viernes, 3 de junio de 2016

Estado de la Nación [Toro Rosso]


La situación de Toro Rosso en la general de marcas es excepcionalmente buena, aunque corre riesgo de venirse abajo como los neumáticos cuando llegan a eso que se llamaba cliff en pretemporada.

La unidad de potencia Ferrari ha obrado el milagro de hacer que el STR11 funcione como un cronómetro, permitiendo que la de Faenza ocupe ahora mismo la sexta plaza en el campeonato de constructores, entre Force India (5ª) y McLaren (7ª). Pero como decía al inicio, esta idílica situación puede cambiar totalmente a partir de finales de agosto, instante en que el propulsor dejará de recibir evoluciones (pertenece a la homologación 2015), y momento en que si no me fallan las cuentas, empezaremos a notar los efectos desastrosos que ha tenido el cambio de Max Verstappen por Daniil Kvyat.

Puede parece un tontería pero herr doktor Marko ha sustituido en Toro Rosso a un tipo motivado por otro bastante quemado, y eso, como digo, se va a acabar notando, entre otras cosas porque ya hay voces que alertan sobre la posibilidad de que el piloto ruso esté buscando alternativa para el año que viene tras su abrupto descenso de categoría.

Doy por seguro que a Helmut Marko todo esto se la trae al pairo. Faenza siempre ha importado poco a Milton Keynes salvo que su contribución para la causa fuese necesaria. En este sentido, tampoco es que Max fortalezca Red Bull, pero al menos el holandés se ha salvado del triste horizonte técnico y evolutivo que he dibujado antes para después del Gran Premio de Bélgica. Algo es algo.

Queda Carlos Sáinz como hilo conductor de lo que ha sido Toro Rosso desde el Gran Premio de Australia al de Mónaco, y frente al madrileño aparecen una serie de carreras que no va a poder desperdiciar salvo que su equipo siga metiendo la pata como ocurriera en El Principado el pasado domingo.

Entiendo que esta situación favorecerá el repunte de la filial de Red Bull durante el final de la primavera y comienzos del verano. Quizá sea capaz Toro Rosso de dar cuenta de Force India y de contener a McLaren, pero la delicada situación que atraviesa Kvyat, la necesidad de abordar cuanto antes el proyecto de 2017 (la italiana vuelve a colaborar con Renault el año que viene), y la dependencia actual de Ferrari con Maranello sujetando la llave del grifo, perfilan un campo de minas cuyo estallido he situado en Spa-Francorchamps por ponerlo en algún lugar, aunque lo mismo detona antes, o quién sabe si ligeramente después.

Toro Rosso va bien pero ha oscurecido su futuro inmediato, que no es que fuera halagüeño precisamente, perfilando un decorado en el que si bien no veo a Haas alcanzándola, sí intuyo a McLaren superándola más pronto que tarde. En todo caso, lo que sí es seguro, es que van a estar muy entretenidos estos próximos meses en cuanto a Faenza se refiere.

Os leo.