domingo, 28 de agosto de 2016

Mi Felipe de canto


Cuando me encuentro pluf suelo leer para remontar el vuelo algo sobre éxitos liberales, que son como la homeopatía pero en versión Escuela de Chicago, y si la cosa no mejora, pienso en Felipe Massa, mi Felipe. Nunca falla.

El paulista es un individuo superlativo. Positivo aunque haga ver lo contrario. Todo lo que le pasa es bueno, pues si no lo es, lo vende como si lo fuese envuelto en una bis melodramática que conecta con el público. Y ahí triunfa el jodío, que hay que verlo... En este sentido, sólo cabe quitarse el chapeau ya que el brasileño muy bien podría ser francés.

Anda recorriendo los últimos metros de su carrera y está estos días más lengüilargo que de costumbre. A lo Lauda, soñando con que Ron Howard le haga una peliculita como Rush, donde queden inmortalizadas sus numerosas hazañas. Y por eso las recuerda y las engrandece a la menor oportunidad.

Anteayer, es un decir, relataba con nostaliga cómo ayudó a Kimi a triunfar en 2007. Ayer, es otro decir, aclaraba que si perdió el título 2008 fue porque Briatore, Alonso y Piquet amañaron la carrera de Singapur... Hoy, ya acabo, desgrana con todo detalle cómo sufrió en Ferrari con el asturiano de compañero, total, para nada.

Consciente de que a la peña lo que le mola son las estadísticas y los números, se clava con alfileres en los acontecimientos favorables y descarta los adversos como si no vinieran a cuento.

Es un artista del tongo a toro pasado, un ventajista entrañable, y por eso mismo lo quiero como se quiere a un hijo adolescente: a horas para mesarle los cabellos con ternura, a horas para ciscarme en todos sus ancestros. Ya me entendéis. Con bipolaridad paterna, que se dice.

Y el caso es que en domingo de Gran Premio me levantado con el pie izquierdo. Bajo, más bajo que de costumbre. Y después de pasearme por las páginas económicas de algunos diarios, y de comprobar que la herencia recibida sigue siendo un modo como otro cualquiera de lectura de acontecimientos, he descartado hablar de Pirelli, de Ferrari en Spa, he renunciado a gritar ¡Hay remontada en McLaren. Huele a podio!, y he preferido recapacitar en cambio, sobre por qué sigo acumulando tantas contradicciones como para continuar sintiendo cariño por un tipo tan huevón y cojonazos como mi Felipe.

A lo peor todo se reduce, como les comentaba a Andoni y Ernesto cuando estuvieron en Gorliz, a que Massa es el típico tío que siempre se lo monta para salir en la foto, aunque sea de canto.

Os leo.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho cariño pero aprovechas para meter puyitas a tu Felipe por decir lo que pienas mucha gente. ¿Es mentira que en 2007 ayudó a Kimi? ¿Es mentira que perdió en 2008 por la sucia victoria en Singapur de Frenando Alonso? ¿Es mentira que Ferrari le mandó dejarse pasar en Alemania 2010? No es mentira, majete, y negarlo es querer engañar a tus lectores, cosa que no me extraña porque llevas años haciendolo. La alonsada tiene la memoria muy corta y la lengua muy larga, se os pilla en seguida.

Pablo Aranda dijo...

Querido anónimo de arriba, te comento algo que quizá no sepas: un mundial no se pierde o se gana en una carrera. El papel de Massa siempre fue de segundo piloto, al igual que lo fue Fisichella en Renault, Barrichelo en Ferrari, y un largo etc de pilotos. En 2007 Massa cometió INFINIDAD de errores, y eso es un hecho, al igual que en 2008, donde Hamilton y McLaren fueron superiores que el brasileño y el equipo de Maranello. Por perder la carrera de Singapur no se pierde un mundial, o sino que se lo digan a Vetttel en 2010 con aquel inicio desastroso de temporada. Lo más importante es imponerse a los obstáculos, y eso Massa nunca lo hizo, se acomodó y siempre hizo lo mismo. Colaboró con su equipo porque ese es su trabajo. En otro orden de cosas, no creo que 'engañar a tus lectores' sea decir una versión de la verdad, ya que cada persona da su versión, según esta lo vio. Pasa en los libros, en las noticias y el periodismo en general. Igual el inocente eres tu... en fin, un saludo amigo.
PD: gran carrera hoy, Spa no defrauda, ni las Vetteladas tampoco. Y grande Alonso con esa P7, parece que el coche avanza.

Tadeo dijo...

Jijijiji, por favor no borres nunca el mensaje anterior.

Saludos

Pablo Aranda dijo...

¿A qué te refieres? ¿Algo que objetar? Abre debate si quieres, amigo

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenas tardes ;)

Pablo ;) Tadeo se refiere al primer mensaje... He publicado el tuyo y el suyo a la vez, y sólo estaba entonces el del anónimo ;)

Tadeo ;) No te preocupes, no lo borro XDD

Un abrazote a los dos ;)

Jose

Pablo Aranda dijo...

Ah bueno! Entonces nada, de todos modos no iba en plan malas. Un abrazo a los dos!!

Tadeo dijo...

Tranqui Pablo, cosas de los tiempos

Saludos

Anónimo dijo...

Un mundial SÍ se pierde o se gana en una carrera. Incluso en un pitstop, pregúntale a Alonso.

Por tener que cubrir él mismo a un Mark, que un Felipe no fue capaz de alcanzar. Ni eso fue capaz de hacer para su escudería, en la última carrera del año.

También se puede perder o ganar un mundial en la última curva de Interlagos. Un tal Timo que, inexplicablemente se aparta la trazada para ceder la posición a un joven aspirante al título. Uno con mucho peso político detrás...

Lo bueno de su discurso, es que siempre está más allá de la adversidad, nunca es él responsable de sus números en pista. Siempre hay alguna desafortunada circunstancia entremedio.

Aficionando dijo...

Lo tremendo es que Alonso ya está sólo a nueve puntos de Felipinho. Habrá sorpasso más pronto que tarde.