jueves, 19 de mayo de 2016

Siga su camino, Lord Comandante


Carlos está lo suficientemente bien asesorado como para que cualquier consejo no solicitado resulte un ejercicio de petulancia. 

He escrito sobre él desde que su nombre sonó para llegar a la Fórmula 1, y si mal no recuerdo, la primera vez que lo hice ya le recomendé cautela. No me gustan las maneras que se gastan en la atmósfera de Red Bull; no comulgo con esa filosofía suya de triturar antes que entregar al enemigo; no trago a Helmut Marko y para colmo de males, sé por experiencia, que la humildad no llena jamás un estómago vacío.

El piloto de Toro Rosso es lo suficientemente bueno como para que las palabras que estoy escribiendo caigan en saco roto, pero aún así me apetecía escribirlas, más que dirigidas a él, enfocadas a un entorno que incide una y otra vez en mencionar a Max Verstappen en cuanto se habla de Sáinz jr., quizás con la intención de encontrar respuestas con las cuales entender por qué el chaval de El Matador no ha sido promovido al equipo alfa de la empresa de bebidas energéticas, como ha sucedido con su ex compañero.

Desgraciadamente, la realidad es eso que se impone a nuestros deseos y Verstappen está en Red Bull y ha ganado un Gran Premio, y Sáinz sigue en una escudería medianera que este verano dejará de recibir evoluciones para su motor. En términos operativos, el madrileño ha sido sentenciado con algunos meses de antelación y me temo que él ha sido el primero que ha entendido de qué va el juego.

Max es historia en tanto en cuanto al hijo de Carlos y Reyes, así que nos haríamos un favor todos si nos olvidásemos del holandés a la hora de valorar al español. Porque no sirve de nada, porque nada va a cambiar, y fundamentalmente, porque nada de lo que hagamos alcanza a tener importancia una vez herr doktor Marko eligió juguete.

Carletes va solo en estos momentos. Se podría decir así. Tiene ante sí un puñado de carreras en las que poder demostrar de qué pasta está hecho, y como mencionaba antes: lo sabe mejor que nadie. Ahorrémonos por tanto las lecciones de madurez y de humildad, por nuestro bien y el suyo. Ya hemos visto lo que pasó con Roberto Merhi, lo que valen las palabras de Franz Tost. Pie a tierra, damas y caballeros, y el extremo del asta de la lanza bien apoyado en el tacón de la bota, y apuntando a oriente la hoja, que Rocroi se va a quedar chiquitita ante la que nos viene encima.

A estas horas seguramente os habréis cansado de ver en Youtube la confidencia que le hizo Kit Harington a Jimmy Fallon en su programa (The Tonight Show), en la contaba cómo un policía de tráfico ante una infracción del actor, puso a éste en la tesitura de tener que elegir entre ir a comisaría o confesar si su personaje en Game of Thrones seguía vivo en la temporada que se está emitiendo.

Harington eligió lo adecuado, lo que cualquiera de nosotros habría elegido en su situación. Jon Snow sigue vivo para defender El Muro aunque exista un policía que lo supo antes que nadie... Siga su camino, Lord Comandante, comentó el actor que le dijo el agente.

En realidad ¡qué más da lo que suceda? Sáinz es rematadamente bueno y ha dado sopas con honda a su compi en Toro Rosso en más de una ocasión, a igualdad de vehículo y condiciones. Pero todo esto se lo lleva el viento a poco que sople un poco de brisa.

Hoy se liga más siendo de Max que de Carlos. Vuelves del Gran Premio de España, por ejemplo, y dices: «Dirán lo que dirán, pero Max...», y puedes pasar incluso por un nerdo de pelo en pecho.

Pero mientras Sáinz senior y Fernando Alonso y Flavio Briatore remueven cielo y tierra por asegurar un futuro al de Madrid en la Fórmula 1, Carletes lucha aparentemente solo, sin saber que por ahí andamos nosotros, los integrantes de La Guardia de la Noche, los que hemos defendido siempre el Reino de Poniente de adversarios tan poco de fiar como Marko.

Sigue tu camino, Carlos, Lord Commandant... El tuyo, no el de Max. Sea cual sea el desenlace, seremos infinitamente más felices aunque terminemos partiéndonos los morros.

Os leo.

7 comentarios:

El Alonsista dijo...

Totalmente de acuerdo. La realidad es la que es. Para bien (que hay bueno) y para mal. Nuestro Lord Comandante puede estar muerto para algunos, pero al igual que en Game of Thrones, el guión da muchas vueltas.
De momento, en su soledad, cuenta con las armas con las que ha contado siempre: su talento, su tenacidad, su madurez.

La Guardia de la Noche seguiremos fieles, sea cual sea el destino de nuestro Carletes, sea cual sea el enemigo a batir.

Poniente espera.

Anónimo dijo...

Hola Jose, efectivamente no hay nada como nacer con estrella y contra eso no se puede hacer nada. El hereje tiene una flor en salva sea la parte y además una calidad fuera de serie, Carlos también tiene una calidad comparable aunque diferente, pero la estrella... Ay la estrella.

Saludos.

Lastra.

anonimo dijo...

Pues verás: Soy argentino, y hemos tenido en el pasado casos parecidos. Pilotazos con mayúsculas (Esteban Tuero, Norberto Fontana, posiblemente el cordobés "Pechito" López) que han tenido en la F1 muy pocas oportunidades. Por el contrario, Gastón Mazzacane (a mi humilde criterio un piloto muy inferior) ha podido calentar motores durante años. Méritos de sus sponsors, "managers" y demases.
¿Qué ha hecho Ralf además de ser hermano de Michael? Pero allí lo tienes, durante muchos años en la F1 y con equipos punteros.

TINO RODRIGUEZ BENEDITO dijo...

Sainz sabe perfectamente que tiene que hacer una buena temporada para irse a otra escuderia...Sabe que en el hipotetico caso de que suba a Red Bull, solo seria el segundon de Max, el nuevo Webber.
Y sabe que en Toro Rosso el futuro es incierto, siempre sujeto a que surja un nuevo producto-piloto del gusto de Herr Marko que le quite el puesto

Anónimo dijo...

“Los deportistas deberían tener la corona de olivo y nada más. Ése debería ser su premio. No hace falta un solo céntimo”.

http://www.expansion.com/sociedad/2015/06/14/557dc890ca474110438b4585.html



Gracias por todo Miguel, allá donde estés.




King Crimson

Txomin dijo...

Mejor Ricciardo que Sainz haciendo de mamporrero... digo haciendo de Webber.

Interlagos dijo...

Conociendo a Carlos y a su padre estoy convencido de que tienen muy claro su futuro, y que no pasa por continuar en la factoría alada.

Cuando no ha tenido problemas y ha podido hacer su carrera sin contratiempos Carlos ha estado ahí, peleando con Max, unas veces ganando y otras perdiendo. En clasificación ha sido tan rápido o más incluso, pero donde ha sido infinitamente superior es en la gestión de las emociones y en el saber estar. Ahí yo hablaría de paliza a Max, que ha demostrado ser poco menos que un niño caprichoso y enrrabietado.

Existen otras escuderías y no creo que hayan pasado por alto todas esas virtudes de Carlos. Espero que tenga un poco más de fortuna de la que tuvieron Jaime y Merhi.

Un saludo!