miércoles, 22 de junio de 2016

Well done Bakú


No es la primera vez que Lewis se lía la herramienta con los botones del volante, ni seguramente será la última. 

Bien, vale, nos hemos reído mucho con lo sucedido en Bakú, con esa ocurrencia suya de «pues ahora lo toco todo hasta que dé en la tecla», con los memes y chistes en redes que originó el asunto, y por supuesto, con la evidencia de que al británico se la trae al pairo la ortodoxia y su compañero le saca ventaja en eso que se dice ahora de «hacer los deberes», pero hay un debate de fondo sobre el que se está pasando de puntillas y me apetecía echar el ratito amargando la tarde a los que lo tienen todo claro.

Bueno, sí, mis acérrimos detractores vendrán ahora con el consabido «Orroe se suma a la corriente favorable a las comunicaciones vía radio porque Fernando las apoya». Pero mira, no.

Soy alonsista pero no idiota, y el caso es que si alguien tiene las narices de bucear en este blog, encontrará desde poco más o menos 2009, un reguero interminable de alusiones al excesivo protagonismo de los ingenieros en la carrera, a cómo estos han pasado el muerto de sus obligaciones al piloto, y a cómo éste, demasiadas veces se ve impelido a correr con una venda en los ojos.

Y es que la noble aspiración de que el piloto se las tenga que ver en solitario con su trabajo, se encuentra en la actualidad ante un callejón sin salida porque como pudimos ver el domingo pasado, el conductor —en general, que queda más bonito y ecuánime—, se ve imposibilitado para desempeñarlo adecuadamente bajo determinadas circunstancias.

Por tanto, bajo mi humilde punto de vista, no se trata tan sólo de si un piloto queda con el culo al aire ante determinados cometidos, o no, sino del nivel de esquizofrenia que ha alcanzado nuestro deporte para que al final, con tanta complejidad como a mi parecer sobra, no sea ni tan entretenido como antaño, ni capaz de facilitar que las auténticas manos al volante brillen con luz propia.

Falla la ingeniería, la ergonomía, falla la FIA y fallamos nosotros, los aficionados, al entender que un individuo —así, en general, que queda más equidistante—, que ha visto menoscabada su función dentro del monoplaza conforme pasaban las temporadas, acabe siendo el responsable de un problema que a mi entender va mucho más lejos. En serio, ¿hace falta tanta chorrada para disputar carreras en Fórmula 1, o nos hemos vuelto locos?

Queda inaugurado este debate... Os leo.

14 comentarios:

Aficionando dijo...

El problema, como siempre, son los ingenieros. Tienen una tendencia natural a crear problemas donde no los hay y a complicar las cosas hasta el delirio.
Dicho esto, casi que empiezo a echar de menos a Lobato. Ver las carreras con Merlòs como comentarista es una verdadera tortura. Consigue que reine la confusión, es verborreico, se pasa la transmisión ilustrándonos con datos basura y comenta todo lo que está pasando en la pista excepto lo que vemos en la pantalla.

Ernesto Gonzalez dijo...


“¿hace falta tanta chorrada para disputar carreras en Fórmula 1, o nos hemos vuelto locos?“
Esta pregunta, viniendo de alguien que lleva 40 años siguiendo esta disciplina; juraría que te has instalado en la retórica.

A principios de semana, te dí mis impresiones sobre el GP de Bakú. También te comenté que con lo que más me divertí, fue con las transmisiones de radio de Kimi Raikkonen y Lewis Hamilton, que me avergonzaba por ello y por ello me sigo avergonzando. Eso si, aquí el menda una vez terminó la carrera, ya estaba pensando en que a mediados de semana, el portal F1fanatic me serviría en bandeja las transcripciones de radio para seguir con la diversión.

No voy a desaprovechar la oportunidad de atizar al inglés y su lio con los botones, porque él prefiere acariciar a su mascota (Roscoe) en el hospitality, mientras su compañero se está dando una vuelta por el circuito, por poner un ejemplo y aunque el trasfondo real sea el que apuntas en esta entrada.

