miércoles, 30 de noviembre de 2016

Operación triunfo


Nuestro sistema de creencias nos lleva a pensar que bajo las hojas de rábano en el bancal no hay rábanos. 

No me miréis así. Por no sé qué hechizo de la Bruja de Oz, Mercedes AMG parte como favorita para vencer en 2017 y Red Bull como gran candidata a complicar la vida a la de Brackley. O al revés, qué más da. Tenemos encima un cambio de normativa de pelotas, si me permitís decirlo tal cual, que afecta tanto a la aerodinámica como a los motores de los coches, y a los neumáticos, y por supuesto, también al modo de conducir los monoplazas, es decir: a todo; y no obstante, los gurúes ya señalan hacia qué parte del cielo mirar.

No pretendo ser agorero, pero uno recuerda que a finales de 2008, ante el cambio de reglamento de 2009, las favoritas eran McLaren y Ferrari; y que a finales de 2013, en la antesala del sacrosanto paquete de reglas que ha dominado nuestro destino desde 2014 a esta parte, la que tenía más papeletas era Red Bull y luego estaba Ferrari, of course!

Esto de que Ferrari estuviera en todas las candidaturas no debe preocuparnos. Viene a ser como ése barniz de intelectualidad y humanidades que se ponen los de ciencias para pasar por personas normales. Es ingeniero nuclear y melómano... Es neurocirujano y experto en teatro moderno y ópera... Es economista y pertenece al Círculo de Bellas Artes... Es Abogado del Estado y tiene seis poemarios en el mercado...

Vale, los abogados no son estrictamente de ciencias aunque han sabido currárselo para que no se note. Pero, sin ánimo de molestar a nadie, mucho menos a mis amigos, no se os ocurra decir que habéis hecho Magisterio, Filología o Bellas Artes, y que en vuestros ratos libres sois expertos en diseñar reactores nucleares, porque no os quita en sambenito de cuñao ni la madre que os trajo al mundo.

No, el barniz de intelectualidad sólo sirve para los tipos serios de serie. Con el resto, ocurre que no agarra en la superficie...

Y en esto estamos: en que Ferrari, bajo determinadas circunstancias, ha servido para dar cierta vitola de credibilidad a ciertas loterías, que cuando fallaban, se salvaban porque se podía meter más ruido con el fracaso de Maranello que con el de aquél otro candidato que tampoco hizo gran cosa.

En este escenario, los serios han optado para 2017 a no jugársela con la rossa, lo que bajo mi humilde punto de vista tiene tan poca sustancia como apostar por Brackley o por Milton Keynes, porque como decía más arriba: cambia todo. Todo, todo, todo...

Obviamente no tengo una bolita de cristal donde vislumbrar el futuro. A estas alturas de la película sé lo mismo que los demás, pero como soy de letras y hago cohetes espaciales en mis ratos libres, sólo reclamo un poquito de por favor con La Scuderia, porque si por un casual suena la flauta y la de Il Cavallino Rampante da con la tecla adecuada, los armarios no van a dar abasto para ocultar a tanto listo como hay suelto en estos momentos.

Os leo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno ... partimos de la base de que Merceditas tiene un motor como la copa de una secuoya; que la Bebida hipercafeinada tiene gente que sabe hacer las cosas y que en el caballo-parada-de-asno por ahora no han demostrado una leche, a no ser que dar puñaladas por la espalda y a altas horas de la madrugada. De los MACleches solo esperanzas que era lo último que se perdía.

Pero aún así y todo, para mi será una sorpresa si no es un tostón como lleva ya unos años (ya me conformo con mucho).

Saludos
miguel

Pablo Aranda dijo...

Esta claro que tanto la pretemporada como el año que nos espera pinta interesante. Qué pasará con los chicos de plata, el ánimo de Hamilton, las ganas de Max de liarla, las de ganar por fin por parte de Richichi y como no, del señor Newey y su brillante mente que promete no poco este año. Sinceramente, no veo a Ferrari más que arrastrándose detrás de estas dos escuderias porque, como el comentario de arriba dice, no han demostrada aparte de su falta de liderazgo. Y luego están nuestros amigos ingleses y japoneses, que se han vuelto a venir arriba y a prometer cosas que bueno, me hacen recordar al 2015, fíjate tu. Como mucho, me atrevería a decir que tendremos a RB y Mercedes luchando por el mundial, y a Ferrari y Mclata peleando por las sobras del pastel debajo de la mesa. Will see.

Anónimo dijo...

Yo adivino una ruptura en el espacio tiempo, a pocos años luz de distancia. Quizás un par nada más.

Cuando Renault forme sólida escuadra, qué será del marca blanca Tag Heuer que gasta Redbull hoy día?

Honda puede verse obligada a cambiar de montura si el impulsor no marida bien con el chasis MCL... Y no se me ocurre mejor socio para los japoneses.