viernes, 17 de marzo de 2017

La cara más fresca y divertida... [Renault]


El titular podría haber sido sacado de una revista del corazón y, efectivamente: ha salido de una revista del corazón de las que tiene por casa mi madre, y os confesaré que si lo he tomado prestado para hablar de Renault es para consagrar que la de Enstone necesita de bastante colorín y mucho papel couché para maquillar su triste actuación en los test de pretemporada.

Ahí donde la tenemos, la del rombo sólo ha conseguido rodar 800 kilómetros más que McLaren al final de las ocho jornadas de pruebas, y si las sensaciones que ha arrojado Faenza han sido las de haber perdido una bonita oportunidad para poner los Toro Rosso en orden de revista, no vamos a ser tan generosos como para decir que Renault ha salvado los muebles, ya que 61 kilómetros más de hazaña no dan ni para un aprobado raspado.

El problema está localizado, controlado y bajo promesa firme de solución tanto para Enstone como para Faenza y Milton Keynes: se llama ERS de la unidad de potencia francesa.

Pero en el caso que nos ocupa [Quiero ser un Red Bull (RS17)], ni siquiera la presencia de Hulkenberg al volante del coche amarillo y negro ha impedido evidenciar que falta mucho trabajo por delante y que lo realizado en Barcelona ha resultado a todas luces insuficiente.

Con Nico en el habitáculo, el RS17 se ha mostrado excesivamente lento en calentamiento de gomas pero rápido y firme en recta, seguro en curva rápida aunque escasito en las lentas, una vez los compuestos habían alcanzado temperatura. Con Joylon la cosa empeoraba quizás por un exceso de cautela o porque su programa en pista era diferente al del alemán, vaya usted a saber, en todo caso, el monoplaza de Enstone ya no tiene excusa como el año pasado (el RS16 era un Lotus de 2015 pasado a limpio y con diferente decoración), y más que Toro Rosso y Red Bull, si se me permite decirlo, Renault tenía la obligación de convencer sobre el asfalto en éste su auténtico año cero.

Obviamente no ha sido así, el lastre que ha supuesto la falta de fiabilidad en la plataforma propulsora ha impedido acumular suficientes kilómetros y afinar un vehículo que necesitaba de mucho trabajo en esta fase previa, de forma que La Régie llega a Australia ofreciéndonos su cara más fresca y divertida: cargada de promesas por confirmar, con lo puesto, con un mundo por explorar, pero, a la vez, mirando de reojo al MCL32 de McLaren-Honda mientras cruza los dedos, no sea que la de Woking despierte antes de lo previsto y a Renault la pille con estos pelos.

Os leo.