jueves, 9 de febrero de 2017

¿Una jaula de grillos? [McLaren]


Muchas veces pienso en que si Mercedes Milá fuese la jefa del Departamento de Prensa de Woking, ya haría tiempo que nos habría encasquetado aquello de «Esto es un experimento sociológico...»

Desde que Fernando Alonso sufrió aquel extrañísimo accidente durante la pretemporada 2015 en Montmeló, prácticamente se ha puesto a prueba la paciencia de mclatistas, hondistas, buttonistas y alonsistas, en una especie de Juegos del Hambre en los que al final sólo quedan vivos el Presidente Coriolanus Snow y el apuntador.

Pero por fin hemos llegado al prometido 2017 y no vamos a ser tan necios de caer en la emboscada de informaciones contradictorias que tanto daño nos han hecho las dos temporadas pasadas.

Hay que admitir que el fuego cruzado sigue siendo abundante y donde Arai decía que la escasez de tokens suponía un problema, viene ahora Hasegawa y nos dice que no, que ha sido más peliagudo el asunto de mejorar la unidad de potencia comprometidos por una arquitectura tal vez poco adecuada pero ya homologada. Al principio de los tiempos el chasis era soberbio, luego no, luego sí y de nuevo surgen las dudas sobre si estamos en territorio enemigo o no...

Os ahorro los pormenores sobre los diferentes terremotos originados por la salida de Ron Dennis porque los conocéis de sobra, y os voy a ser totalmente sincero, como en las entradas anteriores.

No sabemos nada del MCL32 salvo su cambio de nombre y la posibilidad de que vaya vestido de naranja. No sabemos nada de la renovada unidad de potencia Honda salvo que adopta la arquitectura propuesta por Mercedes-Benz, desconociendo si el cambio se ha originado para buscar la misma potencia o para producir más calor que la alemana...

Sí sabemos, en cambio, que la progresión habida entre 2015 y 2016 viene a ser como la que afecta a un crío que recién comienza a andar, con un mozalbete que sin estar hecho del todo, es capaz de comenzar a prepararse para correr los 100 metros lisos. También sabemos que los politiqueos de arriba no han afectado a la configuración del equipo y que Brown busca patrocinadores importantes para 2018, se supone que con resultados.

Sigue Yusuke Hasegawa al frente de Honda. Sigue Peter Prodromou a los mandos de la aerodinámica. Sigue Éric Boullier al timón deportivo de la escudería. Sigue Fernando Alonso y se incorpora Stoffel Vandoorne sustituyendo a Jenson Button, lo que supone que la estabilidad está asegurada donde realmente importa.

2016 ha sido una temporada que ni fu ni fa, para qué vamos a negarlo, pero ni color con 2015, para que nos entendamos. Y en este escenario, 2017 no tiene por qué no responder a un proyecto que desde sus inicios se había marcado esta fecha para comenzar a dar caña y quién sabe si algo más.

El objetivo inmediato pasa por pillar a Williams. Dicen de McLaren que parece una jaula llena de grillos, pero si sintonizan entre ellos y acaban tocando como una orquesta bien afinada, a lo mejor nos divertimos y todo.

Os leo.

2 comentarios:

chema dijo...

El objetivo inicial era luchar por el título 2017, ahora es luchar con Williams. Mal escenario para los de Woking...

Anónimo dijo...

El problema de McLaren es el que tuvo Ferrari, que tiene a Fernando Alonso. Este es un piloto que hará competitivo hasta un coche de 3 ruedas, con sobreviraje y subviraje y hasta sin gasolina. Si le dan un coche que está para pelear con Williams y lo mete en el podio, entonces pensarán que ese coche es bueno por mucho que Alonso les diga que no. Pero no es así. Alonso crea falsas ilusiones a sus ingenieros al igual que le sucedía a Peterson o incluso a Clark. Lo mejor de este año es la dupla que tienen, y con eso me quedo, creo que es la mejor pareja del mundial y solo metiendo a Ricciardo,Vettel o Hamilton en vez de a Vandoorne, sería insuperable.
Esperemos que el McLaren luche por la victoria porque nos estamos perdiendo a un piloto épico y a su sucesor que aprenderá de él y será un futuro campeón del mundo.
David.