Alonso retornaba a un hogar que algunos vimos como el único posible y útil donde restañar las heridas —sí, hacía falta un poco de cariño mediterráneo después de tanta seriedad anglosajona—. Fuera como fuese, Renault se ponía en marcha de nuevo, y como hacía unos años atrás, alrededor de un hombre que ha sabido aglutinar voluntades y convertir en oro todo lo que ha tocado, incluso el MP4/22, mal que les pese a algunos.

El R28, un vehículo tarado de inicio por ser descendiente directo del desafortunado y malogrado R27, demostraba, pasada la mitad de la temporada 2008, que había encontrado el camino correcto, consiguiendo enderezar el curso que la historia había torcido. Este año que ya concluimos comenzaba con buenas vibraciones, el R29, mi querido ornitorrinco, se mostraba en pretemporada como un monoplaza con posibilidades, pero se cruzaba en su camino la mano cacique de la FIA y para junio era abandonado a una mala suerte que no ha merecido en ningún momento…

Termina ya este aciago año, y con él la segunda etapa de Fernando en Renault, de pésima manera, cabe recordarlo, empañado y lleno de amarguras porque la de Enstone naufraga sin remedio (los lamentables tiempos obtenidos hoy durante los entrenamientos en Abu Dhabi lo han vuelto a poner de relieve). Alonso, nuestro bicampeón mundial, el compatriota nuestro que mayores cotas ha alcanzado en el automovilismo deportivo, se marcha a Ferrari, cerrando definitivamente una página que abrieron en falso Carlos Ghosn y Ron Dennis con su infernal visión de las cosas, y que ya pesaba como una losa sobre el ánimo de todos los aficionados.

¡No queda nada, Fernando. Ya se acaba!

3 comentarios:

  1. Se acabó, Jose. Ya tá ;)
    Ahora a pensar en rojo.

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  2. Sí, ¡ por fin ! Sólo nos cabe desear mejor mano en la dirección del "tinglado", que Todt tome las riendas y empiece a trabajar duro, porqur tien muuucha pista para correr.
    Sí, ya se acabó, pero a poco que nos "pinchen" estoy dispuesta a ilusionarme con el rojo Ferrari y con Fernando.
    Un besote

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  3. Hola ;)

    Juan ;) Sí, a pensar en rosso XDDDDD

    Concha ;) De ilusionarte me encargo XDDDDD, que sí, que hasta don Emilio Botín nos va a caer estupendo (¡Dios, no!) XDDDDDDDDD

    Un abrazo y un beso ;)

    Jose

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