Visto el GP de Bakú, las declaraciones de tu bruja de Blancanieves – en las que está satisfecho con su nuevo antojo para las televisiones – y el debate que has abierto en esta entrada, te diré que:
¿Chorradas?, si, en forma de palomitas, de todos los colores para el espectador de televisión.
Esto es lo que aporta la nueva regla de la prohibición del coaching, a la noble aspiración de que el piloto se saque las castañas del fuego sin intervención divina.

Jose, me siento rehén de esta Formula 1. Cada prueba, cada año, estoy esperando revivir momentos pasados de nuestros ídolos o soñando con ver batallas de leyendas de la Formula 1 que he leído, me han contado o he visto en Youtube; cada prueba, cada año me sirven palomitas para que tenga algo que llevarme a la boca.
La pregunta seria: ¿hasta cuándo (aguantaré)?

Por suerte, en este camino, me he encontrado y me han mostrado otros alicientes y no, ¡por Dios!, no son las transcripciones de radio.

Un saludo.

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenas tardes Héctor ;)

Totalmente de acuerdo en el primer punto, y voy con él a degüello en la contestación a Ernesto... Y con el segundo también, para qué negarlo: el empeño en ensalzar la carrera paralelo a mis ganas de apagar la voz :P

Un abrazote ;)

Jose

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenas tardes, Ernesto ;)

Ya digo en la entrada que acepto el cachondeo suscitado con el comportamiento de Lewis, tanto que yo mismo me he reído y supongo que me seguiré riendo, pero no hay retórica ni intento de instalarme en ella cuando pregunto si hace falta tanta chorrada para disputar carreras, y me explico:

Una de las cosas más cacareadas de la ingeniería automotriz volcada en el automovilismo deportivo, es que piensa en la viabilidad de las innovaciones en los vehículos de calle —de alta gama de momento, se entiende—, y aquí (F1) nos encontramos con una falacia como un campanario de grande porque nadie en su sano juicio compraría una tecnología que necesita ser asimilada como si fuese a superar un examen.

Se habla de que los vehículos F1 consiguen hacer pasar la eficiencia del motor térmico de un 30% a un 75%, y que la energía aportada por los ERS daría para mover un utilitario de versión alta (160 c.v.), pero lo que se hurta es que para que todo funcione y las cifras encajen, hace falta sacrificar el espíritu «deportivo» de un piloto, hasta convertirlo en un gestor de un entorno que nadie diría que es precisamente sencillo.

Con lo dicho, parece que se va al carajo eso de que el horizonte de las evoluciones técnicas está puesto en la calle.

Y todo esto supone un vicio de una ingeniería que no asimila cuál es su auténtico cometido porque vive poco menos que en una burbuja onanista.

He trabajado con ingenieros y sé que son conscientes de que la ergonomía y la domótica son fundamentales para que el producto funcione en manos del destinatario final, pero como digo, la ingeniería en F1 vive instalada en su propio ego.

No es para menos: elaboran las reglas, los estándares y los objetivos, y les importa un pimiento que sus pajas mentales se estén llevando por delante el alma competitiva de los tipos que se encargan (es así) de llevar a buen puerto sus experimentos.

Espero que quede claro que no estoy en contra del marco técnico que está explorando la Fórmula 1, pero sí digo que se debería haber puesto sumo interés en hacerlo más sencillo para sus usuarios inmediatos, ya que un piloto de carreras, por definición, es un individuo que lucha en un ámbito deportivo por conseguir la victoria o el mejor puesto final.

Por sintetizar, que se me está yendo de largo el texto: todo esto me suena a como si sabiendo que un porcentaje elevadísimo de la población es diestra, la Fórmula 1 se empeñara en que el futuro de la competición es zurdo sencillamente porque los ingenieros no se quieren comer la cabeza pensando en cómo pasar las cosas de la izquierda a la derecha del habitáculo.

