lunes, 3 de abril de 2017

Show some respect


Los que me leéis habitualmente sabéis de sobra que nunca vi con buenos ojos que a Pascal lo medio enterraran en Manor, ni que después, poquito a poquito lo hayan ido cubriendo aún más bajo toneladas de escombros.

No me pareció brillante su actuación en la de Dinnington durante 2016, y lo escribí aquí mismo, pero seamos serios: ¿quién cojones saca la cabeza con un jamelgo muerto de hambre como el MR05? Sí, la épica y todo eso, pero a los buenos los suben echando virutas a monturas nobles, no sea que en un descuido cometan demasiados errores o pasen desapercibidos...

Sauber ha anunciado que en China cuenta de nuevo con Giovinazzi y a muchos nos ha asaltado la interrogante de si el accidente sufrido por el alemán en la Race of Champions da para tanto o si hay algo detrás que hace que todo esto sea una puñetera excusa bastarda, de esas que usan los que por un lado afirman que buscan nuevos valores y, por otro, machacan nuestro futuro hasta convertirlo en polvo irreconocible, evitando con ello que un tallador más cuidadoso lo facete y encuentre en sus entrañas el diamante precioso que se había dado por descartado... por difícil o complicado de extraer.

Elín me escribía hace un rato y me decía: lo dijiste, José; pero de qué sirve haberlo dicho si da la sensación de que a Wehrlein se lo llevaron para darle el paseillo al amanecer y tras ser fusilado en vaya usted a saber qué tapia de qué cementerio, sus restos yacen en fosa común donde descansan, es un decir, junto a un montón de promesas que por una razón u otra, dejaron de interesar en un tiempo indeterminado pero siempre pretérito.

Entre los tiros que le metió en las rodillas Marko a Alguersuari en diciembre de 2012 y la forma en que sacó Toro Rosso de su asiento a Sebastian Bourdais para poner a Jaime en su lugar, hay una distancia evidente pero existe una constante: el yo pago yo me lo follo...

Y el caso es que me parece que no anda el horno para tanto bollo ni para tanto desperdicio de talento. Y mientras a mi Felipe lo sacan del destierro porque lo necesita Martini y a Lance o a Kevin se les consiente que se comporten como perfectos mantas en pista, a tipos como Pascal se los condena al ostracismo más rastrero.

Aquí no hay pelas que valgan. Wehrlein pertenece —o pertenecía, visto lo visto—, al linaje Mercedes y ha sido Mercedes la que ha pasado de su culo. Descuidándolo, dejando que le pasen cosas que no le sucede al resto de los humanos. El accidente del RoC supuso la espuela en una noche de farra y subidita de alcohol. Alguien pensó entonces que Pascal sobraba y que ése era el instante preciso en el cual apretar el botón...

Pero: ¿ha merecido la pena?

Os leo.

2 comentarios:

Camaleónica dijo...

Bueno, he escrito antes un comentario super detallado que acto seguido se ha borrado, así que empezaré de nuevo, a ver si ahora que me lo sé, me expreso mejor.
Werlhein no vuelve. En primer lugar la leche en la ROC no le ha permitido entrenar y eso es un punto clarísimo en contra, no se pueden ganar unos tres kilos de media en músculo de la noche a la mañana y ha perdido un tiempo precioso. Pero la cosa puede ir más allá y que quitasen hierro a una lesión que luego haya podido derivar en otros temas peores. Aviso, no soy médico y quien pueda corregirme, bienvenido sea, pero un mal golpe puede llegar a comprimirte una vértebra o liártela a nivel nervioso y eso se puede traducir en mil cosas, desde problemas de movilidad básicos, que parece que no tiene, a cosas feas como vahídos a partir de cierto tiempo en el coche, ciertas Gs, cierta temperatura… o incluso que se le duerman las manos como cuando se tiene una mala contractura, lo cual no es muy seguro si llevas un coche a trescientos por hora.
Por otro lado puede tener su parte bonita de PSICODRAMA, y aquí me baso en palabras de Toto Wolff en nosequé artículo que he leído hoy, en el que comentaban que Werlhein tiene un genio de mil demonios y que en parte eso les decidió a no ascenderlo *por consejo del Mierda*. Aquí pueden jugar varios factores:
1. Caída en desgracia dentro de la estructura Mercedes con opción a futura defenestración.
2. Que Ericsson, que es realmente el que ha conseguido financiación para Sauber, haya sacado las patas del tiesto y haya dicho que quiere una nueva versión de Nasr a la que empotrar a la menor orden de equipo.
3. Que a Sauber no le convenga un piloto que corra solo el 75% de la temporada cuando siempre están con el agua al cuello. Si lo piensas, si Werlhein llega a estar bien para España, no conocerá el coche ni de lejos como Giovinazzi, no por falta de talento sino de kilómetros. En una escudería que aspira a salvarse por los pelos de la quema, en la que un solo punto de un conductor marca la diferencia entre cobrar o no, dudo que se arriesgue.
4. Y esta es mi favorita: que quieran repetir lo de Van der Gaarde para ganar la Liga Sórdida.
Hale, espero que ahora sí. Un abrazo y gracias por el blog!
África

El Alonsista dijo...

Buenos días.

Es digno de estudio lo de la Fórmula 1 de este año. Este año se están dando una colección de carambolas que difícilmente será igualado en otras temporadas. Y me refiero a las diversas situaciones que tienen lugar con los asientos de los pilotos. Veamos:
1. Campeones que se retiran porque sí. Ejemplo: Rosberg.
2. Viejas glorias a las que piden a gritos que se retiren: por ejemplo a Alonso. No es nada nuevo, pero este año parece que hay insistencia en que suceda.
3. Viejas glorias ya retiradas que son repescadas para formar una pareja insólita a la par que estrafalaria. Y me refiero a Massa, al cual le han sobrado al menos 5 años de carrera.
4. Jóvenes que pagan por su asiento pero que demuestran no llegar ni a la calidad de Maldonado. Es otro fenómeno bastante común, pero que también se da este año. En este grupo podemos incluir a mi denostado Jolyon Palmer, Kevin Magnussen, Marcus Ericsson y la joya de la corona: Lance Stroll.
5. Jóvenes con contrastada calidad que parecen luchar por un único puesto: Wehrlein y Giovinazzi.
No me digáis que lo de este año no es de coña. Lo de Wehrlein es la guinda del pastel. Estoy convencido de que por lo que sea (carácter o que no convence) ha caído en desgracia y tiene pinta de que caerá en la fosa común de las jóvenes promesas defenestradas.
Un saludo.