jueves, 5 de mayo de 2016

¿Y si Renault la caga?


Tenía pensado escribir primero sobre Carlos Sáinz y mañana o pasado sobre Max Verstappen, pero los trileros se me han adelantado y me he dicho: ¿por qué vas a ser tú menos?

Ahora resulta que lo que no valía para Fernando Alonso hace unas horas y unos días por corresponderse con una serie de circunstancias totalmente favorables —los 8 puntos obtenidos en Sochi—, vale para acribillar a Daniil Kvyat porque en Rusia sufrió una serie de circuntancias desfavorables que han borrado de un plumazo que en 2015 superara a Daniel Ricciardo y, por supuesto, el tercer puesto obtenido hace dos pruebas, en China. Vamos, que hoy puedo dormir tranquilo sabiendo que no debo ilusionarme con McLaren y que el de Ufá tiene lo que se merece. Ni más, ni menos.

Y el caso es que se comenta que Red Bull es la tercera escudería cuando el año pasado terminó cuarta y sólo han transcurrido cuatro carreras de veintiuna, y para colmo, la última de las celebradas ha resultado bastante chunga para la austriaca (no puntuaron los dos Danieles)...

Y el caso, digo, es que el fichaje del joven Max ya promete...

Bueno, pongámonos en modo pastor on sólo por estropearle a alguno la cena, que ya os he dicho en la anterior entrada que soy un tocapelotas freelance.

2015 no parecía un buen año para promover al hijo de Jos, sencillamente porque el RB11 era una puñetera castaña, fundamentalmente debido a las flaquezas de la unidad de potencia by Renault. Gracias a Dios, que había que promover al chiquillo como fuera es un hecho que nadie con dos dedos de frente cuestiona, un lugar de encuentro, que dicen. Carlos las pasó canutas y Tost se disculpó al final de la campaña por la responsabilidad que tuvo el equipo, pero creo que fui de los primeros en escribir que las palabras se las lleva el viento y más si surgen del seno de Toro Rosso —tenéis la etiqueta Carlos Jr. para comprobar cómo me las he gastado con el asunto de marras y desde la primera coma—.

Por evitar algún engorro que otro y más de un quebradero de cabeza, os diré algo que deberíais saber de sobra si me leéis habitualmente: Max me encanta y Carlos también, pero si tuviera que elegir a uno de los dos para esta etapa de Red Bull sin Kvyat, yo me habría quedado con Carlos, por temple.

El madrileño es más estable emocionalmente hablando que el holandés, más hecho, más hombre de equipo, en una palabra. Max es pura dinamita, más individual y espectacular, pero si las cosas se complican, puede resultar un enorme problema precisamente por su personalidad volcánica.

¿Por qué digo esto?  Es sencillo: al parecer, la llegada de Heineken como patrocinador global a la Fórmula 1 ha desencadenado los acontecimientos —es holandesa, como Verstappen—, lo que nos pone en que los trileros han errado en sus estimaciones de hoy ya que Daniil resultaba inadecuado sencillamente porque es ruso. Carlos tampoco era adecuado porque es español. Sólo valía Max por ser holandés y bueno, obviamente, y Max ha ascendido sin estar preparado bajo mi humilde punto de vista...

Red Bull no es Toro Rosso por nivel de exigencia y Renault (TAG Heuer) aún no ha tenido tiempo de demostrar que ha llegado para quedarse en términos de fiabilidad y potencia. Cuatro carreras, tres medianamente buenas y una francamente mala, no son exponente de nada. Faltan diecisiete por delante, cuatro veces más que las disputadas... mucho metraje de película por ver.

¿Y si Renault la vuelve a cagar como en 2014 y 2015. Qué papel va a jugar Max? ¿Qué milonga nos contará Marko?

Os leo.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

¿No son 8 puntos los de Alonso en Sochi=

PIT dijo...

Además de ser holandés vende más refrescos y RB es ante todo una fábrica de refrescos, ni más ni menos.

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Sí, son 8 :P

Ahora mismo lo cambio. Gracias ;)

Jose

Aficionando dijo...