Es muy cómodo para los ingenieros trabajar con el enfoque puesto en otros ingenieros, y el debate que proponía en la entrada va precisamente por aquí: ¿hace falta tanta chorrada para disputar carreras?

Un abrazote ;)

Jose

Anónimo dijo...

Vaya sandez. Según tu planteamiento la evolución técnica en F1 estaría supeditada al piloto y la historia nos dice que nunca ha sido así. El piloto siempre se ha adaptado a las novedades. Vencer o morir, donde está la gracia si no es así.

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenas tardes.

Anónimo ;) La gracia está en que el mejor piloto se juegue la vida llevando su vehículo lo más rápido posible y venciendo a sus rivales.

No comprendo qué es lo que no entiendes. Giancarlo Minardi, Flavio Briatore, muchos pilotos, el propio Bernie Ecclestone, inciden una y otra vez en que los ingenieros tienen demasiado peso en esta Fórmula 1 que nació precisamente como Mundial de Pilotos en 1950.

Te gusta, lo acepto, pero no malverses mis palabras. Se pueden hacer cosas complejas que son sencillas de manejar, o como decía antes, adoptar el camino de no mover un dedo por atender a «facilitar» el trabajo de quien a la postre conduce el vehículo para llevarlo a la meta.

Y por cierto, adaptarse siempre ha sido trabajo de los pilotos, pero Vettel, Alonso y ahora Hamilton, afirman que el entorno actual es tan complejo que resulta complicado pilotar sin el muro como ayuda...

Demasiada gente no le ve la gracia a esto ;)

Un abrazote

Jose

pocascanas dijo...

Pregunta:
Qué diferencia hay entre Bruce McLaren, Colin Chapman, John Surtees y un ingeniero?
Respuesta:
Ninguna diferencia, porque eran ingenieros.
Evidentemente, los ingenieros no son el problema, o por lo menos no son el origen del problema.
Creo que la prevalencia de las grandes marcas hizo que, en la intención de aumentar su pesencia en el espectáculo, lo hayan logrado en desmedro de la imagen del piloto y su importancia. Entre los múltiples recursos con que cuentan las empresas, debemos contar sus respectivas áreas de I+D, pletóricas de ingenieros. Pero también sus lobbys poderosos y su influencia en la toma de decisiones, sino miremos la importancia de la GPDA...
Yo creo que hay tanta capacidad en los departamentos de I+D que si le piden competencia de verdad, la tendríamos.
El verdadero problema está desde hace rato un poquito más arriba.

Saludos desde el Coño Sur

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenas tardes ;)

Pocascanas ;) Has addo en el clavo, amigo. La mentalidad de antes era de progreso. Todos los intervinientes tenían importancia. El ingeniero era uno más... Ponía sus ideas en práctica y el equipo las llevaba a cabo.

Pero hoy hay más mercantilismo del deseable. Vencer ha perdido sentido si no se acopla a la mercadotecnia y las ventas. Ahora se puede vencer incluso en los despachos sin que se ruborice nadie...

Sí, el problema está un poquito más arriba ;)

Un abrazote

Jose

Kaiser@il_piu_grande dijo...

Solo entraba en este santuario para saludar a su creador, y decirle que da gusto leer entradas como esta, en las que disfruto igual de la entrada como de los comentarios que esta genera.A veces los comentarios son como entradas propias del Blog. Y quería hacer mención especial a Ernesto, un crack ��
Un placer como siempre...Te leo...

Ernesto Gonzalez dijo...

Buenas tardes Jose,

En primer lugar, te agradezco tan extensa y elaborada contestación.

En segundo lugar, mis disculpas porque aún entendiendo el objeto del debate que has planteado, yo dirigí mi comentario por otros derroteros, seguramente por falta de mimbres, en mi caso particular.
En cuanto a la retórica, no era una acusación, sino más bien una ironía que no supe expresar adecuadamente.

En lo que respecta a la viabilidad de las innovaciones de la F1 en los vehículos de calle, podría estar de acuerdo en que es una idea que se ha cacareado demasiado, pero no podemos obviar que muchas de esas innovaciones se han materializado en vehículos de calle, al igual que otras se han quedado en el camino. Desde mi humilde opinión, entiendo que requiere de mucho tiempo el estudio de viabilidad y aplicación de esas innovaciones a vehículos de lujo y más, si cabe, a un vehículo de producción en serie.

También es cierto que se está sacrificando el espíritu deportivo y competitivo del piloto – te lo he leído tantas veces – , ya que en ocasiones tiene que dejar de ser piloto para ser “ingeniero”, pero aquí estoy más en consonancia con el comentario de (pocascanas):
"El verdadero problema está desde hace rato un poquito más arriba."

Y al final siempre llegamos al mismo sitio, la normativa y el regulador, quien tendría que velar por poner topes a la ingeniería, mientras da tiempo a que la compleja tecnología resulte más sencilla de usar para los pilotos. Por supuesto también sería necesario que la tecnología usada actualmente tenga estabilidad en el tiempo, ya que si se cambia cada poco, volveremos al mismo problema.

Como siempre, nos damos de bruces contra el mismo muro, si la Formula 1, equipos y la FIA siguen siendo una casa de putas, todo lo anterior será una quimera.

Un abrazo.

Ernesto Gonzalez dijo...

Buenas tardes Kaiser (@il_piu_grande),

Muchas gracias por esa mención especial, me dejas sorprendido muy gratamente ya que son contadas la ocasiones en las que participo. A mi me ocurre lo mismo, además de las entradas también disfruto con los comentarios, en los que además se aprende y que nunca dejo sin leer.

Nos vemos en Twitter.

Saludos.

jose tortajada millan dijo...

Pues si, Nico es un chico aplicado y ha hecho los deberes, con un matiz, Él también tuvo problemas con los "botones", pero tuvo la suerte de dar con el bueno.
El problema, como lo veo yo, es que hay demasiada complicación, y que el piloto cada vez tiene menos protagonismo. Creo recordar que después de 1992, ante el aplastante dominio del fw14, comenzó la fía a hacer recortes, aquel coche infinitamente más avanzado tecnológicamente que los de ahora, pero al haber menos restricciones se llevaba más fácil. No era un V6 turbo, era un V10 atmosférico, pero no tenía un "botón" para cada función. Aunque ya llevaba la suspensión activa y ayudas electrónicas era el piloto quién decidía.
Demasiada tecnología y muy poco "ruido"
Las carreras cada vez más previsibles, y pilotos con unas manos geniales luchando por entrar en Q3.
Si, nos hemos vuelto locos...!!

Anónimo dijo...

Suerte o que se molestó en leerse y entender el manual de instrucciones.

Un único mapa motor y un reparto de frenada único. Ea

Un saludo
Sr.Polyphenol

Anónimo dijo...

Es sabido que la F1 son carreras de coches y si fueran carreras de pilotos sería atletismo...
Aparte de las cualidades como pilotos que tienen los últimos campeones, este año estamos viendo, o al menos es mi impresión, que Hamilton podría ser sustituido por un control remoto manejado desde el muro y nos ahorraríamos de situaciones peligrosas que provoca el chaval cuando va desquiciado por la pista. El otro, conocido como campeón Hacendado, es un chiquillo asustadizo que no entiende como es posible que le puedan adelantar a él.
En resumen, llevamos muchos años ya viendo como se premia a la superioridad técnica , que Hamilton pierda una carrera por no saber que botón tocar genera un problema que se puede enfocar de dos formas, al meno, primera el piloto debe estudiar más o segunda los ingenieros deben simplificar el manejo de la tecnología. Por ejemplo.

Saludos