Yo también creo que todo esto no es más que una maniobra publicitaria. Red Bull vive de las ventas y el intercambio de cromos está en todos los periódicos del mundo. Degradan al único piloto que les ha dado un podio este año y que dejó fuera de combate a un rival directo por un error en pista. Cosas peores hicieron en su dia Grossjean o Maldonado y ni siquiera subían al podio. Mi pronóstico es que ni Verstappen ni el ruso lo harán bien en la próxima carrera porque necesitan un período de adaptación. Marko dice que así le quita presión a Kvyat, pero yo creo que lo que hace es añadirle mas presión -"a la próxima te vas a casa"- y también se la añade a Max, que se verá obligado a cumplir con lo que se espera de él (para mí aün no ha hecho nada realmente destacable). Como dice el chotis: "de dónde sacas/pa tanto como destacas".

Aficionando dijo...

En fin, que Red Bull/Marko han puesto en marcha la máquina de picar carne.

Aficionando dijo...

Y por último hoy. No oculto mi desconfianza hacia Red Bull. Nunca me han gustado, ni siquiera cuando hacían vestirse de forma ridícula a Webber y Coulthard en aquella época en los que los Red Bull parecían hechos de papel maché y llenaban el paddock de chicas llamativas en minifalda. Son ajenos a la F1 y siempre lo serán. Para ellos la F1 no es más que un escenario donde vender su producto y que abandonarán cuando no les sea rentable en términos publicitarios.
Hace mal Bernie en apoyar a esta gente y en orillar a los equipos que representan la esencia de la F1, y que son ya casi una especie en vías de extinción. Me refiero a las escuderías independientes, las que sólo existen por y para la F1: McLaren, Williams y Sauber. Los constructores son otra especie aparte: Renault y Mercedes ya han dado muestras de su inconsistencia. Entran y salen según decide su consejo de administración. Ferrari siempre estará ahí, pero es que necesita la F1. Haas y Manor, a saber, pero seguro que dentro de diez años no están en la parrilla.

Anónimo dijo...

Señores, esto de la F1 apesta por todos los lados y el tal Marko lo único que ha hecho es remover la mierda para que huela más.

¿Y como deja esto en el fondo al niño de oro-pel Vetel?, pues a mi humilde juicio como un producto del marketing para vender algo que era mentira y en base a lo más sucio que el dinero y la dictadura de la F1 puede generar.

Y el futuro de este espectáculo (dejó hace años de ser deporte) está tocado de muerte ... posiblemente la gota que colmó el vaso.

Saludos.
Miguel

GRING dijo...

Y para colmo, cerveza Heineken, con lo mala que está. ¡Menudo ejemplo para la juventud verstappeniana! ¡Mezclar Red Bull con Heineken! ¡No vamos a quedar ni uno!
Arggggg!!

Cao Wen dijo...

El Carletes se ha librado de una buena; de no andar el hijo de Jos por ahí le habrían subido a él. Entre las críticas a la burrada de Herr Marko y que Ricciardo se lo va a fo**ar lo que resta de temporada... ¡ha tenido mucha suerte! Y como acaben él o el ruso alguna vez por delante del chaval (si no median órdenes, que me las temo), éste que suscribe va a tener agujetas en los músculos masetero, temporalis, medial pterigoideo, pterigoideo externo, y digástrico, durante semanas.

Anónimo dijo...

El problema de Verstappen sobre un coche más veloz, es que pueda convertirse en un chulito muy peligroso. Así como era Checo Pérez en 2012/13. Recuerdan el rifi-rafe con Raikkonen en Mónaco?

Lleva razón el anfitrión... Lo van a quitar del horno antes de tiempo. Las P prisas por hacer dinero.

Aficionando dijo...

Sí, yo también creo que esto puede ser nefasto para el holandés. Se va a esperar mucho de él y la presión va a ser brutal.

chema dijo...

Se ha demostrado, pese a las críticas en su momento, que su fichaje por Toro Rosso fue un acierto, el Holandés parece un diamante y no en bruto. Diría que es obvio que Red Bull lo quería al volante en 2017 y solamente se han adelantado los acontecimientos.

Por la parte de Carlos creo que su futuro está en su mano en este momento, ojalá pueda aprovecharlo.